En qué países es más probable que los padres ayuden a sus hijos con los deberes

Simona, an 11 year-old Roma schoolgirl who has been living in France for 6 years, does her homework in an hotel in the centre of Nice, southeastern France, November 22, 2013. About fifty migrants from Romania were evicted from an illegal camp on November 27, 2013 where they had been living for 5 months. Six families with school-age children have received emergency housing at an hotel in Nice, as they wait for council housing. The other families have left the encampment with their belongings and will ask for a repatriation grant to Romania. Picture taken November 22, 2013. REUTERS/Eric Gaillard (FRANCE - Tags: POLITICS SOCIETY IMMIGRATION EDUCATION)
Parents in developed countries spend significantly less time helping their children with homework.Image: REUTERS/Eric Gaillard
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Si ayudar con los deberes es una medida del cariño que madres y padres sienten por sus hijos, entonces los padres de la India deben de ser los más cariñosos del mundo.

Según un nuevo estudio, los padres del subcontinente son quienes más ayudan a sus hijos. También concluye que los progenitores de las economías emergentes dedican más tiempo a ayudar a sus hijos con las tareas escolares que los de los países más ricos.

En todo el mundo, los padres con mayor nivel educativo eran quienes más probablemente ofrecían ayuda, mientras que el 39% de quienes solo habían cursado estudios primarios no ayudaba en absoluto.

Estas son algunas de las conclusiones de un estudio de casi 27.500 padres de 29 países realizado por la Varkey Foundation, una organización benéfica cuyo objetivo es mejorar la educación de niños desfavorecidos de todo el mundo.

Número de horas semanales que los padres dedican a ayudar a sus hijos con los estudios.Image: Varkey Foundation

¿Tiempo de calidad de verdad?

Una cuarta parte de los padres de todo el mundo dedica siete horas o más a la semana a ayudar a sus hijos con los estudios; la proporción asciende al 39% en Colombia, al 50% en Vietnam y al 62% en la India.

Pero en las economías desarrolladas la cantidad de apoyo disminuye drásticamente. Solo el 11% de los padres del Reino Unido, el 10% de los de Francia y Japón, y el 5% de los de Finlandia ayudan a sus hijos después de clase.

Los padres de la India dedican un promedio de 12 horas semanales a ayudar con los deberes, mientras que los de Vietnam dedican 10,2 horas. Las madres y los padres turcos, que destinan 8,7 horas al aprendizaje después de clase, ocuparon el tercer lugar.

El promedio mundial de tiempo dedicado a actividades educativas fuera del horario escolar fue de 6,7 horas semanales; los padres de países de África, Asia y América Latina ofrecían niveles de ayuda superiores al promedio.

Los padres de Estados Unidos y Polonia ofrecían 6,2 horas cada semana, mientras que los del Reino Unido dedicaban 3,6 horas. Los padres de Finlandia ofrecían 3,1 horas, y los de Japón ayudaban durante 2,6 horas semanales.

Contentos… y descontentos…

Sin embargo, la mayoría de las madres y los padres expresaron un alto grado de confianza en la calidad de la enseñanza que recibían sus hijos: el 78% en todo el mundo la calificó de buena o muy buena.

Pero confiaban menos en la calidad general de las escuelas gratuitas de su propio país.

El 55% de los padres con hijos en centros educativos financiados con fondos públicos dijo que los enviaría a una escuela de pago si pudiera permitírselo, mientras que el 61% de los padres de todo el mundo aprobaba los vales para ayudar a cubrir los gastos.

Aunque el apoyo a este tipo de programas era, en general, mayor en las economías de ingresos más bajos y emergentes, a escala mundial los padres más jóvenes y con mayor nivel educativo eran más propensos a plantearse enviar a sus hijos a una escuela de pago si podían permitírselo.

También eran más propensos a aprobar que padres, grupos de docentes, empresas privadas e instituciones religiosas dirigieran escuelas gratuitas.

¿Bajas expectativas, buenos resultados?

Sin embargo, apenas existe relación entre la calidad de los resultados educativos de un país, medida según las clasificaciones internacionales de educación de PISA, y la confianza de los padres en la calidad de la enseñanza.

Por ejemplo, el 43% de los padres de Corea del Sur y el 60% de los de Japón expresaron poca confianza en la calidad de la educación, pese a que estos países destacaban en las clasificaciones de PISA.

A medida que avanza la cuarta revolución industrial, el tiempo que dediques a ayudar a tus hijos con las tareas escolares podría darles ventaja frente a sus competidores en los lugares de trabajo del futuro.

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