Garantizar la igualdad de género en Europa

Garantizar la igualdad de género en Europa
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El impulso a la igualdad de género y a la representación femenina en los consejos de administración de las empresas europeas acapara titulares, y el debate sobre la cuestión gana fuerza. Tras años de avances marginales e insignificantes, la vicepresidenta de la UE y comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía, Viviane Reding, ha tomado la iniciativa de proponer una directiva destinada a equiparar las oportunidades de progresión profesional de hombres y mujeres y a eliminar el techo de cristal, nada metafórico, que existe en demasiadas organizaciones. Las cifras hablan por sí solas y indican claramente qué género domina: las mujeres representan el 17 % de los consejos no ejecutivos y el 10 % de los consejos ejecutivos.

La directiva propuesta se ha concebido para allanar el camino a que el género menos representado ocupe puestos de alta dirección, con el objetivo de alcanzar el 40 % de consejeros no ejecutivos en los consejos de las grandes empresas cotizadas en 2020.

Evidentemente, las cualificaciones y los méritos de los candidatos siguen siendo los criterios clave para los puestos en los consejos. La directiva exige una armonización mínima de los requisitos de gobierno corporativo, ya que las decisiones de nombramiento deberán basarse en una evaluación objetiva. Se aplicarán sanciones imperativas a las empresas que no cumplan los requisitos legales en materia de cuotas. Los Estados miembros determinarán las sanciones. El objetivo mínimo del 40 % debe alcanzarse en las empresas cotizadas en 2020 y, en el caso de las empresas públicas, en 2018.

A pesar de la flexibilidad de la propuesta legislativa, algunos Estados miembros y empresas la rechazan con firmeza. Otros la acogen con satisfacción. La legislación nacional sobre cuotas ya se ha aplicado en 11 Estados miembros de la UE. La gran mayoría de los parlamentos de los Estados miembros de la UE han optado por respaldar la propuesta de la UE. Sin embargo, la directiva divide a políticos, empresas y corporaciones. Es controvertida, pero cuenta con el respaldo de la experiencia.

Un buen ejemplo a tener en cuenta es el desempeño económico de las empresas noruegas tras la introducción de cuotas obligatorias, con un alcance mucho mayor que la legislación prevista por la UE. Estudios de diversos países demuestran que las empresas con una mejor igualdad de género presentan un mejor desempeño organizativo y financiero, por ejemplo, “Women matter” de McKinsey (2007, 2008, 2009, 2010 y 2012). La investigación más reciente realizada por el Credit Suisse Institute (2012) demuestra que las empresas con al menos una mujer en su consejo superaron en un 26 % a las que no tenían mujeres a lo largo de seis años. Los consejos tienen entonces la oportunidad de actuar como modelos a seguir al crear igualdad de género en sus estructuras.

En estos difíciles tiempos económicos, las mujeres tienen un papel crucial que desempeñar para volver a encauzar la situación. Las mujeres representan el 50 % de la población y el 60 % de todos los licenciados universitarios. ¿Por qué desaprovechar este potencial?

El Parlamento Europeo y el Consejo, el órgano que representa a los Estados miembros de la UE, iniciarán en las próximas semanas sus debates sobre la directiva propuesta con miras a adoptar la propuesta antes de finales de 2013. Ambas instituciones se encuentran en pie de igualdad, ya que el Consejo vota por mayoría cualificada y el Parlamento por mayoría simple.

Autora: Silvana Koch‐Mehrin es miembro del Parlamento Europeo desde 2004. Su labor parlamentaria se centra en la política comercial y la igualdad de género. Ostenta varias funciones honorarias y fue nombrada Young Global Leader por el Foro Económico Mundial en 2005 .

Crédito de la foto: Reuters Images

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