Los debates de los paneles pasan rápido y no siempre se tiene la oportunidad de decir todo lo que se quiere. Por ello, me gustaría ampliar un reciente debate en el que participé en el Foro Económico Mundial sobre Asia Oriental , celebrado en Bangkok.
Mientras la ASEAN se beneficia de una rápida afluencia de turismo, un grupo clave que a menudo se pasa por alto es el de los mochileros. Es un grupo interesante de observar: permanecen en el país periodos más largos que los turistas habituales y gastan cantidades considerables de dinero, lo que por lo general beneficia a los negocios locales. También abren nuevas zonas turísticas que pueden ser desarrolladas después por empresas turísticas más consolidadas. Esto significa que mantienen una fuerte interacción con las poblaciones locales, que quizá no estén preparadas ni equipadas para afrontar esta nueva oportunidad y los riesgos que conlleva. Es la situación a la que Laos se enfrenta actualmente y a la que Myanmar se enfrentará muy pronto.
Algunos de estos riesgos afectan a los niños. En algunos casos, hay depredadores que, bajo el pretexto de viajar y hacer turismo, buscan explotar específicamente a los niños. En ocasiones, se arresta y detiene a niños para «limpiar» los destinos turísticos de poblaciones «indeseables» y así complacer a los visitantes. Los turistas suelen llegar con las mejores intenciones, pero su generosidad puede exponer a los niños a un mayor riesgo.
Por ello es importante preparar tanto a las comunidades como a los viajeros. Las comunidades deben poder obtener todos los beneficios del negocio turístico. Esto requiere formación y apoyo para desarrollar servicios orientados al turista. Las comunidades también deben estar equipadas para protegerse a sí mismas y a sus hijos de los riesgos. Recibir formación a través de la ChildSafe Network es una herramienta que les permitirá reconocer colectivamente cuándo sus hijos están en riesgo y saber cómo reaccionar.
También es necesario concienciar a los viajeros sobre el impacto que pueden tener en las comunidades locales que visitan y sobre cómo pueden reducir cualquier efecto negativo y reforzar su impacto positivo. Convertirse en ChildSafe Travelers les permitirá lograr precisamente eso.
Pero para que las comunidades y los niños se beneficien de todos los impactos positivos del turismo y se reduzcan los riesgos, es necesario establecer una sólida coordinación y alianza entre los gobiernos (que deben fijar normas y estándares), el sector empresarial (para crear empleo siendo conscientes y proactivos en la protección de las comunidades en las que hacen negocios) y las ONG. Solo entonces todos sacarán el máximo provecho de esta oportunidad emocionante y en auge.
Autor: Sebastien Marot, director ejecutivo de Friends-International, Camboya; Emprendedor Social Regional del Año, Asia, 2009
Friends-International trabaja para proteger a los jóvenes marginados, ofreciéndoles la oportunidad de convertirse en ciudadanos productivos. Ofrece una variedad de servicios sociales para niños, jóvenes y sus familias, como educación, formación profesional e inserción laboral. Para aumentar su impacto, la organización ha desarrollado amplias redes de seguridad comunitaria, así como alianzas con empresas del sector de los viajes y el turismo. Friends también trabaja en Tailandia, Laos, Indonesia, Myanmar, Hong Kong, Egipto, México y Honduras. Leer más


