El interés de las empresas y los inversores en África atrae la atención de las más altas esferas del mundo empresarial. El tema del Foro Económico Mundial sobre África de 2015, « Entonces y ahora: Reimaginar el futuro de África», ha llevado a mis compañeros delegados y a mí a reflexionar sobre la extraordinaria transformación de nuestro continente. .
En el último decenio y medio, la economía africana ha crecido casi tres puntos porcentuales más rápido que el PIB mundial. Impulsados por la llegada de inversión extranjera directa (IED), la rápida urbanización y una clase media emergente, se prevé que países africanos —entre ellos Mozambique, Zambia y Etiopía— crezcan a un ritmo más rápido que muchas otras economías emergentes durante los próximos cinco años. No es de extrañar, pues, que África ocupe un lugar destacado en muchas estrategias de crecimiento empresarial.
Lo vemos en nuestros propios clientes corporativos globales, deseosos de ampliar su presencia en África y aprovechar sus recursos y oportunidades. Sin embargo, en el pasado, los problemas relacionados con la infraestructura, la urbanización, la accesibilidad, la transparencia y la inestabilidad política han dificultado la entrada de las empresas. Aunque estos aspectos han mejorado en las últimas décadas, tanto los inversores como las empresas siguen actuando con cautela mientras exploran opciones en África.
Antes de la reunión sobre África, JLL publicó un informe que destaca los fundamentos del mercado que las empresas deben tener en cuenta al desarrollar su presencia inmobiliaria en África.
Alinearse con la clase media… y los jóvenes
La urbanización y la clase media emergente de África son motores fundamentales del crecimiento. Según el Banco Africano de Desarrollo, al menos 370 millones de africanos (o el 34 % de la población total del continente) ya se consideran de clase media. Aunque la definición de clase media es relativa, está claro que este grupo demográfico predominante se concentra en gran medida en las ciudades: se espera que el número de ciudades africanas con más de 5 millones de habitantes aumente de siete en 2015 a 17 en 2030, más del doble. Además, las empresas internacionales se concentran cada vez más en los centros que atraen a esta población educada y en edad de trabajar.
Es importante señalar que esta población es joven y crece rápidamente. África, que ya alberga el mayor grupo demográfico juvenil del mundo, verá duplicarse su población en edad de trabajar hasta alcanzar los 1 000 millones en los próximos 25 años, superando tanto a China como a India.
Afluencia de IED
La proporción de África en la IED mundial se disparó del 8 % en 2013 al 17 % en 2014. Aunque Asia-Pacífico sigue recibiendo la mayoría de las entradas de IED, África es la única región del mundo cuya proporción de los flujos mundiales de IED ha registrado un crecimiento significativo desde 2003: más del doble, de 62 500 millones de dólares a 128 000 millones de dólares en 2014.
A principios de la década de 2000, la minería, el petróleo y el gas representaban más del 60 % de esta IED. Pero para 2014, esa proporción había caído al 17 %, ya que otros sectores superaron a las industrias extractivas, en particular la manufactura.
Más allá de la minería: ahora, los servicios y la manufactura
El petróleo y el gas siguen siendo un foco importante para los inversores extranjeros en África, pero los servicios empresariales encabezan ahora la lista de sectores receptores de IED, seguidos de la manufactura y las industrias de ventas, marketing y apoyo. El comercio minorista y la construcción también figuran entre los diez primeros, y ambos han experimentado un auge en respuesta a las demandas derivadas de la rápida urbanización y del gasto de los consumidores.
Explorar la tecnología financiera
La penetración de la telefonía móvil y la banca móvil están creando núcleos de excelencia y experiencia tecnológica, y Nairobi se perfila como una fuerza impulsora en este ámbito. En otros lugares, el sector de las TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones) de Accra es sólido, mientras que Addis Abeba está emergiendo como centro de empresas emergentes de TI.
No sorprende que Johannesburgo mantenga su posición como principal centro financiero del continente, gracias a su sólido sector bancario nacional y a su condición de sede regional de muchos bancos internacionales. Casablanca, Lagos y Nairobi están consolidando sus posiciones como centros bancarios regionales, mientras que Port Louis (en Mauricio) está evolucionando como centro bancario extraterritorial.
Elegir un centro
Identificar un centro comercial o núcleo de actividad es el primer paso fundamental para una empresa que entra en África; muchas optan por invertir en una ciudad clave y expandirse después a otros territorios. La jerarquía de ciudades de JLL que aparece en el informe señala las siguientes ciudades africanas emergentes:
Johannesburgo y El Cairo destacan como las ciudades más conectadas a escala mundial del continente, con una sólida presencia empresarial, sistemas financieros robustos y mercados inmobiliarios comerciales relativamente desarrollados.
Lagos, Nairobi y Casablanca refuerzan la demanda en África occidental, oriental y septentrional, y un número cada vez mayor de empresas establece en estas ciudades sus sedes regionales o continentales.
Mientras tanto, Gaborone y Port Louis están surgiendo como centros regionales especializados en comercio de materias primas y servicios financieros, y figuran entre las ciudades «estrella emergente» de JLL.
El Foro Económico Mundial sobre África 2015 se celebra en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, del 3 al 5 de junio.
Autor: Anthony Lewis, director de Mercados de Capitales, JLL África subsahariana
Imagen: Vista general del edificio de la Bolsa de Johannesburgo en Sandton, 13 de agosto de 2014. REUTERS/Siphiwe Sibeko


