¿Cómo podemos lograr que más de África esté en internet?

¿Cómo podemos lograr que más de África esté en internet?
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Marrakech es una de las ciudades más conocidas de África, famosa por su turismo, su diversidad cultural y sus animados mercados. La ciudad también cuenta con una población joven muy cualificada, un vibrante ecosistema de start-ups y la universidad más avanzada de Marruecos. Sin embargo, si buscas información en internet sobre la ciudad, la mayoría de los resultados de búsqueda estarán relacionados con lugares turísticos. La verdadera riqueza de la ciudad –su cultura, su identidad y su comunidad– permanece oculta.

Desafortunadamente, Marrakech no es la excepción en Marruecos, ni tampoco en África. De hecho, la mayoría de las ciudades africanas carecen de una presencia y una visibilidad sólidas en internet, lo que se traduce en una escasa participación en el desarrollo local.

El continente obtiene malos resultados en cuanto al uso de internet: solo el 7% de los usuarios de internet del mundo se encuentran en África. Según el Índice de Preparación para la Red 2014 del Foro Económico Mundial, que forma parte del Informe Global de Tecnología de la Información de este año, el único país africano entre los 50 primeros es Mauricio, en el puesto 48; le sigue Sudáfrica, en el puesto 70, y después Ruanda, en el puesto 85.

Esta brecha digital no solo existe entre África y el resto del mundo, sino también entre los países del propio continente. Marruecos y otros países del norte de África han hecho un enorme esfuerzo por mejorar su infraestructura de tecnologías de la información y la comunicación (TIC); el número de usuarios de internet en la región pasó de 710.000 usuarios en 2000 a más de 56 millones en 2014.

Este ritmo desigual de desarrollo ha ampliado la brecha digital entre los países del norte y del sur de África, lo que dificulta aún más la construcción de una colaboración panafricana.

En 2009, un amigo y yo lanzamos un proyecto llamado BuzzTaVille, con el objetivo de crear una red de centros web comunitarios en distintas ciudades marroquíes, que ofrecieran información sobre inversión, empleo, comercio y otra información práctica. La falta de financiación paralizó el proyecto hasta que fue relanzado este año, pero el entusiasmo que despertó demostró que en nuestras ciudades existe una necesidad de servicios en línea con un enfoque local.

Nuestro proyecto, y otros similares, debe afrontar el reto de las bajas tasas de uso de internet y, dado que la infraestructura es tan deficiente, el alto coste de disponer de ella. Afortunadamente, África todavía puede recurrir a satélites, teléfonos móviles y VSAT (terminales de apertura muy pequeña) para conectarse a internet.

Los gobiernos también pueden desempeñar un papel crucial para que más personas se conecten a internet, mejorando el acceso a la electricidad, creando alianzas con empresas de telecomunicaciones y haciendo de la integración de las TIC en distintos sectores una de las principales prioridades del país.

Y, a medida que la tecnología móvil se extiende por África, abrir el mercado a distintos proveedores podría ayudar a reducir el coste de los servicios, incluido el de internet. Mientras tanto, las universidades deberían implicarse para educar a los estudiantes y a las comunidades sobre las numerosas oportunidades que las TIC pueden brindarles.

Todos nos beneficiaremos de la mejora del ecosistema de las TIC en África. El comercio electrónico generará riqueza y empleo, mientras que los recursos de aprendizaje en línea sin límites ayudarán a África a impulsar sus competencias y su innovación. Al lograr que más personas estén en internet, los países africanos pueden ayudar a abordar algunos de los problemas más acuciantes del continente.

Autor: Oussama Abdellah Benhmida, director general, Lab4Net, Marruecos; Global Shaper

Imagen: Un hombre navega por internet con su teléfono móvil en una playa de Mogadiscio, Somalia, 10 de enero de 2014. REUTERS/Feisal Omar

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