En las más de treinta visitas que he realizado a China en las últimas tres décadas, ha sido un privilegio interactuar con científicos chinos de distintas instituciones. Conocida como cuna del saber desde la antigüedad, China avanza con firmeza para convertirse en una potencia en ciencia y tecnología. En los últimos años, he visto cómo el país progresa de forma constante en este ámbito gracias a inversiones masivas.
Es un gran placer para mí volver a visitar China, esta vez con motivo de la Reunión Anual de los Nuevos Campeones —también conocida como “Davos de Verano”—, organizada por el Foro Económico Mundial con el apoyo de las autoridades chinas y celebrada en Tianjin del 10 al 12 de septiembre. Estoy aquí para representar al Consejo Europeo de Investigación (ERC), una organización que tengo el orgullo de dirigir desde enero de este año. Es el primer organismo de financiación de la Unión Europea para la investigación pionera abierta a científicos individuales de cualquier parte del mundo.
La originalidad del ERC reside en su enfoque ascendente, que permite al talento científico desarrollar sus ambiciosos proyectos en la investigación de frontera. Este tipo de investigación la llevan a cabo científicos impulsados por la curiosidad de ampliar los límites del conocimiento y del saber hacer, sin tener aplicaciones específicas en mente. La historia demuestra que, sin una ciencia guiada por la curiosidad, la investigación limitada a resolver “problemas reales” sería muy rutinaria y el progreso tecnológico seguiría siendo puramente incremental.
Aunque el impacto de la investigación de frontera suele ser difícil de predecir, a veces puede dar el gran premio, puramente por serendipia. Aquí es donde suelen producirse los verdaderos avances: el láser, la identificación de la estructura del ADN y la penicilina son solo algunos ejemplos de descubrimientos revolucionarios surgidos de este tipo de investigación. De este modo también han surgido multitud de nuevos materiales, por ejemplo, nuevas cerámicas y el grafeno, una nueva forma de carbono considerada uno de los materiales del futuro. Estos avances dan lugar a la aparición de nuevos sectores industriales, impulsan la innovación, estimulan la economía y tienen el potencial de mejorar la sociedad y la calidad de vida de las personas.
Tanto China como Europa han comprendido la necesidad de ayudar a que el talento sobresaliente prospere y de fomentar una investigación más excelente, con la perspectiva de impulsar la innovación y la competitividad. Con este fin, en 2007, la Unión Europea dio un paso audaz al crear el ERC para invertir en los investigadores más creativos en cualquier ámbito, desde las ciencias sociales y las humanidades hasta las ciencias físicas, la ingeniería y las ciencias de la vida.
Considerado ya una historia de éxito, el ERC ha financiado hasta la fecha a más de 4.500 científicos exclusivamente sobre la base de la calidad científica. Forma parte de su misión ayudar a que Europa siga siendo competitiva ofreciendo financiación atractiva durante un período de cinco años. Como la ciencia es una empresa verdaderamente global, el ERC está deseoso de estimular aún más la colaboración científica internacional y apoyar la “circulación de cerebros” a escala mundial, ya que sus convocatorias están abiertas a investigadores de cualquier país. Sus becas permiten a los investigadores mantener una vinculación con su país de origen, mientras trabajan en Europa al menos a media jornada. Hasta la fecha, ocho chinos han recibido becas del ERC, por un total de más de 11 millones de euros. Además, cientos de investigadores chinos trabajan en proyectos del ERC como miembros de equipo. El ERC desea que estas cifras aumenten.
La Reunión Anual de los Nuevos Campeones en Tianjin sin duda conecta con el ERC, ya que se centra en el talento joven. El ERC otorga gran prioridad a los científicos jóvenes para que, ya en una fase temprana de su carrera, adquieran independencia en su trabajo y desarrollen plenamente su potencial. Alrededor de dos tercios del presupuesto del ERC se destinan a los futuros líderes de la investigación;
para el período 2014-2020, el presupuesto global supera los 13.000 millones de euros, lo que ofrece la posibilidad de un impacto real al brindar oportunidades de independencia a un número de jóvenes investigadores.
El tema general de la reunión de este año – “Crear valor mediante la innovación” – resuena con la misión del ERC de financiar proyectos ambiciosos propuestos por investigadores con una mentalidad abierta a la innovación a largo plazo. Esto es crucial, ya que la innovación —reconocida como un motor decisivo del crecimiento económico— se ve impulsada por científicos a quienes se ha dado la oportunidad de llevar a cabo investigaciones de alto riesgo y alta rentabilidad en la frontera del conocimiento.
Autor: Jean-Pierre Bourguignon, presidente del Consejo Europeo de Investigación
Imagen: Nancy Tang, científica, inspecciona stents antes de que se utilicen para comprobar cómo se libera un fármaco en el interior del cuerpo humano desde un dispositivo médico implantado. REUTERS/Jason Reed

