La colaboración multilateral es indispensable para lograr la paz y la prosperidad en un mundo convulso.
Muchas naciones africanas son especialmente vulnerables a los efectos de un entorno geopolítico fragmentado, y se requerirá una comunidad de naciones comprometida para ayudar a África a avanzar en ámbitos como la seguridad alimentaria, la deuda soberana y el comercio.
Arabia Saudita trabaja con países socios de África para ayudar a resolver estos desafíos, compartiendo recursos y experiencia para abordar los difíciles problemas que enfrenta el continente.
Mientras el mundo gestiona numerosos desafíos geopolíticos y económicos, entre ellos la inflación y los tipos de interés elevados, los conflictos, o la inseguridad hídrica y alimentaria, la colaboración multilateral es indispensable para lograr la paz y la prosperidad en un mundo convulso.
En otras palabras, debemos tender puentes en lugar de quemarlos si queremos alcanzar nuestros objetivos comunes.
Muchas naciones africanas son especialmente vulnerables a los efectos de un entorno geopolítico fragmentado, y se requerirá una comunidad de naciones comprometida para ayudar a África a avanzar.
¿Cómo garantiza el Foro Económico Mundial mercados mundiales sostenibles?
Promover la seguridad alimentaria mediante la acción conjunta
En los últimos años, los conflictos y las disrupciones económicas han contribuido a interrumpir los sistemas de cadenas de suministro de alimentos y fertilizantes, lo que ha provocado un aumento de los precios de los alimentos, y ha afectado primero y con mayor gravedad a las personas y los países más vulnerables — y de forma más severa. Hoy en día, más de 2.000 millones de personas padecen inseguridad alimentaria, según la FAO. La escasez de alimentos ha llevado a 86 países a restringir en el último año las exportaciones o el comercio agrícola, lo que agrava aún más esta creciente crisis del hambre.
África tiene una proporción mucho mayor (20 %) de personas que padecen hambre en comparación con las demás regiones del mundo, y su número sigue aumentando. Las consecuencias de la inseguridad alimentaria son costosas y duraderas, tanto en términos humanos como económicos.
Es imperativo que trabajemos juntos, a través de organizaciones multilaterales y de la ayuda bilateral coordinada, para prestar apoyo directo a África y a otros países y personas vulnerables. También debemos fomentar la reducción de las restricciones comerciales a la circulación de cereales y otros productos alimentarios, y gestionar el suministro mundial de fertilizantes, cada vez más escaso, que guarda una relación directa con la producción de alimentos.
Reducir la deuda de África para desbloquear el potencial humano y económico
Otro desafío urgente es que las naciones africanas impulsen el crecimiento económico. Se espera que el continente incorpore al mercado laboral 12 millones de jóvenes al año en las próximas décadas, pero solo está creando 3 millones de empleos formales remunerados para ellos cada año. Desafortunadamente, las economías africanas se están contrayendo en términos per cápita, privando al continente de los beneficios de su numerosa, joven y dinámica fuerza laboral.
El crecimiento económico africano se ha visto, en parte, frenado por el aumento de las dificultades de endeudamiento de las naciones africanas, lo que provoca restricciones de liquidez en un contexto de espacio fiscal limitado. El ratio medio de deuda en el África subsahariana se ha casi duplicado en apenas una década — pasando del 30 % del PIB a finales de 2013 a casi el 60 % a finales de 2022. Más de la mitad de los países en riesgo de sufrir dificultades de deuda externa se encuentran en el África subsahariana.
Esto hace que resulte mucho más difícil para estas naciones crecer y alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Las naciones africanas tendrán que hacer su parte mediante el desarrollo de capacidades en gestión de la deuda, la movilización de más ingresos nacionales y la institucionalización de reformas presupuestarias, al tiempo que gestionan estos cambios con la ayuda de socios internacionales. Aun así, necesitarán ayuda adicional de socios externos para lograr avances duraderos.
Durante nuestra presidencia del G20, Arabia Saudita impulsó la creación de un histórico mecanismo global de reestructuración de la deuda denominado Marco Común, que facilita los debates entre todos los acreedores: acreedores oficiales tradicionales y emergentes, así como acreedores del sector privado. Más importante aún, el Marco Común proporciona una plataforma creíble para alcanzar un consenso entre todas las partes interesadas sobre el tratamiento de la deuda que se ofrecerá a los países más necesitados, en condiciones comparables e iguales.
Necesitamos institucionalizar y mejorar el Marco Común para que pueda aliviar con rapidez y eficacia la aplastante carga de la deuda, que nos priva de la riqueza del potencial humano de las naciones pobres.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de seguridad alimentaria?
Fomentar el comercio intraafricano para impulsar el crecimiento
Mientras tanto, las restricciones comerciales se han disparado, especialmente en África, lo que obstaculiza la circulación de bienes y servicios. Esto hace aún más difícil que los países de bajos ingresos superen la alta inflación y los tipos de interés elevados para avanzar en la reducción de la pobreza. Debemos reforzar un sistema comercial multilateral basado en normas, equitativo, sostenible y transparente, con la Organización Mundial del Comercio (OMC) como eje central, si queremos restablecer el crecimiento y la creación de empleo.
Las fronteras entre los países africanos se cuentan entre las más restrictivas del mundo, lo que dificulta el comercio y la inversión intraafricanos. El Área de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA) es una vía importante para derribar estas barreras, desbloqueando el potencial económico del continente mediante la creación de un mercado único de alcance continental que reúne a 54 países con una población combinada de 1.300 millones de habitantes y un PIB de 3,4 billones de dólares.
Esto podría impulsar el comercio y la inversión, haciendo que el continente resulte más atractivo para los socios comerciales a la hora de integrar a África en las cadenas de valor regionales y mundiales. También puede crear millones de empleos para la creciente población de África, especialmente para sus mujeres y jóvenes. Además, el Foro Económico Mundial y Arabia Saudita pusieron en marcha recientemente una nueva iniciativa para agilizar y ampliar el comercio de servicios entre el Reino y África mediante la integración regional, un ámbito de increíble crecimiento aún por explotar.
La marea alta eleva a todos los barcos
Como uno de los mayores donantes de ayuda multilateral y bilateral del mundo, Arabia Saudita apoya a África porque creemos que es una inversión en la estabilidad y el crecimiento futuros de las economías regionales y mundiales, lo que nos beneficiará a todos.
Afrontar estos desafíos no será fácil, pero su alcance y sus posibles repercusiones significan que debemos comenzar el trabajo de inmediato. En última instancia, necesitamos trabajar juntos, como socios, para construir un futuro más próspero y sostenible.





