El futuro de la minería en África

El futuro de la minería en África
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De camino a mi primera African Mining Indaba en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, recientemente, me preguntaba hasta qué punto las empresas mineras estarían abiertas a la idea de una mayor colaboración, dado que los precios de las materias primas se encontraban en mínimos históricos. Aunque algunas voces aisladas expresaron cierta reticencia, el consenso abrumador fue: SÍ, las alianzas que promueven beneficios compartidos son esenciales para el sector tanto en los buenos tiempos como en los malos.
La clave en esta recesión de las materias primas es desarrollar alianzas beneficiosas para todas las partes. Un tema central de Indaba fue la importancia de contratar y capacitar a la población local, y de aumentar el énfasis en las adquisiciones locales, lo que, a su vez, ayuda a diversificar las economías locales mediante vínculos con las cadenas de suministro de las minas. También se destacaron las mejores prácticas para capacitar a pequeñas y medianas empresas en normas de salud, seguridad, medio ambiente y calidad, así como iniciativas para garantizar que las mujeres participen equitativamente en los beneficios derivados de la minería.

La colaboración también es clave para garantizar que la energía generada para la minería en África beneficie a las comunidades. La integración entre energía y minería es esencial si se considera que actualmente el África subsahariana solo genera 80 gigavatios de energía al año para 48 países y una población de 1.100 millones de personas. Dos tercios de la población de la región viven completamente sin electricidad, y quienes tienen conexión eléctrica sufren interrupciones constantes del suministro. Sin nuevas inversiones y con las tasas actuales de crecimiento demográfico, en 2030 habrá más africanos sin electricidad que ahora.

Un estudio del Banco Mundial que presentamos en Indaba —titulado «El poder de la mina»— muestra cómo las empresas mineras pueden desempeñar un papel clave en el aprovechamiento de las abundantes fuentes de energía limpia de África para superar esta falta de electricidad. El estudio insta a la industria minera a colaborar más estrechamente con las empresas de servicios eléctricos de la región para satisfacer sus crecientes necesidades energéticas. En vez de abastecerse de energía por cuenta propia en sus instalaciones, las minas pueden convertirse en clientes importantes y fiables de las empresas de servicios eléctricos o de productores independientes de energía (IPP), que entonces podrán ampliar y mejorar la infraestructura para suministrar electricidad de bajo costo a las comunidades.

Como parte de la presentación del estudio, el Grupo Banco Mundial organizó un debate de panel en el que participaron los ministros de Minería y Recursos Naturales de Ghana y Guinea, así como el director ejecutivo de la empresa minera Randgold, el director de la empresa de energía de Zambia, ZESCO, y otros representantes del sector privado. Cada ponente destacó el enorme potencial de estas alianzas en sus países u operaciones y la necesidad de que varias partes colaboren para hacerlas realidad. Puede ver una grabación del debate de panel aquí.

Una tercera área de colaboración destacada en la conferencia fue la gestión de la propagación de enfermedades. Varias empresas mineras de África han desempeñado un papel fundamental en zonas afectadas por la pandemia de ébola. El Banco Mundial organizó un debate de panel sobre el papel de la industria minera en la gestión de la propagación de enfermedades. Altos representantes gubernamentales y dirigentes de empresas mineras de la región analizaron los límites entre las responsabilidades del sector privado y del Gobierno respecto a la salud de la comunidad. El panel concluyó que, si bien la responsabilidad fundamental de la salud pública recae en el Gobierno, las empresas mineras tienen un interés propio en promover la salud de los mineros y de las comunidades donde viven.

Aunque la recesión de la industria de las materias primas era evidente en Indaba, los debates de la conferencia reavivaron el compromiso con las alianzas a largo plazo entre las partes interesadas del sector para promover el desarrollo sostenible. Este compromiso es clave para los objetivos del Banco Mundial, especialmente en África, donde se encuentra el 30% de las reservas minerales estimadas del mundo. Si trabajamos juntos, podemos asegurarnos de que este crecimiento se traduzca en prosperidad compartida.
Para leer más sobre mis ideas acerca de posibles ámbitos de colaboración en la minería en África que impulsen el desarrollo sostenible de la región, puede leer mi discurso inaugural de Mining Indaba 2015.

Este artículo se publica en colaboración con The World Bank’s Voices Blog. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autora: Anita Marangoly George es directora sénior de la Práctica Global de Energía e Industrias Extractivas del Grupo Banco Mundial.

Imagen: Una vista aérea muestra charcas de agua de colores minerales acumuladas en salinas, en hoyos excavados por recolectores de sal en la costa senegalesa. REUTERS/Finbarr O’Reilly.

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