Los jóvenes de África tienen muchas más probabilidades de haber pasado por los sistemas de educación formal del continente que sus predecesores. Esto plantea a los líderes empresariales y gubernamentales el reto de ofrecerles oportunidades para aplicar sus competencias. Y, además, de garantizar que estas les permitan prosperar en un mundo laboral cambiante. Un nuevo informe del Foro Económico Mundial ha revelado 5 datos clave sobre el futuro del empleo y las competencias en la región
1. Los jóvenes de África tienen una mejor formación
Al ritmo actual, se espera que entre 15 y 20 millones de jóvenes cada vez mejor formados se incorporen a la fuerza laboral del continente cada año hasta 2030. Esto plantea un reto para los gobiernos y las empresas: ¿cómo pueden aprovechar al máximo el talento de esta generación emergente y, al mismo tiempo, garantizar que más jóvenes reciban educación secundaria y terciaria de la que se prevé actualmente?

2) África podría aprovechar mejor su capital humano
El dividendo demográfico de África crea una enorme oportunidad. Sin embargo, los países africanos siguen rezagados con respecto a sus vecinos en el aprovechamiento del talento de su población. El Índice de Capital Humano del Foro Económico Mundial, que mide hasta qué punto los países optimizan el bienestar y la productividad de sus fuerzas laborales, muestra que África solo aprovecha, en promedio, el 55% de todo su potencial de capital humano, frente a un promedio mundial del 65%.

3) Los sistemas educativos de África deben ponerse al día con las necesidades actuales y futuras
Hoy en día, pocos empleadores africanos consideran que los sistemas educativos de sus países preparen adecuadamente a los futuros trabajadores para las necesidades de la economía mundial. Para desarrollar esta cantera de competencias futuras, los educadores africanos deberían empezar por fomentar el pensamiento crítico, la creatividad, la flexibilidad cognitiva y la inteligencia emocional, en lugar del aprendizaje memorístico, a fin de anticiparse a las nuevas formas de trabajar y colaborar.

4) Más africanos tienen estudios universitarios. Continúa la demanda de competencias en CTIM y TIC
Dentro del grupo —todavía reducido— de africanos con educación terciaria que conforman la fuerza laboral de cuello blanco del continente, hay una amplia variedad de especializaciones en CTIM y TIC: el 16% de la fuerza laboral del continente con educación terciaria ha estudiado Ingeniería, Manufactura y Construcción; el 11%, TIC; y el 11%, Ciencias Naturales, Matemáticas y Estadística. Entre las profesiones de rápido crecimiento en el continente figuran las industrias creativas, los tecnólogos de alimentos, los diseñadores 3D y los trabajadores de centros de datos, así como las personas que trabajan en cuidados, salud y educación. De hecho, existe una fuerte demanda de competencias en CTIM y TIC en numerosos sectores de África.

5) África debería adaptar las competencias de hoy a los empleos del mañana
Aunque varios países africanos, al menos por ahora, están menos expuestos a las disrupciones laborales de la Cuarta Revolución Industrial —que medimos mediante la difusión de las tecnologías más recientes y la diversificación de los mercados laborales locales—, no deben desaprovechar esta oportunidad para emprender reformas. De hecho, la capacidad actual de estos países para satisfacer los requisitos de los empleos del futuro deja poco margen para la complacencia.
En otros países, como Sudáfrica y Kenia, la exposición es mayor, y no hay tiempo que perder en la reconversión y el perfeccionamiento de las competencias. La Iniciativa de Competencias de África, que forma parte de los esfuerzos más amplios de la Iniciativa del Foro sobre el Futuro de la Educación, el Género y el Trabajo, sirve de plataforma para impulsar estas acciones.
Capacidad de adaptación de África y exposición de sus empleos

El futuro del empleo y las competencias en África: lee aquí el informe completo

