¿Quién gobierna una ciudad? ¿Quién debería gobernar una ciudad? ¿A quién debería recurrir una ciudad en busca de soluciones? Estas preguntas se dirigen ahora a los responsables políticos de la India.
A medida que las ciudades de la India se vuelven aún más pobladas, la falta de planificación y gestión está generando una crisis urbana de niveles sin precedentes.
En el National Strategy Day on India en noviembre, se celebró una sesión de lluvia de ideas sobre el futuro de las ciudades para debatir soluciones de revitalización de las zonas urbanas.
Los recursos ya no son un problema crítico para las ciudades indias. El Gobierno nacional ha ofrecido 7.500 millones de dólares para una iniciativa de Ciudades Inteligentes. Sin embargo, la capacidad de las ciudades para desplegar los fondos de forma eficaz es un desafío serio. La iniciativa del Foro Económico Mundial Partnering Against Corruption Initiative (PACI) lidera un proyecto colaborativo plurianual con la industria de la construcción para identificar y desarrollar soluciones a los problemas de corrupción que afectan a la urbanización. La iniciativa Building Foundations for Transparency evaluará soluciones como la creación de un director ejecutivo de la ciudad (City CEO) para garantizar la participación de la industria con los organismos urbanos. Ha elegido la India para un proyecto piloto con el fin de impulsar el cambio mediante un diálogo con líderes del sector e influyentes en la formulación de políticas.
Con el marco de gobernanza vigente, la mayoría de las ciudades de la India están gobernadas por una corporación municipal o un consejo. Una corporación municipal se encarga de una zona urbana grande con más de un millón de habitantes; un consejo municipal, de una ciudad o localidad con menos de un millón pero más de 20.000 habitantes. A estos se suman varios organismos relacionados que no funcionan bajo una estructura piramidal de rendición de cuentas clara. Entre ellos figuran el proveedor de agua, la junta de electricidad y el departamento de transporte. En muchos casos, el suelo urbano tiene múltiples propietarios. En la capital nacional, Nueva Delhi, por ejemplo, tres organismos distintos son propietarios de suelo público. Por ello, ningún proyecto de infraestructura puede ejecutarse sin involucrar a más de media docena de organismos.
El problema se agrava por la falta de una regulación adecuada del sector inmobiliario, fundamental para la colaboración público-privada en la modernización de una ciudad. Por ello, el Parlamento se prepara para introducir un regulador inmobiliario que buscará infundir transparencia en la industria de la construcción y, al mismo tiempo, persuadir a los organismos locales urbanos de ofrecer procesos de aprobación simplificados.
Esto suele provocar retrasos y falta de coordinación. Aunque las ciudades indias tienen alcalde, el cargo es en gran medida honorífico y carece de autoridad. El alcalde es elegido por el órgano municipal solo por un año, un plazo muy escaso para lograr cualquier cambio.
En consecuencia, nadie está realmente al frente de ninguna ciudad india. En la sesión de lluvia de ideas del National Strategy Day se identificó esta cuestión como la reforma esencial que las ciudades indias necesitan para que la urbanización tenga éxito. Cada ciudad de la India necesita un director ejecutivo empoderado que se encargue de ella. El director ejecutivo debe estar facultado por ley para dirigir a todos los organismos hacia un objetivo común de manera coordinada.
Los responsables políticos fomentan el uso de la tecnología asignando los fondos necesarios. Sin embargo, el esfuerzo por digitalizar los procesos, crear sistemas de aprobación transparentes y utilizar subastas electrónicas para la contratación pública no puede armonizarse sin una autoridad única y con poder de decisión. Un director ejecutivo de la ciudad debería tener la facultad de armonizar y crear sistemas transparentes. Hoy, la sociedad civil se ve desconcertada por los numerosos organismos que a menudo no logran ejecutar proyectos sencillos para aliviar el tráfico, mejorar el suministro eléctrico o reforzar la seguridad ciudadana.
Las recientes inundaciones de Chennai, que causaron estragos en la ciudad, son un buen ejemplo de mala planificación y gobernanza causada por la falta de una rendición de cuentas clara. Chennai es la capital del estado de Tamil Nadu, pero no tiene una voz proporcional en la formulación de políticas. Un director ejecutivo de la ciudad con poder podría contar con un plan preparado para afrontar las consecuencias de los desastres naturales.
Más de la mitad de los 1.200 millones de habitantes de la India vivirá pronto en aglomeraciones urbanas. Una estructura de gobernanza responsable garantizará que sus ciudadanos reciban las instalaciones que merecen.
Autor: Pranjal Sharma, editor consultor de Businessworld. Miembro del Global Agenda Council on Transparency and Anti-Corruption.
Imagen: Un niño juega en un columpio suspendido de un árbol frente a una urbanización en construcción en Kolkata el 31 de octubre de 2011. REUTERS/Rupak De Chowdhuri


