Pese al lento crecimiento económico mundial, la economía china se está acelerando y representa un actor global clave para garantizar la estabilidad en un mundo fragmentado.
El Foro Económico Mundial busca profundizar la cooperación con China en torno a tres áreas clave: un diálogo Este-Oeste reforzado, la cooperación con el sector privado y la aportación de ideas para resolver problemas compartidos.
La delegación china que asiste a la Reunión Anual 2024 del Foro en Davos (Suiza) ha recuperado su tamaño anterior a la pandemia para participar en las sesiones, lo que amplifica la voz de China.
En 2024, el mundo busca estabilidad en medio de la incertidumbre. Según las previsiones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, el crecimiento económico mundial se desacelerará hasta el 2,7 % este año, lo que lo convertirá en el año natural con menor crecimiento económico mundial desde 2020.
El mundo ha salido de la pandemia de COVID-19, pero se enfrenta a la incertidumbre sobre la próxima. El cambio climático supone una amenaza cada vez mayor para la salud pública y las nuevas tecnologías exigen una mejora urgente del sistema de gobernanza tecnológica. Mientras tanto, la situación actual en Oriente Medio y la prolongada guerra en Ucrania, entre otras crisis humanitarias, muestran un mundo fragmentado.
La forma en que respondamos a estos desafíos determinará en gran medida el destino de la humanidad. La forma en que China actúe ahora puede garantizar la estabilidad y el progreso en los años venideros, y garantizar la confianza nunca ha sido tan importante.
Dado que el crecimiento económico de China en el tercer trimestre ha sido superior a lo previsto, el Fondo Monetario Internacional ha elevado su previsión de crecimiento económico de China para 2024. Las relaciones entre China y Estados Unidos muestran signos de mejora, y se espera que este país de Asia Oriental siga siendo el motor de la recuperación de los mercados emergentes. El Gobierno ha introducido políticas para promover el desarrollo de la economía privada y fomentar la inversión extranjera; la clave está en aplicarlas para beneficiar a la economía nacional y al bienestar de la población.
Desde hace más de 50 años, el Foro Económico Mundial reúne a partes interesadas para ofrecer plataformas de diálogo justo e igualitario. Bajo el lema «Reconstruir la confianza», Davos 2024, la Reunión Anual de este año en Davos (Suiza), se organiza en torno a cuatro áreas principales:
Lograr seguridad y cooperación en un mundo fracturado.
Crear crecimiento y empleo para una nueva era.
La inteligencia artificial como fuerza impulsora de la economía y la sociedad.
Una estrategia a largo plazo para el clima, la naturaleza y la energía.
China es un participante fundamental en los asuntos mundiales, y el Foro espera profundizar su cooperación para facilitar la reconstrucción de la confianza en tres áreas clave.
Nuevas etapas de cooperación
En primer lugar, el diálogo Este-Oeste es fundamental. Como segunda economía del mundo, China desempeña un papel esencial en diversos ámbitos, como la política mundial, la economía y la innovación científica y tecnológica. Mientras el sistema de gobernanza mundial atraviesa profundas transformaciones, China pasa de ser una seguidora a convertirse en una de sus fuerzas determinantes.
El Foro se compromete a servir de puente entre Oriente y Occidente, a profundizar el entendimiento mutuo, acelerar la cooperación, reforzar los diálogos y evitar malentendidos, barreras y choques.
En segundo lugar, es necesario aumentar la cooperación público-privada. La confianza es la base de las interacciones entre países, personas, instituciones y empresas. Para lograr un beneficio mutuo hacia un futuro compartido para China y el mundo, el Foro trabaja con gobiernos, empresas, el ámbito académico y la sociedad civil para promover la cooperación entre los sectores público y privado, reuniendo el apoyo de todas las partes a las iniciativas del Foro lanzadas en China.
Por último, China puede aportar sus ideas para resolver problemas compartidos. La humanidad se enfrenta a una serie de desafíos comunes que ningún país u organización internacional puede abordar o afrontar por sí solo. China desempeña un papel de liderazgo en muchos ámbitos, con una capacidad hidroeléctrica y una generación de energía eólica y solar que ocupan el primer puesto en el mundo. China también ha incluido la transición hacia la energía baja en carbono como objetivo firme en su decimocuarto plan quinquenal. En las grandes cuestiones que afectan al futuro de la humanidad, la participación de China es indispensable.
La confianza fomenta la colaboración y el diálogo conduce a resultados beneficiosos para todas las partes.
Liming Chen, presidente de Gran China y miembro del Comité Ejecutivo, Foro Económico Mundial
La delegación china que asiste a Davos 2024 ha recuperado su tamaño anterior a la pandemia. Tendrán la oportunidad de participar en sesiones sobre diversas cuestiones globales de gran importancia, haciendo que la voz de China se escuche en la plataforma internacional y enviando una señal de apertura y cooperación.
El Foro sirve de ventana para que China comprenda el mundo y para que el mundo comprenda a China, explorando nuevas áreas de cooperación. Cuando la delegación china llegó por primera vez a Davos para asistir a la Reunión Anual en 1979, el país representaba solo el 2 % del producto interior bruto mundial.
Hoy, esa cifra se acerca al 20 %. Las partes interesadas chinas utilizan cada vez más activamente la plataforma del Foro para intercambiar ideas con líderes empresariales mundiales, el ámbito académico y la sociedad civil.
La confianza fomenta la colaboración y el diálogo conduce a resultados beneficiosos para todas las partes. Esperamos debatir con líderes de diversos sectores en Davos 2024 cómo, mediante la reconstrucción de la confianza, podemos contribuir a mejorar el estado del mundo.


