El Foro Económico Mundial viaja esta semana a Etiopía para reunir las voces de África y contribuir a transformar la región. Esta entrada de blog forma parte de la campaña One Year One Change , que comparte visiones de un futuro mejor para África con los líderes mundiales que asisten a la reunión de esta semana en Adís Abeba. ¿Qué cambio quiere ver en África de aquí a 2013? #1y1c
Andrew Mitchell, secretario de Estado de Desarrollo Internacional del Reino Unido, comentó recientemente que la ayuda es un medio para alcanzar un fin, no un fin en sí mismo, y explicó que «es el sector privado el que crea los empleos, los bienes y los servicios que las personas más pobres del mundo necesitan con tanta desesperación para salir de la pobreza».
Sin embargo, a menudo, cuando pensamos en las empresas del mundo en desarrollo, nos centramos en el problema del «eslabón perdido», es decir, que no hay suficientes empresas que necesiten más que microcréditos.
Según nuestra investigación, el problema es mayor: tampoco hay suficientes grandes empresas de propiedad local, lo que obstaculiza el desarrollo económico y social sostenible. Entre las razones se encuentran la incapacidad de las empresas locales para acceder al capital, que las comunidades a menudo no pueden beneficiarse de los recursos naturales, la falta de apoyo para desarrollar la capacidad de las comunidades de gestionar empresas a gran escala y, si me permiten decirlo, la corrupción.
En AchieveGood, estamos tratando de desarrollar un nuevo producto financiero que pueda ayudar a abordar estos problemas. Lo llamamos capitalismo mutualista.
El capitalismo mutualista pretende aprovechar el excelente trabajo realizado por organizaciones como Divine Chocolate —que utiliza un modelo de propiedad compartida— y ampliarlo. También busca basarse en el trabajo realizado en el ámbito de la inversión de impacto, con innovaciones como el International Finance Facility for Immunisation. Nuestra visión es crear productos financieros que permitan a los mercados de capitales mundiales apoyar el desarrollo sostenible.
El capitalismo mutualista pretende lograrlo mediante un modelo único que comparte la propiedad y el control entre todos los contribuyentes y la comunidad en general. Esto combina el trabajo de quienes prestan servicios, el impulso de los emprendedores y la comunidad en su conjunto con los recursos de las instituciones financieras. El capitalismo mutualista es una oportunidad para que las multinacionales utilicen sus capacidades de una manera que no solo les beneficie financieramente, sino que también beneficie a las comunidades en las que trabajan. Una entidad de capitalismo mutualista debería constar de:
Una sociedad cuya propiedad beneficiaria corresponda a los empleados y a las partes interesadas de la comunidad; parte de los beneficios se reinvertirá en desarrollar la capacidad de la población local para asumir niveles crecientes de responsabilidad dentro de la empresa.
Un vehículo de inversión propiedad de inversores individuales, corporativos e institucionales que capitalice la entidad de capitalismo mutualista. Este vehículo de inversión reuniría el capital necesario y lo prestaría a la empresa de capitalismo mutualista a un tipo preferente y responsable; este tipo de interés permitiría a los inversores obtener una (pequeña) rentabilidad de su inversión desde el principio, además de posibilitar un crecimiento sostenible a largo plazo.
Durante demasiado tiempo hemos permitido que las multinacionales y los gobiernos posean una mayoría significativa de las grandes empresas del mundo en desarrollo. Mi esperanza es que, mediante el capitalismo mutualista, las comunidades puedan beneficiarse económicamente de compartir la propiedad de una variedad de empresas, desde negocios agrícolas y safaris a gran escala hasta operaciones mineras y proyectos de infraestructura.
Dominic Llewellyn es director general y fundador de AchieveGood, una organización que diseña productos financieros para abordar desafíos sociales. Es Global Shaper en el Hub de Londres (tuitea en @dom4good).

