Líderes mundiales y actores del sector de la tierra se encuentran esta semana en Lima para contribuir al avance de la acción climática. La resiliencia climática —incluida la resiliencia de los paisajes africanos— ocupará un lugar central en la agenda mientras definen el papel de los paisajes sostenibles y resilientes en una nueva agenda de desarrollo.
¿Por qué debería importarle al mundo —y a África en particular— la resiliencia?
En ningún lugar es tan evidente como en África la importancia de la resiliencia como imperativo para el desarrollo. Los frágiles recursos naturales —fundamentales para los medios de vida y las oportunidades económicas— están sometidos a una presión cada vez mayor debido al uso insostenible, al crecimiento demográfico y a los efectos del cambio climático.
El desarrollo sostenible solo será posible en África si se valoran y protegen los recursos naturales. Solo será posible si se mejora su resiliencia frente a perturbaciones como el cambio climático. Los paisajes resilientes —donde los recursos naturales y la biodiversidad prosperan en ecosistemas interconectados capaces de adaptarse al cambio y proteger a las personas de las pérdidas— son importantes para la labor de poner fin a la pobreza e impulsar la prosperidad.
Hemos aumentado nuestro apoyo mediante programas centrados en restaurar tanto los paisajes como los medios de vida de quienes dependen en gran medida de los recursos naturales. Ahora llevamos adelante esta agenda en Lima.
Esta COP sobre el Clima ofrece una oportunidad única para profundizar nuestro compromiso y poner en marcha una Alianza Mundial para Paisajes Resilientes. La colaboración es necesaria para una tarea de esta magnitud. Por eso, el Banco se une a la Unión Africana y la NEPAD y al centro regional de excelencia CILSS, para convocar a los países y socios a comprometerse con esta alianza y acordar una hoja de ruta.
Trabajaremos con los miembros y donantes de TerrAfrica para renovar su compromiso. Durante los últimos nueve años, el Banco Mundial ha aprovechado su poder de convocatoria para apoyar a TerrAfrica y conseguir US$3.000 millones para inversiones en la gestión sostenible de la tierra y el agua. Pero se necesita hacer más para poner fin a la pobreza e impulsar la prosperidad de millones de personas cuyas vidas dependen de los activos naturales.
Colaboraremos con los socios para que respalden el Plan de Acción para los Paisajes Africanos, elaborado por Paisajes para las Personas, los Alimentos y la Naturaleza y la Agencia de Planificación y Coordinación de la NEPAD de la Unión Africana (NPCA). Este Plan de Acción presenta una agenda ambiciosa. Detalla acciones prioritarias que abarcan a todos los actores, se extienden a todos los sectores e integran las políticas y los servicios. Compromete a los socios a impulsar cambios en las políticas, fortalecer las instituciones, elaborar planes de negocio, equilibrar las dinámicas de poder y desarrollar tecnologías que, en conjunto, ofrecerán soluciones concretas.
También presentaremos conclusiones sobre la importancia de ir más allá de las intervenciones de un solo sector y adoptar una gestión integrada del paisaje (ILM). Hemos estado trabajando con socios en un estudio sobre el fortalecimiento de la resiliencia en las zonas áridas de África y publicaremos el capítulo que aporta pruebas de las numerosas ventajas de utilizar la ILM para aumentar la productividad, mejorar la biodiversidad, incrementar la producción de agua y obtener muchos otros beneficios.
Esta Alianza Mundial para Paisajes Resilientes promoverá y ampliará la labor innovadora de referentes como Yacouba Sawadogo, un agricultor de Burkina Faso que detuvo el avance del desierto al convertir una zona completamente árida en un bosque próspero de 64 acres con 87 especies de árboles. Se basará en el logro de Etiopía, que recurrió a un enfoque paisajístico para alcanzar los objetivos de seguridad alimentaria y crecimiento verde inclusivo. En menos de 10 años, se restauraron 15 millones de hectáreas y se transformaron las vidas de 30 millones de personas gracias al Programa de Gestión Sostenible de la Tierra del Gobierno, financiado por el Banco Mundial y otros socios.
El éxito de Etiopía puede servir de modelo para los numerosos países africanos que luchan contra la degradación de la tierra. Para apoyar estas aspiraciones, colaboramos con TerrAfrica, el GEF y 12 países africanos para desarrollar el programa Sahel y África Occidental, de US$1.100 millones, que apoya la Gran Muralla Verde mediante la ampliación de la gestión sostenible de los recursos naturales en todo el continente. Esta es nuestra contribución a la transformación de África en una región estable, sostenible y resiliente. También es un primer paso hacia la Iniciativa conjunta de las Naciones Unidas y el Banco Mundial para el Sahel.
Lima podría marcar un punto de inflexión para agricultores innovadores como Sawadogo y para los países que luchan contra la degradación de la tierra. Esperamos regresar con un firme compromiso compartido con la Alianza Mundial para Paisajes Resilientes y trabajar con aún más intensidad para construir ecosistemas y medios de vida resilientes.
Esta publicación apareció originalmente en el blog Voces del Banco Mundial
Autor: Magda Lovei es gerente de Práctica de la Práctica Global de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Banco Mundial.
Imagen: Un trabajador recoge té en una plantación cerca de la ciudad de Kasese, a 497 km (309 millas) al oeste de Kampala, capital de Uganda, el 29 de enero de 2013. REUTERS/James Akena.



