Salvar las fuentes de vida de India: qué debemos hacer para rescatar nuestros ríos

A Hindu woman performs ritual as she worships the Sun god on the banks of the river Ganges on the occasion of Chhat Puja in the eastern Indian city of Kolkata November 4, 2008. Hindu devotees fast all day for the betterment of their family and society during the festival and take a cleansing dip in the holy river Ganges. REUTERS/Jayanta Shaw (INDIA) BEST QUALITY AVAILABLE - GM1E4B41UEB01
'We urgently need to shift from thinking of how to exploit our rivers to how to revitalize them'Image: REUTERS/Jayanta Shaw
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Los ríos son el origen mismo de nuestra civilización. Somos quienes somos gracias a nuestros ríos. Nuestras antiguas civilizaciones nacieron y crecieron a lo largo de sus cauces, y murieron cuando los ríos cambiaron de curso. En particular, en la formación de India, se ha hecho referencia a la antigua Bharat como la tierra de los siete ríos. La gran civilización de Harappa y Mohenjo-Daro surgió junto al Indo, el Sutlej y el antiguo Saraswati. La parte meridional de la civilización se desarrolló en torno a los ríos Krishna, Kaveri y Godavari. En esta tierra, los ríos han sido tan importantes que los veneramos. Por desgracia, los veneramos, pero no los hemos cuidado.

Hoy, los ríos de India se están agotando a un ritmo alarmante. Muchos ríos perennes van camino de convertirse en estacionales en las próximas dos décadas. Ya ahora, los ríos más importantes del sur de India solo llegan al océano unos pocos meses al año. El Ganges y el Indo están ahora entre los ríos más amenazados del planeta. Muchos de los ríos y arroyos más pequeños ya han desaparecido. El agua potable escasea en muchos lugares.

La crisis alimentaria e hídrica de India

En las últimas décadas, el país se ha centrado en cómo aprovechar los ríos mediante la construcción de presas y canales para producir más alimentos gracias a ellos. Producimos alimentos para mil millones de personas. Es un logro increíble. Sin embargo, en este proceso vamos camino de una situación en la que las próximas generaciones no tendrán alimentos que comer ni agua que beber.

Estamos destruyendo el suelo y los recursos hídricos a tal ritmo que, en las próximas dos décadas, no podremos alimentar a nuestra población ni saciar su sed. No es una predicción apocalíptica. Las pruebas de que nos dirigimos hacia esa situación son inequívocas.

India pierde casi 5.3 mil millones de toneladas de capa superficial del suelo al año. Esto equivale a casi un milímetro de capa superficial del suelo al año. Si seguimos por este camino, toda la capa superficial del suelo del país habrá desaparecido por completo en treinta y cinco o cuarenta años. Nuestra capacidad para producir alimentos disminuye drásticamente. India ya ha perdido el 25% de su capa superficial del suelo. Si esto continúa, estamos convirtiendo esta tierra en un desierto.

En los últimos 20 años, India ha visto cómo más de 300,000 agricultores se suicidaban. Esta cifra de muertes supera incluso la de algunas guerras. Intentamos explicar estos suicidios por los malos precios de mercado y los préstamos bancarios. Es cierto, no cabe duda, pero la causa fundamental es que la calidad del suelo se deteriora y los recursos hídricos desaparecen. A los agricultores les están quitando el suelo bajo los pies.

La gente quiere soluciones de emergencia y solo habla de cómo explotar aún más nuestros recursos, que ya se están agotando. Pero lo que necesitamos es una solución más amplia que aumente el caudal de los ríos, mejore la calidad del suelo y ayude a los agricultores a adoptar una agricultura más rentable.

Árboles para la vida

Toda solución que pongamos en práctica debe tener en cuenta cómo fluyen los ríos en un país tropical como India. La mayoría de los ríos de India se alimentan de los bosques. La gente cree que hay árboles gracias al agua; no, hay agua gracias a los árboles. Si no hay bosques, al cabo de un tiempo no habrá ríos. En India solo tenemos entre 50 y 60 días de lluvia al año. Si la tierra pierde la capacidad de retener esa agua y liberarla poco a poco en los ríos durante todo el año, se producirán ciclos de inundaciones y sequías. Esto es lo que vemos ahora en toda India. Se debe sencillamente a que la tierra no tiene suficiente vegetación y ha perdido la capacidad de retener las precipitaciones monzónicas.

Antes, cuando la tierra estaba cubierta por la selva tropical, las precipitaciones se acumulaban en el suelo y alimentaban los arroyos y los ríos, que así seguían fluyendo durante todo el año. Pero ahora gran parte de India es terreno agrícola, que no podemos convertir en bosque. La solución es plantar vegetación forestal autóctona en las tierras gubernamentales, al menos en una franja de un kilómetro a cada lado del río y de medio kilómetro junto a sus afluentes. En las tierras agrícolas privadas, debemos apoyar a los agricultores para que pasen de los cultivos tradicionales a la agricultura basada en árboles.

La presencia de árboles en la tierra no solo revitalizará los ríos, sino que también regenerará el suelo. Si animamos a los agricultores a adoptar una agricultura orgánica basada en árboles, la materia orgánica procedente de los animales y los árboles regenerará continuamente el suelo.

Pasar a la agricultura basada en árboles no solo regenera los ríos y el suelo, también puede multiplicar por tres o por ocho los ingresos de un agricultor. Si se crean proyectos demostrativos de agricultura basada en árboles a gran escala que muestren claramente cómo pueden aumentar los ingresos de los agricultores, estos querrán adoptarla de forma natural en todo el país. Sin embargo, seguirán necesitando apoyo para hacer ese cambio. El agricultor simplemente trabaja para ganarse la vida. No podemos esperar que salve el río o el medioambiente. Los gobiernos tendrán que ofrecer formación, subvencionar estas iniciativas durante tres a cinco años y ayudar a desarrollar un sistema completamente nuevo de horticultura orgánica de alta calidad.

Si garantizamos esta cubierta arbórea mínima, aumentará el caudal de nuestros ríos. Otro aspecto de su revitalización es la gestión de la demanda. El 80 por ciento del agua que se utiliza en India se destina a la agricultura. Y el método de riego más común del país es el riego por inundación, que desperdicia mucha agua y tampoco es bueno para las plantas. Si pasamos al microrriego, no solo mejorarán los rendimientos, sino que también se reducirá considerablemente el consumo de agua.

Políticas inclusivas

Para implementar esto a escala nacional, no basta con el entusiasmo individual para que la iniciativa tenga éxito. No lo lograremos si unos cuantos vamos a plantar algunos árboles en la ribera y pensamos que ya hemos cumplido. Eso solo nos dará satisfacción personal, no una solución sostenible. Necesitamos una política de aplicación obligatoria en todo el país que establezca qué podemos hacer y qué no con nuestros ríos.

Esta política debe tener en cuenta a todas las partes interesadas. La primera es el propio río. Debemos tratarlo como un ser vivo; de lo contrario, no entenderemos sus necesidades. La segunda parte interesada es el agricultor, la tercera es la comunidad en general; después vienen los gobiernos estatales y central, y las administraciones locales.

Urge que dejemos de pensar en cómo explotar nuestros ríos y empecemos a pensar en cómo revitalizarlos. Debemos comprender que nuestros ríos son tesoros nacionales. El agua no es una mercancía; es un elemento que da vida. El cuerpo humano está compuesto aproximadamente por dos tercios de agua. Tú eres un cuerpo de agua. Y en este planeta, los ríos son los cuerpos de agua con los que tenemos la relación más estrecha. Durante miles de años, estos ríos nos han acogido y nutrido. Ha llegado el momento de que acojamos y nutramos a nuestros ríos.

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