Los Estados frágiles de hoy son los mercados emergentes de mañana

Los Estados frágiles de hoy son los mercados emergentes de mañana
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Mientras el Foro Económico Mundial sobre Asia Oriental se reúne en Manila, se renueva el interés por fomentar la inversión responsable para impulsar tanto el crecimiento económico como la estabilidad.

¿Qué se necesitaría para liberar el potencial de crecimiento y desarrollo de los Estados frágiles? Los Estados frágiles se enfrentan a una multitud de desafíos simultáneos, como los conflictos armados o la violencia política, las violaciones graves y persistentes de los derechos humanos, las instituciones débiles del Estado de derecho y las amenazas de la delincuencia organizada transnacional y de las redes terroristas. También pueden estar expuestos a un mayor riesgo de peligros naturales, incluidos los que podrían derivarse del cambio climático. A menudo encuentran obstáculos importantes para aprovechar el potencial de su fuerza laboral. Según el Banco Mundial, 7 de los Estados frágiles del mundo se encuentran en Asia.

Y, pese a los desafíos a los que se enfrentan, muchos Estados frágiles registran tasas de crecimiento sólidas, como Timor Oriental, con un 8% o Nepal, con un 5% en 2014. Muchos poseen enormes recursos naturales, como las reservas de gas de Myanmar o los arrecifes de las Islas Marshall. Muchos Estados frágiles forman parte de la Organización Mundial del Comercio o de mecanismos regionales de integración económica. La mayoría están abiertos a la inversión extranjera directa.

Los Estados frágiles de hoy pueden convertirse en los mercados emergentes de mañana. La inversión responsable en Estados frágiles puede generar empleo y un crecimiento económico sostenible y equitativo, siempre que se lleve a cabo de conformidad con los estándares y prácticas establecidos. Atraer inversión responsable puede contribuir a una buena gobernanza pública y a una mayor eficacia estatal. En definitiva, la inversión responsable puede contribuir a la paz y la prosperidad.

Por supuesto, la inversión en estos Estados presenta retos que deben abordarse y gestionarse. Los niveles de inversión extranjera directa en Estados frágiles siguen siendo bajos. Mientras que los BRICS recibieron US$263.000 millones en flujos de inversión en 2013, el grupo de 40 Estados frágiles recibió conjuntamente214.600 millones de dólares de flujos. Los inversores deben considerar los riesgos y, en la actualidad, muchos deciden que los riesgos superan los rendimientos potenciales. ¿Qué puede hacerse, entonces, para fomentar una asunción responsable de riesgos?

En primer lugar, debería prestarse más atención a la importancia de las economías en funcionamiento y prósperas para estabilizar los Estados frágiles. Con demasiada frecuencia, el desarrollo económico queda eclipsado por otras áreas críticas, como la reforma del sector de seguridad, el fortalecimiento de la capacidad gubernamental y la atención a los agravios. Todas ellas son innegablemente importantes. Sin embargo, la falta de un plan económico puede frenar el avance en todos los ámbitos. Myanmar, por ejemplo, ha priorizado reformas económicas importantes durante su periodo de transición crítico. Estas reformas, si se llevan a cabo de manera equitativa, impulsarán a su vez el crecimiento inclusivo y la creación de empleo y, por tanto, la estabilización tras la guerra civil.

En segundo lugar, la comunidad internacional del desarrollo debe hacer más. Una serie de instituciones, entre ellas las instituciones financieras multilaterales, los bancos de desarrollo y los bancos de inversión, pueden ofrecer un mayor apoyo a dicha inversión y facilitar el acceso a ese apoyo. Estos esfuerzos deberían incluir una mayor participación en las primeras fases de la estabilización y un refuerzo de las iniciativas para catalizar el capital privado y ayudar a mitigar el riesgo. Debemos exigir más. MIGA ya ha anunciado planes para aumentar en un 50% la emisión de nuevas garantías en los próximos 3 años.

En tercer lugar, los inversores, tanto privados como públicos, podrían comunicar mejor los beneficios que pueden aportar para atender las necesidades de los países y las comunidades en los que planean operar. Los inversores responsables describen cada vez más cómo su inversión responde a las necesidades de la sociedad, además de generar rendimientos financieros. De hecho, muchos inversores reconocen que sus rendimientos financieros son mayores cuando pueden demostrar, al mismo tiempo, cómo aportan valor a una serie de partes interesadas.

Por último, existe muy poco comercio entre estos Estados frágiles y el resto del mundo. Mejorar los flujos comerciales y el acceso a los mercados en condiciones justas para los Estados frágiles puede impulsar las exportaciones y la creación de empleo. El planificado aeropuerto internacional en Mindanao o la ampliación de las preferencias comerciales de la UE a Myanmar y Nepal son medidas bienvenidas para mejorar el acceso a los mercados e impulsar el desarrollo económico.

Los Estados frágiles de Asia de hoy pueden convertirse en las potencias asiáticas de mañana. Las posibilidades son reales y considerables. El crecimiento económico y el desarrollo sostenibles son vitales para estos países y también beneficiarán al resto del mundo. Nuestra tarea ahora, en colaboración con personas e instituciones de todo el planeta, es afrontar los obstáculos y aprender juntos a desbloquear estas oportunidades.

Autor: Terry Heymann es director gerente del World Gold Council y miembro del Consejo de la Agenda Global sobre Estados Frágiles y Prevención de Conflictos del Foro Económico Mundial.

Imagen: Un carguero pasa tras el barrio marginal de Kroo Bay en Freetown (Sierra Leona), 23 de enero de 2014

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