En los próximos 10 años, la India representará más de la mitad del crecimiento de la fuerza laboral de Asia. Este cambio demográfico presentará la mayor oportunidad y el mayor desafío de la India.
Como muestra la figura siguiente, el dividendo demográfico puede sumar alrededor de 2 puntos porcentuales anuales al PIB per cápita en las próximas dos décadas a medida que aumenta la fuerza laboral y crecen el ahorro y la inversión. Al mismo tiempo, cabe esperar que la influencia de la India aumente en los próximos años, a medida que se acelere el crecimiento y las políticas gubernamentales favorables a las empresas generen demanda de mano de obra.
Pero es necesario aprovechar esta oportunidad, pues los beneficios que genere dependerán de la disponibilidad de una fuerza laboral instruida y cualificada, bien preparada para trabajar en un entorno de mercado dinámico.

En otras palabras, los jóvenes de la India necesitan la educación y las habilidades necesarias para el lugar de trabajo del futuro. Aquí es donde entran en juego los papeles tanto del Gobierno como de las empresas.
El Gobierno de la India ya ha identificado el desarrollo de habilidades como un ámbito prioritario. En 2009, puso en marcha la Política Nacional de Desarrollo de Habilidades y, en 2015, también lanzó la iniciativa «Skill India», destinada a impartir formación y desarrollar habilidades en más de 400 millones de personas para 2022. En los tres primeros años de «Skill India», solo el ministerio MSDE formó en diversas habilidades a más de 11,7 millones de aspirantes. Esta cifra no incluye a las personas atendidas mediante los programas de otros ministerios.
A pesar de todos estos avances, aún queda mucho por hacer. India Inc. está en la mejor posición para definir las necesidades y establecer los parámetros del lugar de trabajo del futuro. Dada la rapidez de los cambios y las disrupciones en la economía mundial, las empresas son quienes mejor entienden qué habilidades serán viables y cuáles son otros requisitos emergentes. Por ello, es cada vez más importante que creen estructuras y políticas que ofrezcan formación práctica en habilidades y conocimientos técnicos pertinentes. Las empresas tienen incentivos para hacerlo porque necesitan una fuerza laboral sostenible que les permita crecer en el futuro.
El programa de responsabilidad social corporativa (RSC), establecido por el Gobierno de la India, se centra en el papel que pueden desempeñar las empresas para contribuir al desarrollo social y económico del país. Esto ha proporcionado al sector un medio para participar en actividades eficaces de desarrollo de habilidades que contribuyen a fortalecer la capacidad productiva general de las personas. Además de los beneficios directos para la sociedad y la economía, los programas de RSC de las empresas también ayudan a dar a conocer sus marcas. Según el informe India CSR Outlook 2017, que analiza el gasto en RSC de las empresas del índice BSE 300, un tercio del gasto total en RSC correspondió a proyectos educativos. En cuanto al gasto efectivo, se informó que un tercio de las empresas gastó más del presupuesto de RSC obligatorio. Además, el gasto efectivo en RSC en el ejercicio fiscal 2016-17 aumentó un 8 % respecto de 2015-16 y alrededor de un 47 % frente al gasto efectivo de dos años antes.
Entre las iniciativas de desarrollo de habilidades que adoptan las empresas se encuentran el fortalecimiento de los institutos de formación industrial (ITI), la formación en el puesto de trabajo, la orientación de la educación hacia la formación profesional, el fomento del emprendimiento, la mejora de las habilidades de la fuerza laboral existente, la formación y el empleo de personas con discapacidad, y la reducción de la brecha entre formación y contratación.
Las multinacionales indias participan cada vez más en este tipo de colaboraciones con los ITI públicos de todo el país, algunos de los cuales se han creado mediante asociaciones público-privadas. La participación directa de expertos del sector en estos programas ha contribuido a formar una fuerza laboral mejor informada y más eficiente, capaz de ampliar los proyectos y obtener resultados eficaces.
Un buen ejemplo es el sector de TI y BPM de la India, una industria que ha creado alrededor de 6 millones de empleos en los últimos tres años. Para responder a las tecnologías emergentes disruptivas, esta industria ofrece programas para mejorar las habilidades de la fuerza laboral, que incluyen formación en idiomas y alfabetización informática.
Otro ejemplo: en el sector manufacturero, una empresa líder ha puesto en marcha programas para apoyar a 76 escuelas privadas y públicas de bajo coste mediante el desarrollo de infraestructura y el fortalecimiento de capacidades. Además de apoyar el desarrollo de la infraestructura escolar, sus iniciativas de formación profesional para el emprendimiento, enseñanza de liderazgo y becas para estudiantes destacados, así como su proyecto de aprendizaje electrónico, han llegado a más de 1.550 escuelas.
Todo lo anterior demuestra que las empresas están respondiendo a las necesidades de «formar a la India» y hacen un esfuerzo consciente por diseñar programas que aborden tanto el desarrollo general como el avanzado de habilidades. Estos esfuerzos forman parte de una tendencia creciente por la que las empresas seguirán integrando políticas sociales y ambientales en sus objetivos comerciales.

