Los países africanos están forjando nuevos vínculos con los mercados emergentes;
Estas alianzas serán fundamentales en 2020, en un contexto de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China e incertidumbre política en el Reino Unido debido al Brexit;
Además de China, India, Rusia y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) están surgiendo como sólidos socios comerciales y de inversión que darán forma a la economía de África.
En los últimos años, África subsahariana ha cambiado cada vez más a viejos aliados, como Estados Unidos y la Unión Europea, por nuevos socios en los mercados emergentes. Desde 2006, las exportaciones de la región a Estados Unidos han disminuido un 66 %, mientras que las exportaciones a países como Rusia y Turquía se han duplicado y triplicado respectivamente.
Este cambio en las alianzas coincide con el inicio de una nueva era para África, impulsada por la promesa de la Zona de Libre Comercio Continental Africana (AfCFTA), el histórico acuerdo de libre comercio que entrará en vigor en 2020, así como por una mayor apertura en materia de visados y la armonización de la política monetaria mediante la nueva moneda Eco de África Occidental. Los países africanos pueden y deben comenzar esta década aprovechando estos avances para pasar de una diplomacia reactiva a una proactiva, forjando nuevos vínculos con mercados emergentes clave. En lugar de una pugna por África propia del siglo XXI, 2020 marca el comienzo de alianzas africanas del siglo XXI.
En 2020, las naciones africanas deberían recurrir a sus homólogas de los mercados emergentes para estabilizar sus perspectivas de crecimiento, mientras las democracias occidentales tradicionales navegan nuevas aguas políticas. A estas alturas, la historia de China y África está bien documentada, pero China no es el único mercado emergente que reconoce los beneficios de una mayor vinculación con África. Los inversores de mercados emergentes como China, India y los EAU financian ahora más de un tercio de los proyectos de inversión extranjera directa (IED), así como más de la mitad de todos los puestos de trabajo creados y del capital invertido en la región. Estos cambios en la balanza comercial marcan el comienzo de una transformación en las relaciones exteriores de África. Apuntan al desarrollo de nuevas alianzas que serán fundamentales en 2020, en un contexto de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China e incertidumbre política en el Reino Unido debido a las negociaciones del Brexit.
Entre 2014 y 2018, los EAU inyectaron en el continente más de 25.300 millones de dólares en capital y el volumen del comercio no petrolero entre Dubái y África ascendió a 37.200 millones de dólares en 2018. Debido a su proximidad geográfica, los EAU se han posicionado como puerta de entrada a África de varias maneras: Emirates, una de las principales aerolíneas del país, cuenta ahora con una de las redes de destinos africanos más extensas del mundo; y el operador logístico DP World opera, desarrolla y gestiona siete terminales marítimas y terrestres en África, incluida la terminal de contenedores más transitada de Senegal y varias instalaciones en Egipto, Mozambique, Ruanda y Somalilandia.

Mientras tanto, Dubái ha afianzado su papel como importante encrucijada entre Oriente Medio, Asia y África, al actuar como un gran reexportador de mercancías al continente. Es probable que en 2020 el comercio entre los EAU y África siga creciendo, impulsado por Expo 2020, un evento de seis meses que reunirá a más de 190 países para fomentar el intercambio de conocimientos y la colaboración. La Unión Africana encabezará una delegación de países africanos que expondrá en la Expo, lo que brindará a sus Estados miembros la oportunidad de destacar nuevas oportunidades comerciales y de inversión.
Los recientes avances económicos de India y el auge de su clase media han convertido al país en un socio comercial viable, con conocimientos técnicos que han impulsado el comercio con África desde 1.000 millones de dólares en 1995 hasta casi 60.000 millones de dólares en la actualidad. Unidos por una experiencia común de colonialismo, África e India son socios comerciales naturales, dadas sus similitudes en materia de idioma, legislación y comercio, así como la destacada presencia de más de 3 millones de indios en la diáspora cuyos vínculos se extienden a lo largo de generaciones. África exporta principalmente a India materias primas, como petróleo crudo y minerales, e importa petróleo refinado, productos farmacéuticos y vehículos, que representan casi el 40 % de las exportaciones de India a África.
En particular, las empresas indias han logrado una ventaja competitiva en el sector farmacéutico y desempeñan un papel vital en la reducción del precio de los medicamentos contra el VIH/sida y la meningitis A. Sin embargo, las empresas indias no se limitan a inundar el mercado local, sino que invierten en el potencial local. Por ejemplo, la empresa emergente ghanesa de tecnología sanitaria mPharma recibió recientemente una ronda de financiación liderada por Unbound Ventures, el brazo de capital riesgo de la oficina familiar Bharti Mittal de India, más conocida en África por su operador de telefonía móvil Airtel. Dado que el entorno regulatorio y económico de India tiene más en común con el de muchos países africanos que con el de Silicon Valley o Londres, es probable que el próximo año crezcan los intercambios de conocimientos y capital entre las dos regiones, como los que promueve el Foro de Emprendimiento India-África .
Un tercer mercado que probablemente estrechará sus vínculos con África es Rusia, que ahora busca relacionarse con la regiónde manera más estratégica tras décadas de menor vinculación desde la caída de la Unión Soviética. El Kremlin está reorientando sus esfuerzos, como puso de manifiesto la reciente cumbre Rusia-África de 2019. En el encuentro, el presidente ruso Vladímir Putindijo a los líderes africanos que buscaría duplicar los lazos comerciales entre ambos socios en los próximos cinco años.

Tradicionalmente, la mayor parte de la inversión rusa en África se ha concentrado en el norte de África. En 2017, el comercio de Rusia con África ascendió a 17.000 millones de dólares, de los cuales el 78 % correspondió al comercio con el norte de África. Sin embargo, la ofensiva de encanto más reciente de Rusia parece haber estimulado una mayor expansión al sur del Sáhara. Por ejemplo, Ferrocarriles Rusos firmó dos memorandos de entendimiento con Nigeria y el Congo; por su parte, URALCHEM y Grupo Opaia SA firmaron un memorando de entendimiento para construir una empresa de producción de urea en Angola. En total, durante la cumbre se firmaron 92 acuerdos, contratos y memorandos de entendimiento por valor de 1,004 billones de rublos (16.400 millones de dólares)centrados, entre otros sectores, en el transporte y la logística, el petróleo y el gas, los minerales y la banca.
En 2020, es fundamental que las naciones africanas consoliden los cimientos de las sólidas alianzas que han establecido en los últimos años con sus homólogas de los mercados emergentes de Rusia, India y los EAU. Ante la reducción de las previsiones de crecimiento africano del FMI debido a las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, el Brexit y la desaceleración del crecimiento chino, será fundamental cultivar una red más amplia de socios para alcanzar los ambiciosos planes para 2020, 2025 y 2030 establecidos por países que van desde Ghana hasta Tanzania y Costa de Marfil, grandes economías de la región que celebrarán elecciones más adelante este año.

