Por qué África debe frenar el comercio ilegal de madera

Por qué África debe frenar el comercio ilegal de madera
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Los organismos de protección forestal de Kenia, Tanzania, Uganda, Mozambique y Madagascar intensificarán sus esfuerzos conjuntos para combatir el comercio ilegal de madera, que se expande con rapidez, en el marco de un nuevo acuerdo.

La Declaración de Zanzíbar sobre el comercio ilegal de madera y otros productos forestales, firmada en una reunión mundial sobre los bosques celebrada en Sudáfrica, busca mejorar la comunicación entre las autoridades aduaneras y la colaboración entre los funcionarios forestales de los países del África oriental y suroriental.

Si se gestionan adecuadamente, los bosques proporcionan empleo a los trabajadores y hogar a la fauna silvestre. También actúan como un filtro que extrae de la atmósfera el dióxido de carbono que calienta el planeta, por lo que protegerlos es fundamental para el medio ambiente en general.

En toda la región, el comercio ilegal de madera está prosperando a un ritmo alarmante, afirmó Juma S. Mgoo, director ejecutivo del Servicio Forestal de Tanzania. Los grupos criminales se benefician de la destrucción ambiental.

“Los bosques siguen menguando a un ritmo sin precedentes en nuestra región”, afirmó Mgoo en un comunicado.

“Si seguimos al ritmo actual, no quedará nada para que nuestros hijos y sus hijos disfruten.”

Kenia pierde alrededor de 10 millones de dólares al año por el comercio ilegal transfronterizo de madera con Tanzania, mientras que Tanzania pierde más de 8 millones de dólares, según estudios citados por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), una organización ecologista que respalda el nuevo acuerdo.

Entre 2000 y 2012, la cubierta forestal de Tanzania se redujo en 2 millones de hectáreas (4,94 millones de acres), una superficie equivalente al tamaño de Gales, en Gran Bretaña, y en 2,2 millones de hectáreas en Mozambique, según mostró un análisis del WWF.

Antes del acuerdo, la lucha contra la tala ilegal se había visto “obstaculizada por la insuficiente colaboración entre los organismos forestales nacionales y los organismos aduaneros de la región”, afirmó el portavoz del WWF, Geofrey Mwanjela, en un comunicado en el que calificó el nuevo plan de “paso audaz”.

En el este, el centro y el oeste de África, se cree que los grupos criminales ganan más dinero con la venta de productos de madera ilegales –hasta 9.000 millones de dólares anuales– que con el tráfico de drogas callejero, según informó el año pasado el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Grupos armados violentos y “organizaciones terroristas” en algunas zonas del este y el centro de África utilizan la tala ilegal y otros delitos forestales para financiar sus actividades, según el PNUMA.

Este artículo se publica en colaboración con Thomson Reuters Foundation trust.org. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Chris Arsenault cubre la seguridad alimentaria mundial y la política agrícola para la Thomson Reuters Foundation.

Imagen: Vista aérea del bosque de Garamba, en la región de Haute Uele, en el noreste del Congo, el 21 de febrero de 2009. REUTERS/Finbarr O’Reilly

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