Qué diferencia puede marcar un año.
A comienzos de 2016, el futuro de Rusia parecía mucho más sombrío que ahora. Rusia se había afirmado en el escenario geopolítico, para consternación de gran parte de la comunidad internacional.
Se impusieron amplias sanciones y Rusia parecía encaminarse al aislacionismo. El desplome de los precios del petróleo estaba debilitando su economía. Mientras tanto, la rápida depreciación del rublo ruso reavivó la preocupación por la persistencia de la inestabilidad macroeconómica.
Sin embargo, al comenzar 2017, las perspectivas de Rusia mejoran. La incipiente recuperación económica se afianza tras dos años de recesión. Se prevé que el PIB ruso crezca entre un 1 % y un 2 % en 2017. Se proyecta que los precios del petróleo se estabilicen o incluso aumenten, dado el acuerdo de la OPEP para reducir la producción.
La administración rusa se ha comprometido a destinar a su fondo de reserva cualquier ganancia obtenida por las ventas de petróleo por encima de los 40 dólares por barril. Esto ayudará a estabilizar el rublo y a respaldar la confianza de los inversores.
Dicho esto, se espera que el retorno al crecimiento sea gradual y desigual, dada la ausencia de un apoyo sustancial mediante políticas fiscales o monetarias.
En cuanto a las perspectivas geopolíticas, los líderes rusos son bastante optimistas respecto de la mejora de las relaciones con Estados Unidos y con la comunidad internacional, a la luz de las primeras señales de la nueva administración estadounidense.
Kirill Dmitriev, director ejecutivo del Fondo Ruso de Inversión Directa, afirmó: «Creemos que con la administración Trump es posible empezar a hablar de reducir las sanciones, porque podemos hacer mucho junto con Estados Unidos». Añadió que imagináramos un mundo en el que Rusia y Estados Unidos combatieran juntos el terrorismo.
Igor Shuvalov, primer vice primer ministro de la Federación Rusa, añadió que la cooperación en la lucha contra el terrorismo podría conducir a una mejor relación económica entre Estados Unidos y Rusia.
«Espero que Donald Trump, un empresario profesional excepcional, se convierta en un presidente profesional y que, para lograr resultados en materia de seguridad mundial, llegue a un acuerdo con otro gran presidente, Vladimir Putin, sobre cómo resolver el problema de Ucrania y otros», afirmó Shuvalov. «Pero, para lograr resultados, hay que comunicarse, hablar y negociar, y no acorralar a Rusia. Espero que este diálogo se produzca», dijo.
Miroslav Lajčák, ministro de Asuntos Exteriores y Europeos de la República Eslovaca, afirmó que las sanciones de la UE solo se levantarían si se avanzaba en la aplicación del acuerdo de Minsk de 2015.
Shuvalov afirmó que Rusia está preparada y dispuesta a cumplir su parte del acuerdo, pero señaló que todos los signatarios del acuerdo de Minsk deben cumplir sus obligaciones. «Debemos dejar de intentar intimidarnos mutuamente. Nadie logrará nada con las sanciones… Es imposible obligarnos a cambiar de rumbo mediante sanciones. Cuanto antes lo entienda todo el mundo, mejor para todos», dijo.

