Aunque, en general, la globalización favorece el crecimiento económico, sus beneficios están sujetos a rendimientos marginales decrecientes, según un reciente estudio de 147 países entre 1970 y 2014. El estudio analiza cómo afecta la globalización a la distribución de los ingresos entre países y dentro de ellos.
El documento de trabajo del FMI La distribución de los beneficios de la globalización, de Marina Mendes Tavares y Valentin F. Lang, revela que, en las economías ricas, la globalización sigue siendo una fuente de crecimiento económico, pero los beneficios previstos son menores que en las economías pobres y emergentes, donde aumenta el bienestar económico y reduce la pobreza.
Nuestro gráfico de la semana muestra que los efectos de la globalización en el crecimiento de un país dependen fundamentalmente de cuánto se haya integrado ya en la economía mundial. La mayoría de los países de bajos ingresos y de mercados emergentes aún están lejos de los niveles de integración que ya han alcanzado las economías avanzadas. Cuanto menos conectado esté un país con la economía mundial, mayor será el impacto positivo de una mayor globalización.
La línea negra muestra los efectos de un aumento de un punto en la globalización económica sobre la tasa de crecimiento de un país durante cinco años. Los países de bajos ingresos, como Etiopía, cuya bandera aparece en el extremo izquierdo, tienen más que ganar que las economías avanzadas, como Estados Unidos, cuya bandera está en el extremo derecho. El gráfico también muestra el nivel de globalización y las posibles ganancias de crecimiento de países con un grado de globalización similar al de India, Brasil, China y Rusia.
El estudio también evalúa cómo se distribuyen las ganancias de ingresos dentro de los países. Concluye que la globalización suele estar asociada con una mayor desigualdad económica y que pone más dinero en manos de los ricos que de los pobres. Aunque en la economía en desarrollo promedio tanto los pobres como los ricos se benefician de la globalización, en muchas economías avanzadas esta suele tener poco efecto en los ingresos de los pobres.
Sin embargo, las políticas gubernamentales son importantes para que los beneficios de la globalización sean más inclusivos. Las inversiones en educación que elevan el nivel de competencias, así como los impuestos y las transferencias que distribuyen los beneficios de manera más amplia, pueden ayudar a que la globalización cumpla su promesa de generar beneficios para todos.



