Así influye internet en la política gubernamental

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La tecnología de la información y la comunicación, sin duda, ha tenido un impacto económico positivo a escala mundial, pero su repercusión política es menos clara. Esta columna muestra que la proliferación de la tecnología móvil reduce la confianza de los ciudadanos en sus gobiernos actuales, especialmente en los lugares donde la radiodifusión de noticias está censurada pero internet no. Además, al reducir el coste de llegar a los votantes, internet también ha impulsado un mayor apoyo tanto a los movimientos populistas de izquierda como a los de derecha.

En el siglo XXI, el mundo ha sido testigo de una revolución en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC). Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones, la penetración de internet (el número de usuarios de internet per cápita) en todo el mundo aumentó del 7% en 2000 al 48% en 2017. Si bien internet, y especialmente la internet de alta velocidad, ha aportado importantes beneficios económicos tanto a los países desarrollados como a los países en desarrollo (véase, por ejemplo, el reciente estudio de Hjort y Poulsen 2019, que describe el gran impacto positivo de la llegada de internet de alta velocidad a 12 países africanos), existe un debate en curso sobre las políticas implicaciones de la expansión de internet. Diamond y Plattner (2010) califican a internet de «tecnología de liberación», que ayuda a difundir información crítica sobre gobiernos no democráticos y a coordinar protestas. Sin embargo, los autócratas también utilizan internet para la propaganda y la vigilancia (Mitchell et al. 2019, Morozov 2011). Y los políticos oportunistas sí aprovechan internet para difundir noticias falsas y desinformar a los votantes (Allcott y Gentzkow 2017, Vosoughi et al. 2018, Tufekci, 2018).

En un nuevo artículo (Guriev et al. 2019), estudiamos los efectos políticos del acceso a internet a escala mundial. Analizamos la expansión del acceso a internet debida al despliegue de las redes móviles de tercera generación (3G) en todo el mundo durante la última década. En 2007, solo el 4% de la población mundial vivía en zonas cubiertas por redes 3G; en 2018, esta cifra había alcanzado el 69%. Utilizando datos sobre la disponibilidad de redes 3G en 2.232 regiones subnacionales de 116 países de todos los continentes durante el período 2008-17, analizamos el impacto de internet en las actitudes y creencias políticas recogidas por la Encuesta Mundial de Gallup.

Constatamos que la expansión de las redes 3G aumenta el uso de internet, disminuye la confianza del público en el gobierno nacional y aumenta la percepción de que el gobierno es corrupto. Las magnitudes son sustanciales. Un aumento de la cobertura 3G regional de cero a cobertura total de una región reduce la confianza en el gobierno, en promedio, un 6% (en relación con la media del 51%) y disminuye en un 4% la percepción de que el gobierno no es corrupto (la media es del 23%).

Demostramos que estos efectos son específicos de las actitudes políticas y que no pueden explicarse porque internet haga que las personas sean, en general, más negativas y menos optimistas sobre sus vidas. El 3G no tiene ningún efecto sobre la satisfacción vital ni sobre las expectativas de satisfacción vital en el futuro. También comprobamos que es el acceso a internet, y no otros aspectos de las TIC, lo que reduce la aprobación del gobierno, al estudiar la expansión de las redes móviles de segunda generación (2G). A diferencia del 3G, que permite navegar por la web desde un teléfono inteligente, la tecnología 2G solo proporciona acceso a la telefonía móvil y a los mensajes de texto. En claro contraste con nuestros resultados para el 3G, constatamos que la expansión de las redes 2G, en todo caso, aumenta el apoyo al gobierno. Aparentemente, el público valora el aumento de la conectividad y atribuye las mejoras en la infraestructura digital al desempeño del gobierno, pero el acceso a internet hace que el público tenga una opinión menos positiva de sus gobiernos.

Es importante señalar que internet móvil reduce la confianza en el gobierno solo cuando internet no está censurado (estos hallazgos se ilustran en la Figura 1). Este resultado es coherente con la idea de que la censura de internet es eficaz. Además, el efecto de internet sobre la confianza en el gobierno es especialmente grande cuando los medios tradicionales están censurados y internet es libre, lo que implica que el público utiliza internet para obtener noticias políticas cuando no hay otras fuentes de información política. En coherencia con esta explicación, constatamos que el efecto de internet es más fuerte en los países no pertenecientes a la OCDE que en los países de la OCDE, y que es más fuerte para los residentes rurales, así como para las personas con menor nivel educativo, pobres y desempleadas.

Figura 1 La relación entre la expansión de las redes 3G y el cambio en la aprobación del gobierno en países con y sin censura en línea

También encontramos apoyo directo para el canal informativo, a saber, que internet es una fuente importante de información política para los votantes. En particular, constatamos que el número de casos reales de corrupción gubernamental se asocia más fuertemente con una mayor percepción de corrupción cuando hay acceso a internet móvil.

En conjunto, los resultados anteriores sugieren que un internet sin censura puede, efectivamente, ser una herramienta poderosa de rendición de cuentas políticas. Por otro lado, también constatamos que internet móvil empodera a los políticos antisistema, aumentando la proporción de votos de los populistas de derecha e izquierda. Lo demostramos con datos de 87 elecciones celebradas entre 2007 y 2018 en 30 democracias europeas, para las cuales existe una clasificación convencional de los partidos políticos en populistas y no populistas. Las magnitudes son, de nuevo, bastante grandes: una expansión de la cobertura 3G en una región subnacional de cero a cobertura total aumenta la proporción de votos de los populistas de izquierda en un 6% y la de los populistas de derecha en un 7% (como se ilustra en la Figura 2). Estos resultados implican que, además de ser una fuente de información política para la población sobre su gobierno en funciones, internet ayuda a los políticos antisistema a conectar con los votantes, independientemente de su agenda política.

Figura 2 Expansión del 3G y voto a populistas de derecha e izquierda en Europa

En conjunto, existe una sólida evidencia de que la expansión de internet 3G ha tenido importantes implicaciones políticas. Sin embargo, no se puede dibujar una imagen unilateral del efecto que internet móvil ha tenido en la política. Cuando el contenido en línea no está censurado, internet móvil ayuda a difundir información crítica sobre el gobierno. Esto conduce tanto a la disminución de la confianza en el gobierno, como constatamos, como al aumento de la actividad de protesta, según hallaron Manacorda y Tesei (de próxima publicación). En parte debido a la desilusión de los votantes con las élites políticas que describimos, y en parte debido a la reducción del coste de llegar a los votantes para los recién llegados a la política, los políticos antisistema parecen beneficiarse políticamente de la expansión de internet. En particular, nuestros resultados implican que la difusión de internet móvil ha sido uno de los principales impulsores del reciente auge del populismo en Europa.

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