La sanidad de África se encuentra en una encrucijada crítica

La sanidad de África se encuentra en una encrucijada crítica
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Durante seis años he recorrido África como trabajadora humanitaria: he hablado con madres que cuidan a sus hijos enfermos, he escuchado las palabras inspiradoras de personal sanitario comprometido y he compartido con nuestros líderes mi visión de una salud para todos.

También soy empresaria. He visto cómo las inversiones en la salud de África han mejorado no solo la vida de nuestra gente, sino también la economía de nuestras comunidades, países y continente.

Por ello, tengo esperanza en el potencial del Foro Económico Mundial sobre África, donde líderes empresariales se reunirán con dirigentes políticos en Ciudad del Cabo (Sudáfrica) para debatir el futuro económico del continente. Me conmueve de verdad el lema del Foro, Delivering on Africa’s Promise, y la idea de que solo podremos lograrlo liberando el talento ilimitado de los ciudadanos creativos y trabajadores de este continente.

Pero me preocupa que los asistentes se centren en exclusiva en debates sobre estadísticas económicas o normas comerciales y pasen por alto la única vía que nos permitirá asegurar que África cumpla su promesa: invertir en la salud de su población.

Basta con ver lo que se ha logrado con la inversión en el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la Tuberculosis y la Malaria. Desde su creación hace más de una década, el Fondo Mundial ha impulsado avances en la lucha contra estas enfermedades hasta el punto de que podemos vislumbrar el fin de estas tres grandes causas de mortalidad.

Nos encontramos en una encrucijada crítica. Sin la movilización de US$ 15 000 millones este año, el Fondo Mundial no podrá mantener este histórico progreso durante los próximos tres años, y África retrocederá en su lucha contra el sida, la tuberculosis y la malaria, con un enorme coste económico y humano para nuestro continente.

Los donantes internacionales, como el Reino Unido y Australia, deben dar un paso al frente para financiar el Fondo Mundial, y los países africanos deben cumplir sus compromisos en materia de salud. Pero los líderes empresariales africanos e internacionales también tienen la responsabilidad de invertir no solo en sus empresas, sino también en las personas que las dirigen y en las comunidades cuyo respaldo permite que esas empresas prosperen.

Como mayor proveedor de financiación de programas contra el sida, la tuberculosis y la malaria en África, el Fondo Mundial es una opción evidente para canalizar esa inversión; además, ofrece una relación calidad-precio extraordinaria.

La combinación de US$ 15 000 millones para el Fondo Mundial con otras fuentes permitiría que 6 millones de personas recibieran tratamiento y atención contra la tuberculosis; se podrían salvar 588 000 vidas adicionales de la malaria; y más de 18 millones de personas podrían tener acceso a tratamiento antirretroviral para 2016.

En 2012, el sector privado aportó solo US$ 29 millones de los US$ 3 100 millones contribuidos al Fondo Mundial el año pasado, es decir, menos del 1 %. No son buenas noticias para el sector empresarial africano. Las economías y las empresas africanas figuran ahora entre las de crecimiento más rápido del mundo, pero este crecimiento solo puede mantenerse con personal y clientes sanos. Financiar el Fondo Mundial no es caridad, sino invertir en un futuro sostenible, lo que tiene un claro sentido económico.

A los líderes empresariales africanos e internacionales reunidos en el Foro Económico Mundial sobre África les digo: den un paso al frente y comprométanse a aumentar las contribuciones del sector privado al Fondo Mundial. Los africanos somos creativos y trabajadores; nuestro potencial no tiene límites. Acompáñennos para cumplir la promesa de África invirtiendo en salud. Personas sanas, empresas sanas, comunidades sanas y economías sanas equivalen a un desarrollo económico sólido. Sin duda, eso es buena economía y una inversión acertada.

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Autora: Yvonne Chaka Chaka, cantante y presidenta de Princess of Africa Foundation , y es miembro del Foro Económico Mundial, en el Global Agenda Council on the Role of the Arts and Society.

Imagen: Una mujer de Kenia prepara lazos para el Día Mundial del Sida REUTERS/Antony Njuguna

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