Las ciudades africanas se enfrentan a una crisis climática creciente, con temperaturas en aumento, fenómenos meteorológicos extremos y contaminación del aire.
Caminar y andar en bicicleta son formas de desplazamiento bajas en carbono, saludables y asequibles, y pueden ayudar a reducir la contaminación del aire y mejorar la salud pública.
Varias ciudades africanas están invirtiendo en infraestructuras para caminar y andar en bicicleta, como vías peatonales y carriles bici.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) respalda estos esfuerzos e insta a todas las ciudades africanas a dar prioridad a caminar y andar en bicicleta.
Cada mañana en Adís Abeba, la bulliciosa capital de Etiopía, se repite la misma escena.
Al salir el sol, miles de viajeros se disputan el espacio en los minibuses públicos. Otros suben al tren ligero de la ciudad, la primera red de este tipo en África. Llama la atención la ausencia de bicicletas; los ciclistas no son algo que se vea habitualmente en estas calles.
Ephrem Bekele Woldeyesus quiere cambiar eso. Este hombre de 34 años cofundó una organización comunitaria, Along the Way, cuyo objetivo es popularizar el ciclismo en la capital, en parte para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que están impulsando la crisis climática.
“Es bueno para el medio ambiente y para la salud de las personas”, dijo Woldeyesus sobre el ciclismo. “Pero aquí la gente piensa que no es seguro. Hay demasiados coches.”
Woldeyesus forma parte de un creciente número de activistas y funcionarios gubernamentales que quieren hacer más seguros el ciclismo y el hecho de caminar en las ciudades africanas, donde las carreteras son notoriamente peligrosas. Creen que eso llevará a más personas a optar por lo que se conoce como movilidad activa, lo que reducirá los atascos y ayudará a contrarrestar una crisis climática que ya siembra el caos en el continente de 1.300 millones de habitantes.
“Caminar y andar en bicicleta tienen enormes beneficios para las personas y el planeta, mejoran la salud, reducen nuestra huella de carbono y mejoran la calidad del aire.”
Rob de Jong, PNUMA
En la agenda
El transporte urbano será uno de los temas centrales de Africa Climate Week 2023, que se celebrará del 4 al 8 de septiembre en Nairobi (Kenia). El evento anual, en el que participarán responsables de políticas de todo el continente, está diseñado para ayudar a los Estados africanos a afrontar la crisis climática, incluido el recorte de sus emisiones de gases de efecto invernadero. La región, sin embargo, es una de las menores contribuyentes al cambio climático.
En muchos sentidos, Etiopía se ha convertido en un modelo del potencial ambiental de la movilidad activa. El país, con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), ha puesto en marcha un ambicioso esfuerzo para convencer a los ciudadanos de que sigan caminando y se animen a andar en bicicleta, evitando los vehículos que emiten hollín.

El eje central de este impulso es la Estrategia de Transporte No Motorizado del país. Lanzada en 2020, establece varios objetivos a 10 años, entre ellos la construcción de 3 km de vías peatonales y 2 km de carriles bici por cada 10.000 habitantes. También pretende mantener el número de kilómetros recorridos en vehículo motorizado privado en los niveles de 2020 y reducir un 80 % las muertes de peatones y ciclistas por debajo de los niveles de 2019.
Se considera fundamental para animar a las personas a dar el salto a las dos ruedas.
En Etiopía hay unas 27 muertes por accidentes de tráfico por cada 100.000 habitantes al año, según la Organización Mundial de la Salud. La cifra de fallecimientos se considera elevada, dado que solo hay 1,1 millones de automóviles para una población de 99 millones.
Junto con la estrategia de movilidad activa, Etiopía también ha puesto en marcha planes de seguridad vial y de transporte, al tiempo que ha forjado una alianza con el sector privado para mejorar la infraestructura destinada a caminar y andar en bicicleta.
“El ciclismo es beneficioso porque es respetuoso con el medio ambiente, económico y tiene beneficios para la salud”, afirmó Fetiya Dedegeba, directora ejecutiva adjunta del Fondo Etíope de Seguridad Vial y Seguros.
Un movimiento panafricano
El movimiento de movilidad activa se extiende por toda África. En Nairobi, todas las nuevas carreteras se construyen con una vía peatonal y un carril bici. El veinte por ciento del presupuesto de transporte de la ciudad de Nairobi se destina a la movilidad activa, una política que el PNUMA ha ayudado a impulsar.
Ruanda ha introducido días quincenales sin coches en los que las calles se ceden a peatones, corredores, patinadores y ciclistas. También se ha introducido Guraride, una aplicación que permite alquilar bicicletas y vehículos eléctricos de dos ruedas.
Asimismo, el país, con la ayuda del PNUMA, elaboró una política nacional de transporte que exige que todas las nuevas carreteras se construyan con medidas de moderación del tráfico y aceras adecuadas, lo que las hará más seguras para ciclistas y peatones.
En gran parte de África, sin embargo, las carreteras siguen siendo peligrosas. El continente concentra el 20 % de las muertes mundiales por accidentes de tráfico, a pesar de tener solo el 3 % de los vehículos matriculados en el mundo. Cada día mueren en África, de media, 260 peatones y 18 ciclistas. Esto se debe en gran medida a la falta de infraestructuras, a una planificación urbana deficiente y a una conducción imprudente.

Los expertos creen que abordar esas preocupaciones en materia de seguridad podría dar lugar a un florecimiento de la movilidad activa en todo el continente, algo que traería consigo una serie de beneficios.
“Caminar y andar en bicicleta tienen enormes beneficios para las personas y el planeta, mejoran la salud, reducen nuestra huella de carbono y mejoran la calidad del aire”, afirmó Rob de Jong, jefe de la unidad de movilidad del PNUMA.
Un informe del PNUMA revela que una persona que se desplazara en bicicleta en lugar de realizar cinco trayectos cortos en coche a la semana reduciría en 86 kg al año la cantidad de gases de efecto invernadero de los que es responsable.
El abandono de los automóviles y microbuses, muchos de los cuales están envejecidos y muy contaminan, también contribuiría a reducir otros tipos de contaminantes atmosféricos, según afirmó de Jong.
“Muchos de estos vehículos emiten 10 veces más de lo que deberían”, afirmó de Jong, quien añadió que en muchos países africanos el número de automóviles se duplica cada década. “El número de vehículos en propiedad aumenta con rapidez, por lo que es algo de lo que debemos ser críticamente conscientes.”
Calles abiertas
En Etiopía, Seble Samuel, defensora del ciclismo, puso en marcha una campaña llamada Streets for the People, que, el último domingo de cada mes, cierra las principales vías al tráfico de automóviles.
Esos días, las calles adquieren un ambiente festivo, con cientos de ciclistas acompañados de skaters, patinadores en línea, corredores y familias que hacen picnic.
El movimiento comenzó en Adís Abeba, pero ahora se ha extendido a otras ciudades etíopes, como Jimma, Mekelle y Bahir Dar.
“Viví en Sudamérica y vi cómo los días de calles abiertas podían unir a las comunidades”, afirmó Samuel. “En Etiopía, el ciclismo se considera algo que hacen las personas pobres. Si eliminamos esas barreras…, podemos combatir la contaminación del aire al tiempo que promovemos un transporte saludable y sostenible.”

