África ha logrado por primera vez un año sin nuevos casos de polio silvestre, pero los expertos advierten de que las insurgencias violentas podrían resultar ser su talón de Aquiles en la erradicación definitiva de la enfermedad.
El virus de la poliomielitis ataca el sistema nervioso y puede causar parálisis irreversible en cuestión de horas tras la infección. No se han identificado casos en África desde el 11 de agosto del año pasado en el distrito de Hobyo, provincia de Mudug, en Somalia, lo que significa que el continente se encuentra a dos años de ser certificado como libre de polio.
Pero tanto Somalia como Nigeria, que también registró su último caso de polio en 2014, luchan contra grupos militantes islamistas –al-Shabab y Boko Haram, respectivamente–, lo que suscita temores de que las vacunas no lleguen a los niños desplazados por el conflicto.
“Solo espero que Boko Haram no sea el talón de Aquiles de nuestra labor”, dijo Oyewale Tomori, catedrático de virología de la Academia Nigeriana de Ciencias, quien ha dedicado cuatro décadas de su vida a la investigación sobre la polio. “Mientras no acabemos con la insurgencia, no podemos estar seguros de que erradicaremos la polio.”
Según añadió, en Nigeria el grupo objetivo es de entre cinco y seis millones de niños cada año, y las vacunas deben llegar al 90 % o al 95 % de ellos para evitar que la polio reaparezca. “Hacer llegar las vacunas a las personas desplazadas será fundamental”, afirmó Tomori.
El intento de Boko Haram de establecer un califato islámico en el norte de Nigeria ha costado decenas de miles de vidas. El grupo perdió territorio este año, pero demostró su capacidad sostenida para llevar a cabo atentados con bombas y asesinatos selectivos. De forma similar, al-Shabab, aunque ha sufrido reveses militares, sigue atacando en Somalia.
Pese a la turbulencia, la Organización Mundial de la Salud (OMS) podría retirar pronto a Nigeria de la lista de países en los que la polio es endémica. Todavía en 2012 el país registraba más de la mitad de todos los casos del mundo, pero las cifras cayeron un 92 % entre 2013 y 2014.
Somalia registró 194 casos de polio en 2013, en su mayoría niños, pero esta cifra se redujo a solo cinco en 2014, todos ellos en la región nororiental de Puntland.
El progreso de África intensifica la presión para actuar en los otros dos únicos países donde la polio es endémica, Pakistán y Afganistán, donde hasta la fecha de este año se han registrado 28 y seis casos, respectivamente. Los expertos en salud mundial esperan que para 2018 la polio se convierta en la segunda enfermedad infecciosa humana, después de la viruela, en ser erradicada.
La Fundación Gates y Rotary International se cuentan entre los mayores donantes para la erradicación de la polio.
“Carol Pandak, directora del programa PolioPlus de Rotary, declaró: “El hito de África de un año sin ningún caso de parálisis causado por el poliovirus silvestre es un avance sin precedentes e importante en el esfuerzo mundial de 30 años para poner fin a la polio.
“Sin embargo, es demasiado pronto para celebrarlo. Debemos seguir considerando la erradicación de la polio una prioridad alta –las campañas de inmunización y las actividades de vigilancia de alta calidad deben mantenerse en toda África, al igual que la mejora de la inmunización rutinaria, para garantizar que el virus no regrese.”
Nigeria tuvo dificultades para contener la polio desde que algunos estados del norte impusieron en 2003 un boicot de un año de duración a la vacuna. Algunos gobernadores estatales y líderes religiosos del norte, de mayoría islámica, alegaron que las vacunas estaban contaminadas por las potencias occidentales para propagar la esterilidad y el VIH entre los musulmanes.
Pero, en 2009, los líderes tradicionales de todo el país acordaron respaldar las campañas de inmunización y animar a los padres a vacunar a sus hijos. El Gobierno también creó centros de operaciones de emergencia para coordinar las campañas de vacunación y llegar a los niños de zonas antes inaccesibles.
Tomori declaró: “Por fin logramos coordinarnos tras tantos años. Tuvimos muchos obstáculos a nivel de liderazgo y a nivel comunitario. Nos dimos cuenta de que no podíamos llegar a la comunidad con vacunas sin los líderes tradicionales. Nigeria solía ser el principal problema. Ahora hay esperanza para África. Debemos asegurarnos de que la polio no regrese.”
Este artículo se publica en colaboración con Mail & Guardian. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Para estar al día con la Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: David Smith escribe para Mail & Guardian.
Imagen: Un equipo de UNICEF (Costa de Marfil) vacuna a niños contra la polio en la iglesia de San Ambrosio, en Angree, Abiyán. REUTERS/Thierry Gouegnon


