Cómo puede transformar África la tecnología

Cómo puede transformar África la tecnología
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En África, como en el resto del mundo, las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) están llamadas a transformar la sociedad. Esto propiciará crecimiento y prosperidad basados en una mayor inclusión, cohesión social y sostenibilidad ambiental. Lo que antes era infraestructura tecnológica se convertirá en infraestructura social: fluida, intuitiva e integral, que conectará no solo a las personas, sino también a comunidades, sistemas, procesos e inteligencia.

Surgirán nuevas oportunidades para que las personas colaboren, innoven y participen de formas que repercutan positivamente en sus vidas y, a su vez, en el mundo. La banda ancha móvil, en particular, tiene un enorme potencial para África, con su numerosa y joven población, su vasta extensión territorial y su infraestructura limitada.

Aunque los avances de las TIC de las últimas décadas han sido prometedores, solo han sentado las bases de lo que está por venir. Hoy, en todo el continente, continúa el desarrollo de infraestructuras, centrado principalmente en una de sus capacidades más básicas: conectar personas y lugares.

La industria privada está asumiendo este objetivo, que es digno de encomio. Sin embargo, no tiene en cuenta el importante potencial de la tecnología para impulsar el desarrollo social y económico inclusivo y sostenible a largo plazo en el continente. Por tanto, por sí sola no permitirá alcanzar los resultados necesarios para encaminar al continente africano hacia la prosperidad.

El acceso universal a la banda ancha conecta a las personas con la información y los servicios. Lograr el acceso universal generará oportunidades para crear y ofrecer bienes y servicios con costos fiscales y ambientales inferiores a los de los métodos tradicionales.

Para que las TIC alcancen realmente todo su potencial, es imperativo que los gobiernos y los responsables de formular políticas colaboren metódicamente con la industria privada a fin de crear el ecosistema adecuado. En particular, necesitamos establecer planes nacionales de banda ancha bien definidos y foros donde se exploren y fortalezcan las alianzas entre las partes interesadas. Las políticas deben ser inclusivas y ofrecer una visión clara que sitúe favorablemente a los africanos como ciudadanos globales.

El desafío al que se enfrentan muchos organismos reguladores no es necesariamente la falta de voluntad para crear estos planes, sino a menudo la escasez de recursos y la competencia entre prioridades. Además, pasa mucho tiempo desde que se formula una política hasta que se aprueba como ley, y todavía más hasta que se aplican las nuevas leyes. La innovación tecnológica avanza a una velocidad vertiginosa, y las políticas no pueden seguirle el ritmo.

Además, las ideas erróneas sobre la escalabilidad, las posibilidades a largo plazo y el impacto potencial de diversas tecnologías tienen repercusiones duraderas. Las tecnologías armonizadas y desplegadas a escala mundial se benefician de las economías de escala y la interoperabilidad. Por ello, es imperativo que las principales partes interesadas en las TIC trabajen con los responsables de formular políticas para que comprendan las implicaciones de las políticas que están adoptando, incluida, por ejemplo, la asignación del espectro después de 2020.

Aunque es responsabilidad de los gobiernos desarrollar políticas y regulaciones de banda ancha que respalden sus objetivos generales, las alianzas con empresas privadas pueden garantizar la eficacia de estos planes, ya que los actores del sector privado poseen conocimientos únicos sobre las complejidades de diversas industrias. Esto es importante porque los planes de banda ancha no deben centrarse exclusivamente en la oferta y abarcar cuestiones como el espectro, las licencias, los derechos de paso y las emisiones de las estaciones base. Un plan eficaz también debe abordar la demanda, que facilita el desarrollo del sistema en su conjunto, por ejemplo, mediante soluciones de gobierno electrónico, educación, servicios de salud y servicios públicos.

Las políticas y regulaciones eficaces de banda ancha se traducen en crecimiento del mercado a largo plazo. Cuando los países implementan planes de banda ancha respaldados por políticas y regulaciones armonizadas, se crea un entorno empresarial dinámico en el que los proveedores de servicios pueden colaborar y competir. Tomemos el caso del dinero móvil en Kenia, celebrado mundialmente como un caso de éxito: es el resultado del marco jurídico y regulatorio adecuado, que contribuyó a crear un ecosistema dinámico y alentó la inversión del sector privado.

Es difícil exagerar el impacto que las TIC podrían tener en la vida de las personas en África. Podrían propiciar la inclusión social, ampliar el acceso al conocimiento, los servicios financieros y la atención sanitaria, crear nuevas oportunidades de negocio y ofrecer más opciones a los consumidores. Las TIC realmente podrían transformar el continente.

Pero solo cuando todos los involucrados —gobiernos, responsables de formular políticas, sector privado y expertos de la industria— trabajen juntos podremos maximizar las oportunidades. Si lo conseguimos, no habrá límites a lo que se puede lograr.

El Foro Económico Mundial sobre África 2015 se celebra en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, del 3 al 5 de junio.

Autor: Fredrik Jejdling es presidente y responsable regional para África subsahariana en Ericsson

Imagen: Azeez Agoro (2.º por la izquierda) trabaja con sus amigos en una computadora portátil para cargar canciones y videoclips en los teléfonos móviles de clientes que no pueden permitirse sus propias computadoras, en el distrito de Obalende, en Lagos, el 20 de mayo de 2010. REUTERS/Akintunde Akinleye

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