África está preparada. África cuenta con algunas de las empresas de crecimiento más rápido del mundo. Cada región del continente tiene algo que ofrecer, ya sean recursos naturales o capital humano. El continente rebosa de jóvenes que desean convertirlo en un líder global valioso y diverso. Sin embargo, para muchos inversores internacionales, África todavía representa un riesgo.
Los modelos y las estructuras empresariales aún no han incorporado valores sostenibles que garanticen la seguridad de las aportaciones de los socios inversores globales, así como el empoderamiento de las generaciones futuras. Aunque el talento en África es exponencial, los sistemas y las instituciones necesitan apoyo.
Asimismo, aunque algunos países y empresas africanos se cuentan entre los de crecimiento más rápido del mundo, su actitud hacia los imperativos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, por sus siglas en inglés) no ha evolucionado al mismo ritmo.
No obstante, el continente se encuentra en una posición envidiable en un aspecto importante: el 60 % de la población tiene menos de 25 años, y el 41 % es menor de 15. Esto es significativo porque las actitudes hacia los principios ESG suelen estar impulsadas por las generaciones más jóvenes, que quieren dirigir, trabajar para e invertir en empresas que tengan un supuesto “propósito”.
Los inversores buscan empresas con estrategias sostenibles a largo plazo. Estas compañías son recompensadas por su enfoque, al atraer al mejor talento y obtener la mayor cuota de mercado, marcando así el estándar que otros deben seguir. Son las empresas con más probabilidades de tener éxito, tanto en África como en el resto del mundo.
La importancia de los datos ESG crece a medida que los inversores otorgan un gran valor a la transparencia, especialmente en un entorno en el que las oportunidades van acompañadas de mayores grados de incertidumbre e incluso de controversia. En África, los datos ESG aportan claridad para impulsar una toma de decisiones sólida tanto para los inversores extranjeros como para los locales.
En todo el continente existen numerosos ejemplos de personas que identifican problemas y desarrollan soluciones en sus comunidades, desde paneles solares que proporcionan iluminación por la noche hasta sistemas de pago móvil que permiten a los empleadores pagar directamente a sus trabajadores y a las personas enviar dinero a sus seres queridos en zonas rurales. Cuando disponen de las herramientas para formular soluciones, los africanos tienen la capacidad y la voluntad no solo de resolver sus problemas, sino también de crear empresas rentables. Pero el desafío no se limita a los problemas y las soluciones de hoy; también concierne a los problemas del mañana y, en particular, a la sostenibilidad.
Los datos disponibles públicamente sobre empresas africanas muestran que África aún tiene un largo camino por recorrer en la gestión sostenible de los recursos, en el desarrollo de modelos de gestión que reconozcan el valor de todos los miembros de la plantilla y en el desarrollo de modelos de negocio que hagan que los africanos rindan cuentas de sus principios y de sus comunidades.
En Refinitiv, estamos trazando la tendencia según la cual el liderazgo sostenible es cada vez más central para el desarrollo de inversiones sostenibles. Nuestros clientes de gestión de patrimonio y activos exigen datos sobre empresas que registran, miden e informan sobre sus operaciones no financieras de la manera más transparente posible.
A medida que los inversores buscan mejores inversiones sostenibles, quieren identificar pruebas tangibles, comparables, objetivas y basadas en datos para impulsar sus decisiones de inversión. Cuanto más prosperen las economías y empresas africanas, más crítico será gestionar los recursos de manera responsable y sostenible, tratar a las personas con equidad y hacer seguimiento del impacto de todas las operaciones y actividades no financieras.
Como proveedor líder de datos e infraestructura de los mercados financieros, Refinitiv ayuda a más de 40 000 clientes a convertirse en líderes sostenibles, proporcionándoles los datos y las herramientas necesarios para permitir una acción medible. Nuestros clientes toman decisiones de inversión informadas, impulsan el crecimiento y mitigan los riesgos ESG a través de nuestro Monitor de Liderazgo Sostenible (SLM, por sus siglas en inglés), una colección de índices y referencias. Desde finales de 2016, colaboramos con el Foro Económico Mundial y un grupo de socios para desarrollar el SLM, que proporciona un marco y una medición acordados para el liderazgo sostenible a largo plazo y la inversión.
Los datos de nuestro SLM también permiten a las empresas compararse con sus pares. Esto les permite centrarse en los aspectos que deben mejorar y fijar objetivos necesarios y alcanzables, capacitando así a los líderes empresariales para actuar con información.
Esto no solo ayuda a las empresas a modificar y medir su comportamiento, sino que también es fundamental para los inversores, que cada vez asignan más capital en función de consideraciones ESG. En un mundo cambiante, la generación de rendimientos a largo plazo depende de que los líderes tomen decisiones sostenibles.
Medir y supervisar esto requiere la transparencia que proporcionan las herramientas de datos ESG capaces de ofrecer información coherente y relevante entre países y empresas. Es la mejor manera de identificar empresas con estrategias de crecimiento sostenible a largo plazo.
Además del liderazgo sostenible, las empresas deben poner en práctica métodos respetuosos con el medio ambiente. Otro estudio de Refinitiv que analiza datos de nuestra base de datos ESG revela que el 63 % de las empresas tiene una política para reducir las emisiones de carbono y que el 63 % recicla. En cuanto a la eficiencia hídrica, el número de empresas que formulan políticas aumentó un 25 % entre 2014 y 2019, mientras que el 34 % de las empresas ha fijado objetivos. Estas políticas resultan atractivas para los inversores conscientes que buscan desarrollar África.
Las decisiones informadas basadas en datos rigurosamente investigados, bien presentados y analizados contribuirán al crecimiento del continente africano. Surge un nuevo paradigma que exige la creación de prácticas a largo plazo que respeten el medio ambiente, el bienestar de los empleados y las perspectivas de las generaciones futuras, al tiempo que se sigue generando dinero, mejorando la rentabilidad, financiando la innovación y logrando una mayor cuota de mercado. A través de los datos, tenemos la oportunidad de contribuir a dar forma a inversiones positivas para una África más fuerte.




