Pronto África albergará a la mayor población en edad de trabajar del mundo y a una clase consumidora en auge; además, es rica en recursos naturales.
A pesar de ese capital humano y de esos recursos naturales, el crecimiento económico y la productividad de África se han desacelerado en la última década.
Si las naciones de todo el continente despliegan sus diversas fortalezas, podría ayudar a reimaginar el crecimiento de África y conducir a una mayor sostenibilidad y prosperidad para todos.
Los titulares sobre África tienden a pasar por alto sus considerables activos. En un momento en que las economías consolidadas empiezan a preocuparse por la escasez de mano de obra, pronto África albergará a la mayor población en edad de trabajar del mundo y a una clase consumidora en auge.
Además, es rica en los recursos naturales necesarios para ayudar al mundo a avanzar hacia las cero emisiones netas. Sin embargo, pese a esta abundancia, la economía del continente se desaceleró en la última década tras un prometedor inicio del milenio.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial para promover el desarrollo urbano sostenible?
Las ciudades son responsables del 75% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y albergan a más de la mitad de la población mundial, cifra que llegará a dos tercios en 2050. Al priorizar la energía más limpia, las ciudades podrían contribuir con más de la mitad de los recortes de emisiones necesarios para limitar el calentamiento global a menos de 2°c, en línea con el Acuerdo de París.
Para alcanzar ciudades de cero emisiones netas y positivas para la naturaleza y comunidades para 2050, el Foro Económico Mundial colabora con partes interesadas de los sectores público y privado en iniciativas que impulsan la ambición global mediante la acción local. Estas son solo algunas:
Alianza Davos Baukultur: Promover la planificación, construcción y gestión de alta calidad de edificios, infraestructuras y espacios públicos, con principios basados en la resiliencia climática, la sostenibilidad y la circularidad en el entorno construido. Más información.
Global New Mobility Coalition: Explorar nuevas soluciones para reducir la congestión y las emisiones, mejorar la infraestructura de vehículos eléctricos y transformar la movilidad urbana y las entregas. Más información.
Alianza para la Innovación Urbana: Conectar a innovadores y emprendedores con nuevos mercados y oportunidades que reimaginen y transformen la calidad de vida y las economías locales. Más información.
G20 Global Smart Cities Alliance: Acelerar soluciones inteligentes y prácticas para generar resiliencia climática, mejorar el bienestar público y abordar los desafíos más apremiantes que afrontan las ciudades y las comunidades locales. Más información.
El Futuro de los Viajes y el Turismo: Impulsar un crecimiento económico inclusivo y sostenible, preservando el patrimonio cultural y protegiendo los ecosistemas naturales. Más información..
Descubra cómo puede formar parte de nuestros esfuerzos por crear ciudades y comunidades más sostenibles y habitables. Contáctenos aquí.
África inició el siglo XXI con un auge de crecimiento económico que se prolongó de 2000 a 2010, período en el que el producto interno bruto (PIB) real creció a una tasa media de 5,1% anual, frente a una media anual de solo el 2,5% en la década anterior.
Después, la economía del continente se estancó, ya que el crecimiento económico en la década siguiente se ralentizó hasta una media del 3,3% anual. Las tres economías más grandes, Egipto, Nigeria y Sudáfrica, explicaron en conjunto el 65% de la desaceleración económica total.
África es un ‘mosaico y no un monolito’
Sin embargo, al observar el continente como un mosaico y no como un monolito, queda claro que no existe una ‘única África’.
Casi la mitad de su población vive en países cuyas economías crecieron más que la media continental entre 2010 y 2019, prolongando el rápido crecimiento que experimentaron en la década anterior, o acelerando el crecimiento económico durante esos últimos 10 años.
En nuestro reciente informe, Reimaginar el crecimiento económico en África: convertir la diversidad en oportunidades, examinamos África a un nivel más detallado para estudiar los patrones de crecimiento económico y productividad en todos sus países, ciudades y empresas.
Las economías que superaron la tasa media de crecimiento del continente, del 4,2% entre 2000 y 2019, ofrecen lecciones valiosas que otros países africanos pueden adaptar a su propio contexto.
Estos países, en su mayoría de África Oriental y Occidental, han registrado un crecimiento por encima de la media en urbanización, en niveles de inversión de capital y en exportaciones, aunque partiendo de una base baja. El consumo per cápita en estos países también creció de forma constante, un 3% anual de media.
Su evolución también ilustra un cambio económico estructural que se ha producido en los últimos 20 años en todo el continente, a medida que las personas han dejado el trabajo en el campo por empleos más productivos en el comercio y otros servicios en las ciudades.
El empleo en servicios aumentó del 30% al 39% entre 2000 y 2019, consolidando el lugar del sector servicios como principal motor de la producción económica en todo el continente.
Los empleos en servicios suelen generar una alta productividad; sin embargo, con 7.200 dólares en 2019, la productividad real del sector servicios de África fue la más baja de cualquier región del mundo. La mayoría de las personas que dejaron el trabajo en el campo para trasladarse a las ciudades terminaron en empleos de servicios de baja productividad en el comercio.
La productividad del sector disminuyó un 0,1% de media anual entre 2010 y 2019. Simplemente devolver el crecimiento de la productividad a la media anual de 2000 a 2010, del 1,8%, aumentaría el valor bruto añadido del sector en 400.000 millones de dólares para 2030.
Si el crecimiento de la productividad del sector servicios igualara el de los centros de servicios más sólidos de Asia, añadiría 1,4 billones de dólares a la economía del continente y crearía 225 millones de empleos para 2030, una consideración crucial a la luz de la fuerza laboral de África, que crece rápidamente.
Oportunidades para una mayor productividad en África
La misma migración que frenó la productividad en el sector servicios de África contribuyó a aumentar la productividad en el sector agrícola del continente durante las últimas dos décadas, en parte porque menos personas cultivaban las mismas tierras.
Mejorar los rendimientos de esas tierras ayudará a garantizar el suministro de alimentos y a mejorar los ingresos de muchos pequeños agricultores, muchos de los cuales viven en el umbral de la pobreza o por debajo de él.
El sector industrial, que abarca la manufactura, la construcción y los servicios públicos, también ofrece oportunidades para aumentar la productividad. El tamaño del sector industrial se ha mantenido constante, con alrededor del 12% del empleo y el 20% de la producción económica.
No obstante, el sector registró el mayor crecimiento de productividad de cualquier sector en África durante ese periodo (un 1% anual de media frente al 0,8% en el conjunto de sectores) y es el único en el que el crecimiento de la productividad no disminuyó durante el periodo de 20 años.
Aumentar y mejorar la producción manufacturera para los mercados africanos, así como para los mercados de exportación fuera del continente, podría contribuir a la productividad del continente.
Mientras tanto, el aumento de la manufactura local que identifique los productos clave necesarios en los países africanos y los produzca para satisfacer la demanda local es otra forma en que las empresas africanas pueden mejorar su productividad.
Si los países africanos igualaran el ritmo de producción de India para los mercados nacionales, desbloquearían 140.000 millones de dólares de valor económico adicional para 2030.
Mejorar la competitividad del sector manufacturero africano también puede hacer que los productos africanos resulten más atractivos a nivel internacional.
En un momento en que las multinacionales trabajan para diversificar sus cadenas de suministro, las empresas e industrias africanas tienen oportunidades de desempeñar un papel más relevante como proveedores, especialmente si trabajan para añadir valor a productos con potencial exportador.
Por ejemplo, Costa de Marfil y Ghana, que en conjunto producen más del 60% del cacao mundial, duplicaron la proporción de granos de cacao procesados localmente, hasta casi el 30%, entre 2000 y 2019.
Comprender la diversidad, clave para reactivar el crecimiento
Los éxitos visibles en muchos países africanos pueden servir de ejemplo para situar la productividad como base del crecimiento económico de África.
Comprender y atender su diversidad de cualidades y resultados es fundamental para cualquier esfuerzo por reactivar la productividad y el crecimiento en todo el continente: no existe una ‘única África’.
Cada nación africana puede desplegar sus fortalezas y capacidades particulares de forma que promuevan el crecimiento impulsado por la productividad y mejoren la vida de las personas en todo el continente. Reimaginar el crecimiento de África es alcanzable y puede conducir a una mayor sostenibilidad y prosperidad para su pueblo.



