3 cosas que probablemente no sabías sobre Davos

A worker removes snow from the roof of a building in Davos, Switzerland January 15, 2019. REUTERS/Arnd Wiegmann - RC13E89D4B60
A Davos rooftop: flat, unlike the usual Alpine style - and it's all because of the city's sanatorium historyImage: REUTERS/Arnd Wiegmann
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Cada año, la pequeña y discreta ciudad alpina suiza de Davos se transforma en el escenario de un encuentro de líderes y figuras destacadas de todo el mundo. Los directores ejecutivos y los emprendedores sociales se deslizan por aceras heladas; las cámaras de televisión transmiten al mundo imágenes de primeros ministros y presidentes.

Pero, lejos del foco de atención anual, Davos guarda una historia oculta de cultura y cooperación. Estos son algunos de los datos menos conocidos sobre Davos como lugar y sobre la Reunión Anual del Foro Económico Mundial.

1. Davos está a gran altura. A muchísima altura. Con 1.560 metros de altitud, es la ciudad más alta de Europa, y su ubicación está indisolublemente ligada a su historia, cultura y carácter. El aire seco de los Alpes convirtió a Davos en sede de sanatorios en el siglo XIX, que ofrecían cierto alivio a los enfermos de tuberculosis antes de la era de los antibióticos. El escritor Thomas Mann, galardonado con el Nobel, ambientó su novela Der Zauberberg, o La montaña mágica, en Davos, basándose en su experiencia de acompañar a su esposa a un sanatorio.

En palabras del propio autor: «Si tengo un deseo para la fama póstuma de mi obra, es que se diga que encierra un entusiasmo por la vida, aunque sea producto de la muerte».

Los pacientes de tuberculosis descansaban al aire libre en cualquier tiempo, envueltos en mantasImage: Davos.ch

Dato extra: Los tejados de Davos son planos en lugar de tener la inclinación del estilo tradicional de los chalés, porque en la época de los sanatorios los arquitectos diseñaban habitaciones amplias y luminosas para tratar a los pacientes enfermos. En realidad, los tejados se inclinan ligeramente hacia el centro, lo que permite que la nieve se derrita y caiga por un canalón central, que en su día proporcionaba agua potable.

2. El creador de Sherlock Holmes fue pionero del esquí en Davos. Arthur Conan Doyle, el autor británico más conocido por su detective aficionado a fumar en pipa, también pasó tiempo en Davos con su esposa enferma de tuberculosis. Poco dado al descanso y la relajación, fue uno de los primeros británicos en promover el esquí alpino, hoy un pilar de la economía local. En 1894, completó una audaz travesía de esquí por un puerto de montaña elevado, desde Davos hasta Arosa, vestido de tweed y con un equipo que algunos hoy podrían calificar de elemental.

Arthur Conan Doyle en acciónImage: Davos.ch

Puede que los sanatorios cerraran hace mucho o se convirtieran en hoteles para turistas sanos y vigorosos, pero el vínculo entre Davos y la cultura perdura hasta hoy. Cada año, el Foro Económico Mundial rinde homenaje con los Premios Crystal a artistas que tienen un impacto positivo en el mundo. Los ganadores de este año, que aparecen en la imagen de abajo, son la directora de orquesta Marin Alsop; Haifaa Al-Mansour, la primera directora de cine de Arabia Saudita; y el presentador Sir David Attenborough.

3. El Foro Económico Mundial llegó por primera vez a Davos en 1971. Por aquel entonces se conocía como Simposio Europeo de Gestión, duraba dos semanas y el mundo era muy distinto.

El profesor Klaus Schwab inaugura la primera reunión en DavosImage: Foro Económico Mundial

El profesor Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, fue pionero de la teoría de las múltiples partes interesadas: la idea de que las empresas deben actuar de forma responsable con todas las personas afectadas por sus actividades. Desde entonces, esta idea ha guiado a Davos, que se amplió para incluir a líderes de todos los ámbitos de la sociedad, desde emprendedores sociales hasta activistas de la sociedad civil.

Davos, nevada y remota, se eligió inicialmente como sede para que los participantes se sintieran lo bastante relajados como para hablar con franqueza, en un ambiente de respeto mutuo y cooperación. Así nació lo que se conoce como el «espíritu de Davos», que sigue siendo el sello distintivo de todos los encuentros del Foro.

Los copresidentes de la Reunión Anual 2018 del Foro Económico MundialImage: Foro Económico Mundial

Desde la crisis del petróleo hasta el colapso del comunismo, desde el ascenso de China hasta las repercusiones de #metoo, las principales tendencias de la historia reciente han cobrado forma en Davos.

La imagen de abajo recoge un momento clave que marcó el fin del apartheid. En 1992, el presidente de Estado de Sudáfrica, Frederik de Klerk, compartió escenario con Nelson Mandela, poniendo fin al sistema que privaba de sus derechos a los sudafricanos negros. Mandela, antiguo preso político, asistió a reuniones posteriores en Davos y aprovechó la oportunidad para reconstruir la economía sudafricana tras las injusticias del pasado.

Image: Foro Económico Mundial
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