Los eslóganes exitosos pueden marcar una gran diferencia. En Vietnam, una frase pegadiza para producir arroz de forma inteligente frente al clima ha demostrado a los pequeños agricultores cómo pueden aumentar la rentabilidad del arroz, al tiempo que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
El Banco Mundial descubrió esto a través de un Agriculture Competitiveness Project in Vietnam, que impulsó una técnica de riego alterno por humedecimiento y secado que utiliza menos agua, reduce la aplicación de fertilizantes y gestiona los residuos de cultivos para disminuir los niveles de emisiones de metano y óxido nitroso procedentes de los arrozales. Adoptar esta práctica inteligente frente al clima exigió la participación sistemática de toda la comunidad, comprometida con drenar los arrozales varias veces a lo largo de unas semanas, algo que tradicionalmente rara vez se hacía. Adoptar esta técnica de riego alterno por humedecimiento y secado no solo ayuda a fortalecer las raíces de las plantas, sino que también reduce los periodos de inundación, lo que se traduce en una menor producción de metano.
1 Obligatorio, 5 Reducciones
El proyecto promovió el enfoque novedoso del Gobierno de Vietnam Mot Phai, Nam Giam (1 Obligatorio, 5 Reducciones) para la producción de arroz, en el que se alienta a los productores a utilizar semilla certificada («1 obligatorio») y a alcanzar cinco reducciones (tasa de siembra, uso de fertilizantes, uso de agua mediante el riego alterno por humedecimiento y secado del campo, frecuencia de aplicación de plaguicidas y pérdidas poscosecha), como medio para mejorar la sostenibilidad general de la producción de arroz.
Para aplicar las prácticas de riego alterno por humedecimiento y secado en la producción de arroz fue necesario generar confianza en la comunidad, trabajando con grupos colectivos de agricultores (cada explotación con un tamaño medio de 0,6 hectáreas) para que participaran en la nueva técnica de producción de arroz. Los agricultores recibieron formación a través de las Farmer Field Schools, con un enfoque de «ver para creer». Igual de importante fue la labor de difusión entre las cooperativas de agricultores para generar conciencia a nivel comunitario sobre las buenas técnicas de gestión del agua.
Los eslóganes exitosos dan resultados
Como resultado de este cambio de comportamiento, los costos iniciales de los agricultores en insumos se redujeron un 20 %, y la productividad de los cultivos aumentó entre un 5 y un 10 %, lo que mejoró los ingresos de los agricultores hasta en un tercio. Además, los servicios de capacitación y extensión del proyecto, prestados directamente a más de 33 000 agricultores en dos provincias del delta del Mekong durante tres temporadas de cultivo, permitieron que los agricultores conocieran la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero lograda mediante las técnicas de gestión del agua.
Lo que esto podría significar para el futuro
El Directorio del Banco Mundial aprobó recientemente un nuevo proyecto que ampliará el impacto para abarcar las ocho provincias productoras de arroz del delta del Mekong. Al demostrar el éxito de este tipo de intervención en la producción de arroz, el nuevo Vietnam Sustainable Agriculture Transformation Project (VnSAT) tiene potencial para ampliarse a otros contextos (rotación de cultivos adicional del arroz a cultivos distintos del arroz, gestión de cultivos, uso de biocarbón y gestión de fertilizantes) con el fin de demostrar más oportunidades de mitigación de gases de efecto invernadero. Además, este proyecto y otras intervenciones similares inteligentes frente al clima basadas en evidencia pueden reunir financiación para el desarrollo y financiación climática para promover las Medidas de Mitigación Nacionalmente Apropiadas (NAMA, por sus siglas en inglés) u otras intervenciones que apoyen el desarrollo bajo en emisiones en los países, y reforzar su compromiso de reducir emisiones y de poner a prueba el pago por servicios ambientales (PES, por sus siglas en inglés).
Esta entrada apareció por primera vez en el blog Voices del Banco Mundial. La publicación no implica el respaldo a las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.
Para estar al día con la Agenda suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Chris Jackson es economista principal y líder de clúster en la Práctica Mundial de Agricultura, con sede en Hanói (Vietnam). Rama Chandra Reddy es especialista principal en finanzas de carbono en el Área de Soluciones Transversales de Cambio Climático del Banco Mundial, con sede en Washington, D.C. Binh Thang Cao es especialista agrícola principal, con sede en Ho Chi Minh (Vietnam).
Imagen: Un hombre trabaja en un campo de arroz. REUTERS/Soe Zeya Tun

