¿Por qué suelen fracasar las campañas de saneamiento?

¿Por qué suelen fracasar las campañas de saneamiento?
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El estudio concluye que el programa gubernamental de saneamiento rural, ejecutado por ONG, no logró reducir la exposición a materia fecal.

Un artículo de The Lancet publicado recientemente analiza el impacto de la antigua Campaña de Saneamiento Total en el distrito costero de Puri, en Odisha. El estudio concluye que el programa gubernamental de saneamiento rural, ejecutado por ONG y organizaciones comunitarias, no logró reducir la exposición a materia fecal. Como resultado, este programa de saneamiento no tuvo ningún impacto en la incidencia de diarrea y malnutrición. Los autores del artículo concluyen que, para obtener beneficios sanitarios concretos y sostenibles, los programas de saneamiento deben aumentar tanto la cobertura como el uso de los inodoros, además de mejorar las prácticas de higiene.

Nadie niega la importancia de un buen saneamiento ni el impacto que tiene en la salud humana. Por tanto, cabe concluir que la falta de un impacto positivo se debe a una ejecución deficiente del programa de saneamiento en la zona estudiada. De hecho, unaevaluación del proceso del programa concluye que la ejecución distó mucho de ser perfecta, tanto por los niveles de cobertura alcanzados como por los de concienciación. Durante un período de ejecución de 13 meses (enero de 2011—enero de 2012), en las aldeas donde se aplicó el programa la cobertura de inodoros aumentó del 9 % al 63 %, pero solo el 38 % de los hogares tenía un inodoro funcional. Habría sido interesante saber más sobre la brecha entre la construcción de inodoros y su uso (25 puntos porcentuales). En cualquier caso, señalan los autores, el estado de la ejecución es típico de la Campaña de Saneamiento Total imperante en todo el país.

Por un lado, la Campaña de Saneamiento Total de 2011 se transformó en el Nirmal Bharat Abhiyan en 2012 y, después, en el muy promocionado Swachh Bharat Abhiyan de 2014. Por otro lado, la esencia de este programa público apenas ha cambiado. La excesiva dependencia de los subsidios a hogares individuales para construir inodoros sigue caracterizando estos planes. El énfasis en los hogares individuales lleva a los programas de saneamiento a avanzar rápidamente con las familias dispuestas y capaces de construir inodoros, como ocurriría con un programa de vivienda o de medios de vida. Sin embargo, ha quedado muy claro que este enfoque no funciona.

Para empezar, sin una cobertura total, una comunidad no puede materializar los beneficios de un mejor saneamiento. Antes incluso de debatir el equilibrio de prioridades entre una construcción sólida y la comunicación para cambiar comportamientos, quienes ejecutan los programas deben reconocer que los programas de saneamiento siguen una lógica de «todo o nada». A menos que todas las familias adopten prácticas higiénicas de saneamiento, no lograremos reducir la incidencia de enfermedades. Los resultados del estudio de Odisha lo demuestran claramente.

También llama la atención que la ejecución parece haberse detenido en torno al 60 %. De hecho, la evaluación del proceso muestra que entre febrero de 2012 y marzo de 2013 la cobertura de inodoros disminuyó. Una vez más, por experiencia, hemos visto que esto ocurre una y otra vez. Las aldeas se tachan de la lista y se consideran «cubiertas» cuando, en realidad, están parcialmente o totalmente sin completar. Esto refleja dos cosas: primero, la incapacidad de llevar a cabo una campaña eficaz de motivación, promoción de la higiene y cambio de comportamiento; y segundo, la incapacidad de garantizar la construcción de inodoros adecuados y utilizables. Desde la perspectiva de quienes formulan políticas, sería imposible separar ambos factores para identificar la verdadera razón del fracaso del programa.

Esto me lleva de nuevo a los debates recientes sobre si los programas de saneamiento deben estar liderados por la construcción de inodoros o por el cambio de comportamiento. Las pruebas de este estudio respaldan ambas posturas. Pero, más que a cualquiera de ellas por separado, respaldan el argumento de que, para que un programa tenga éxito, es necesario abordar el problema desde ambos frentes con la misma seriedad.

Nada sobre la Campaña de Saneamiento Total de India —salvo una historia de éxito— sorprendería a quienes llevan mucho tiempo siguiendo el sector del agua y el saneamiento en todo el mundo. Sin embargo, este estudio aporta pruebas sólidas, basadas en métodos de evaluación rigurosos y un período de observación relativamente largo, sobre cómo los programas públicos de saneamiento de India no han logrado hacerlo bien, al menos hasta ahora.

Este artículo se publica en colaboración con el blog People, Spaces and Deliberation del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.

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Autor: Suvojit Chattopadhyay es profesional del desarrollo en The World Bank.

Imagen: Personas recogen agua en un campamento para desplazados en el aeropuerto internacional M’poko, en Bangui, el 26 de febrero de 2014. REUTERS/Camille Lepage.

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