Las pruebas y el tratamiento del VIH para las mujeres embarazadas han reducido las nuevas infecciones entre los niños de Asia en más de una cuarta parte desde 2000, pero muchos bebés nacidos de madres con VIH todavía no se someten a pruebas ni reciben medicamentos que salvan vidas.
Solo uno de cada cuatro niños nacidos de madres seropositivas en la región de Asia Oriental y el Pacífico se sometió a una prueba poco después del nacimiento, y solo alrededor de la mitad de los lactantes identificados como seropositivos recibe el tratamiento que necesita, según informó el lunes la Organización de las Naciones Unidas.
«Todos debemos garantizar que incluso los niños y las familias más difíciles de alcanzar tengan acceso a pruebas y tratamientos eficaces», declaró Daniel Toole, director regional de UNICEF para Asia Oriental y el Pacífico, región que alberga a un tercio de la población mundial.
Hoy se diagnostica y trata a más mujeres embarazadas que viven con VIH que nunca antes, y la proporción de mujeres embarazadas seropositivas que reciben tratamiento se más que duplicó entre 2010 y 2014.
Sin tratamiento, incluidos los medicamentos antirretrovirales, las mujeres seropositivas tienen hasta un 45 por ciento de probabilidades de transmitir el virus a sus hijos, afirmó la ONU.
Con un tratamiento adecuado, el riesgo de que una madre transmita el virus se reduce a alrededor del 1 por ciento.
Según ONUSIDA, en 2014 se registraron 21.000 nuevas infecciones entre los niños de la región de Asia-Pacífico, un 27 por ciento menos que las 29.000 de 2000.
«Si los países de la región de Asia-Pacífico redoblan sus esfuerzos y garantizan que todas las mujeres embarazadas que viven con VIH se sometan a una prueba al inicio del embarazo y reciban tratamiento, podremos alcanzar cero nuevas infecciones por VIH en niños», declaró Steve Kraus, director regional de ONUSIDA.
En junio de 2015, la Organización Mundial de la Salud confirmó que Cuba fue el primer país del mundo en eliminar la transmisión maternoinfantil del VIH.
«Cuba ha demostrado al mundo que esto es posible, y desafío a los países de esta región a demostrar su compromiso con una generación libre de SIDA», dijo Kraus.
Este artículo se publica en colaboración con [publicado originalmente por] la Thomson Reuters Foundation (trust.org). La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Alisa Tang es subeditora de la Thomson Reuters Foundation y ha informado desde Asia desde 2002.
Imagen: Meow, de 6 años, una niña de etnia karen cuya familia es originaria de Myanmar, se somete a una prueba de detección de la infección. REUTERS/Sukree Sukplang.

