Mientras algunos países levantan barreras comerciales, la región del CCG mantiene sus mercados abiertos a la inversión extranjera.
Los megaproyectos de infraestructura del Golfo están llamados a transformar la conectividad y el potencial económico de la región.
Este enfoque ofrece oportunidades y perspectivas sobre cómo el desarrollo de infraestructura estratégica puede favorecer la conectividad en un mundo cada vez más dividido.
El comercio mundial se enfrenta a dificultades crecientes.
La fragmentación geopolítica, las interrupciones de la conectividad y las tensiones mundiales han complicado y encarecido a menudo el traslado de bienes y datos a través de las fronteras.
Mientras muchas naciones se repliegan, el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) mantiene sus mercados abiertos a la inversión extranjera al tiempo que impulsa la diversificación económica. Un elemento central de este enfoque es la ambiciosa agenda regional de conectividad, que invierte considerablemente en conectar nuestras economías por carretera, ferrocarril, aire, mar y cable. Estos esfuerzos buscan transformar una región de economías distintas en un corredor económico unificado y resiliente, capaz de ofrecer una amplia vía comercial al resto del mundo.
Todos los caminos conducen al comercio
La tecnología puede haber transformado el comercio a lo largo de los siglos, pero las carreteras y la infraestructura de transporte siguen siendo su columna vertebral. Mientras otras regiones buscan modernizar sistemas heredados, limitados por la infraestructura existente, el CCG ha podido construir desde cero una conectividad de vanguardia, lo que permite a la región dejar atrás sistemas antiguos y preparar eficazmente sus redes de transporte para el comercio del siglo XXI.
La nación insular de Baréin, donde ejerzo como ministro de Transporte y Telecomunicaciones, sirve de puerta de entrada a la región del CCG, cuyo PIB combinado asciende a 2,37 billones de dólares, y ofrece acceso fluido por aire, mar y carretera al mayor mercado de la región, Arabia Saudí.
La calzada prevista del rey Hamad—un segundo enlace entre Baréin y Arabia Saudí— combinará el transporte de mercancías por carretera y ferrocarril en un único corredor. La calzada formará parte de la red más amplia del Ferrocarril del CCG, una iniciativa que conectará los Estados del CCG mediante una red ferroviaria de 2.117 kilómetros. Descrita como uno de los proyectos de infraestructura más transformadores de la región, está llamada a catalizar el comercio intrarregional y se prevé que transporte 95 millones de toneladas de mercancías para 2045.
El transporte y la logística ocupan un lugar destacado en las estrategias de desarrollo a largo plazo de Baréin y Arabia Saudí. El Programa de Transporte Público Rey Abdulaziz de Riad, que incluye el Metro de Riad, inaugurado recientemente, y el Proyecto de Red de Metro de Baréin, previsto en varias fases, buscan que desplazarse dentro de las ciudades sea tan fluido como trasladarse entre ellas.
A surcar los cielos
A medida que se ha expandido el comercio mundial, el transporte aéreo se ha convertido en otra ruta comercial crucial. Hoy, la ubicación estratégica del Golfo lo ha convertido en un centro mundial de aviación, tanto para pasajeros como para carga.
El aeropuertoprograma de modernización de Baréin, llevado a cabo en 2022, supuso un gran impulso para los viajes aéreos regionales: añadió una nueva terminal de pasajeros galardonada, una zona de carga exprés, un aparcamiento de varias plantas y modernizó el aeropuerto con la tecnología más avanzada. El Aeropuerto Internacional de Baréin recibió la certificación LEED Oro por su diseño y funcionamiento sostenibles y, en 2025, ganó tres premios World Airport de Skytrax. Mientras tanto, nuestra aerolínea nacional, Gulf Air, amplió su red con vuelos directos a Nueva York, restableciendo la conexión de Baréin con América del Norte.
Una carta de intención (LOI) reciente entre Capital A Berhad (la empresa matriz de AirAsia) y el Gobierno de Baréin también ha señalado una alianza para estudiar la posibilidad de establecer en Baréin el centro de operaciones de AirAsia para Oriente Medio. La LOI establece una colaboración en futuras operaciones aéreas, carga y logística, capacidades de mantenimiento y desarrollo del talento.
Entretanto, la infraestructura aeronáutica de Baréin se ha ampliado gracias al crecimiento de Texel Air en el Reino. Texel Air opera un centro de mantenimiento de aeronaves en el Aeropuerto Internacional de Baréin, donde presta servicios integrales de operaciones de carga y mantenimiento. En junio de 2025, Texel Air firmó un memorando de entendimiento con Bahrain Airport Company para ampliar aún más sus operaciones mediante la construcción de un nuevo hangar para aeronaves de código C de 7.000 metros cuadrados, además de 10.000 metros cuadrados adicionales de plataforma, zona de maniobras y calles de rodaje.
Por su parte, Dubái es uno de los centros de tráfico aéreo más concurridos del mundo, además de ser el centro nacional de Emirates. Está previsto que este centro de viajes siga ampliándose, con una inversión que alcanzará los 35.000 millones de dólares. El aeropuerto ampliado podrá recibir 260 millones de pasajeros y 12 millones de toneladas de carga al año, lo que lo convertirá en el mayor centro por capacidad.
Mientras tanto, Arabia Saudí ha iniciado la construcción de su propio megaproyecto aeroportuario, el Aeropuerto Internacional Rey Salman. Está previsto que las obras concluyan en 2030. El aeropuerto tendrá seis pistas y capacidad para hasta 100 millones de pasajeros, lo que reforzará la posición de la región como centro de turismo, comercio y transporte de cara a la celebración de la Copa Mundial de la FIFA 2034.
Integrar el mar y el aire
El puerto Khalifa bin Salman de Baréin combina el patrimonio marítimo histórico del Reino con tecnología moderna avanzada. Operado por APM Terminals, se ha convertido en el primer puerto marítimo de la región totalmente alimentado con energía solar. Su proximidad estratégica al Aeropuerto Internacional de Baréin y a la calzada del rey Fahd, junto con sus avances tecnológicos y su eficiencia operativa, le han valido el reconocimiento como el puerto pequeño más eficiente del mundo.
La integración del puerto con el Aeropuerto Internacional de Baréin a través del centro Global Sea-to-Air también demuestra cómo la logística moderna puede aumentar la eficiencia del comercio mundial y regional. Un procedimiento de despacho simplificado ha permitido reducir a dos horas el tiempo total de tránsito bajo control aduanero entre el puerto y el aeropuerto, recortando a la mitad los plazos de entrega y en un 40 % los costes frente a otras rutas.
Conectividad digital
Por cada artículo que transportamos en camión o en barco, muchos más se desplazan a toda velocidad por cables de fibra óptica. En la Era de la Inteligencia, la conectividad digital es ya tan vital para la visión del CCG de una economía preparada para el futuro como la infraestructura física.
Proyectos como la inversión de Beyon en la construcción de un sistema de cables submarinos de telecomunicaciones de 21.700 kilómetros que conecta Baréin con otros 14 países, el cable Fibre in Gulf (FIG), que conecta siete países del CCG, y el cable 2Africa Pearls que pasa por Baréin son fundamentales para aumentar la capacidad de datos, reducir la latencia y reforzar la resiliencia de la infraestructura digital en todo el Golfo.
Con la incorporación de estos cables, el sector digital de Baréin contará con los cimientos para crear y gestionar empresas prósperas: acceso estable y transacciones y procesamiento más rápidos. La infraestructura digital de Baréin ya se encuentra entre las mejores del mundo, y estos proyectos refuerzan la capacidad del país para liderar en un mundo donde lo digital ocupa un lugar prioritario.
Construir puentes
Los megaproyectos de infraestructura del Golfo están llamados a transformar la conectividad y el potencial económico de la región. La mejora de las conexiones aéreas, marítimas y terrestres facilita el acceso de los visitantes internacionales y refuerza los flujos turísticos entre los países del CCG. El comercio de bienes debería fluir con mayor facilidad, las operaciones digitales de las empresas ser más rápidas y la economía regional beneficiarse de la creación de empleo, el aumento de los ingresos y la expansión del comercio.
Con estas importantes inversiones, el Golfo busca demostrar cómo la integración regional puede generar resiliencia en tiempos de fragmentación mundial. Al construir puentes tanto físicos como digitales, el CCG está creando una base sólida para el crecimiento económico y la estabilidad. Para los inversores y responsables de políticas de todo el mundo, este enfoque ofrece oportunidades y perspectivas sobre cómo el desarrollo de infraestructura estratégica puede favorecer la conectividad en un mundo cada vez más dividido.

