La presión de los exámenes, la búsqueda de una mayor independencia, las relaciones tensas con los padres y un cuerpo lleno de hormonas desatadas contribuyen a la angustia adolescente. Por supuesto, no todos los adolescentes viven igual estos años decisivos, y el lugar donde viven influye mucho en una etapa importante de sus vidas.
Si todos los adolescentes pudieran elegir dónde crecer, los Países Bajos serían una buena opción. Allí, es muy probable que los jóvenes vivan la adolescencia de forma positiva.
En promedio, es probable que estén entre los adolescentes más felices, sanos, instruidos y acomodados de los países más ricos del mundo.
A principios de este año, un informe de la OCDE concluyó que más del 93% de los niños de entre 11 y 15 años de los Países Bajos registraban una satisfacción vital superior a la media.
Además, informes posteriores de UNICEF han situado a los Países Bajos entre los mejores lugares del mundo para que vivan los niños y los adolescentes.

Cuando UNICEF evaluó en 2013 el bienestar de los niños y adolescentes de los países de la OCDE, los Países Bajos ocuparon el primer puesto en la clasificación general. También encabezaron las categorías de bienestar material, bienestar educativo y conductas y riesgos.
Los adolescentes neerlandeses están entre quienes menos probabilidades tienen de incurrir en conductas de riesgo, como quedarse embarazadas o consumir alcohol.
Un informe posterior de UNICEF de 2017 concluyó que las adolescentes de los Países Bajos eran las que menos probabilidades tenían en el mundo de sufrir violencia.
Y los informes publicados el año pasado por UNICEF y la Organización Mundial de la Salud concluyeron que los Países Bajos tienen las tasas de obesidad más bajas entre las naciones ricas.
Equilibrio entre la vida laboral y personal
La salud y la felicidad de los adolescentes neerlandeses parecen reflejar las de la población neerlandesa en general.
Este año, una vez más, los Países Bajos se situaron entre los diez primeros del Índice Mundial de la Felicidad.
En un mundo donde aumentan los problemas de salud mental, los Países Bajos siguen siendo uno de los países de la OCDE con menor consumo de antidepresivos per cápita.
Quizá el secreto de la felicidad generalizada en los Países Bajos, y en particular de la felicidad de sus adolescentes, sea el equilibrio entre la vida laboral y personal del país.

El Índice para una Vida Mejor de la OCDE de este año concluyó que los neerlandeses tienen el mejor equilibrio entre la vida laboral y personal de todos los países desarrollados.
Solo el 0,5% de los empleados neerlandeses trabaja habitualmente jornadas muy largas, la tasa más baja de la OCDE, cuya media es del 13%. En conjunto, trabajan un promedio de apenas 30,3 horas por semana, muy por debajo de la media de la UE, de 40,3 horas semanales.
En cambio, dedican alrededor de 16 horas al día a comer, dormir y disfrutar de actividades de ocio.
Los neerlandeses también pasan tiempo juntos en familia, algo que se refleja en la solidez de las relaciones que los adolescentes de los Países Bajos mantienen con sus padres.
Entre los adolescentes europeos, una investigación de la Organización Mundial de la Salud concluyó que a los jóvenes de 15 años de los Países Bajos les resulta más fácil hablar con sus padres.

