África subsahariana es la capital mundial de las muertes por accidentes de tráfico.
De hecho, entre 2013 y 2016 no se avanzó en la reducción del número de muertes por accidentes de tráfico en ningún país de ingresos bajos, según elInforme sobre la situación mundial de la seguridad vial de 2018.
A escala mundial, el número de muertes por accidentes de tráfico ha seguido aumentando y alcanzó los 1,35 millones en 2016, según los datos más recientes. Actualmente, los accidentes de tráfico son la octava causa principal de muerte en todos los grupos de edad —se cobran más vidas que la tuberculosis y el VIH/sida— y la principal causa de muerte entre niños y jóvenes de 5 a 29 años.
Aunque algunos países han avanzado en la atención posterior a los accidentes y han aprobado leyes para regular factores de riesgo vial, como las normas de seguridad de los vehículos, las mejoras no han seguido el ritmo de la tendencia a la «motorización del transporte» ni delcrecimiento demográfico. Al ritmo actual, la OMS estima que no se alcanzará el objetivo de reducir a la mitad las muertes por accidentes de tráfico para 2020, uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.
Como señala el informe, existe una relación importante entre el riesgo de morir en un accidente de tráfico y el nivel de ingresos de un país. Mientras que en los países de ingresos altos se registran, en promedio, 8,3 muertes por cada 100.000 habitantes, en los países de ingresos bajos la cifra es de 27,5 por cada 100.000: más del triple.
Aunque el 13 % de las muertes por accidentes de tráfico ocurre en países de ingresos bajos, estos albergan solo el 1 % de los vehículos del mundo. ¿Cuál es el principal factor detrás de las cifras de muertes viales en África? La insuficiencia de las leyes de seguridad vial. La mayoría de los países africanos tiene normas laxas sobre los límites de velocidad, los sistemas de retención infantil y la conducción bajo los efectos del alcohol. Solo un puñado de países del continente ha adoptado normas consideradas las mejores prácticas a escala mundial.
Mientras tanto, las deficiencias de los servicios de salud de muchos países africanos hacen que quienes sobreviven a los accidentes de tráfico no tengan garantizada una atención adecuada después del accidente. Como señala el informe: «La proporción de pacientes que mueren antes de llegar a un hospital en los países de ingresos bajos es más del doble que en los países de ingresos altos».





