Hemos oído hablar de los nueve millones de bicicletas de Pekín y de China como el «Reino de las Bicicletas». Pero la realidad en muchas ciudades chinas es que el coche es el rey, y desplazarse de un lugar a otro se ha vuelto cada vez más difícil —y peligroso— para los ciclistas del país.
Sin embargo, la aparición de populares sistemas de bicicletas compartidas, la frustración ante las carreteras congestionadas y los esfuerzos por abordar la crisis de contaminación del aire del país están contribuyendo a reavivar la pasión de China por el ciclismo.
La ciudad de Xiamen, en el sureste del país, ha ido aún más lejos con la construcción de una vía aérea elevada para bicicletas de 7,6 km, la más larga del mundo.
La vía ciclista aérea conecta las principales zonas residenciales y comerciales de la ciudad y pasa por debajo del sistema elevado de transporte en autobús que ya existe en Xiamen. Con 4,8 m de ancho, tiene capacidad para más de 2000 bicicletas a la vez y conectará con 11 estaciones de autobús y dos estaciones de metro. Además de espacio para aparcar bicicletas, también habrá bicicletas disponibles para alquilar.
Diseñado y terminado en seis meses, el proyecto es el más reciente de una serie de vías ciclistas elevadas de los arquitectos daneses Dissing+Weitling. Otro proyecto, la «Serpiente Bicicleta», se completó en 2014. El puente de 230 m conecta la zona portuaria de Copenhague con la ciudad.
Copenhague ya había afianzado su reputación como ciudad favorable a las bicicletas con una superautopista ciclista que conecta la ciudad con Albertslund, una localidad suburbana situada a 22 km. El objetivo final es construir una red de 28 superautopistas ciclistas que cubran 500 km. Se calcula que la red aumentará en un 15% el número de carriles bici en el área metropolitana de Copenhague y reducirá el gasto público en 40,3 millones de euros al año gracias a la mejora de la salud.
Mientras tanto, Londres es una de las ciudades que estudian propuestas para construir vías ciclistas elevadas. El arquitecto Norman Foster presentó los planes para crear una red ciclista de 220 km sin coches alrededor de la ciudad y sus alrededores. La ciudad ya ha implantado una red de superautopistas ciclistas en las carreteras.

