4 formas en que los líderes de la ASEAN pueden combatir la contaminación por plásticos

A worker unloads waste plastic bottles in the Changping district of Beijing.
A worker unloads waste plastic bottles in the Changping district of Beijing.Image: REUTERS/China Daily
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«El contexto es clave» fue el mensaje que surgió de los debates en los que empresas, gobiernos e innovadores analizaron soluciones a la creciente crisis de contaminación por plásticos de la ASEAN durante la cumbre de la ASEAN del Foro Económico Mundial celebrada en Viet Nam la semana pasada. Entonces, ¿qué significa esto y por qué es tan importante?

Al igual que el resto del mundo, la región de la ASEAN ha experimentado un rápido crecimiento de la producción y el uso de plásticos durante las últimas décadas. Aunque el consumo per cápita de plásticos de un solo uso es menor que en otras regiones, en la mayoría de los países de la ASEAN hay una grave falta de sistemas adecuados de gestión de residuos, lo que amplifica su impacto negativo. Seis de los 20 países que encabezan la lista por volumen de residuos plásticos mal gestionados son Estados miembros de la ASEAN. Gran parte de la contaminación por plásticos resultante termina en el océano, dada la concentración de población a lo largo de extensos sistemas fluviales y costas. El problema es real y no es solo ambiental.

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La economía de rápido crecimiento de la región y la salud de sus habitantes también están en juego. APEC ha estimado que la contaminación por plásticos cuesta a las dinámicas industrias del turismo, la pesca y el transporte marítimo de la región 1.300 millones de dólares. Esta realidad quedó en evidencia cuando se viralizaron las imágenes de un mar de plástico frente a las costas de destinos turísticos y de buceo de Indonesia.

El problema ya está diagnosticado; la cuestión es cómo avanzar eficazmente hacia una economía circular de los plásticos en la región de la ASEAN. Dada su diversidad cultural, demográfica, geográfica y económica, las partes interesadas de la región piden soluciones adecuadas al contexto y a cada propósito.

1. Innovación adecuada a cada propósito

Mientras los innovadores desarrollan alternativas al plástico en la ASEAN y en todo el mundo, la innovación «adecuada a cada propósito» es clave. Varias soluciones de origen biológico son prometedoras, pero hay dos aspectos fundamentales a medida que surgen y se amplían: 1) la sostenibilidad local de las materias primas; 2) el entorno local y las condiciones necesarias para garantizar que los plásticos de origen biológico mitiguen, en lugar de agravar, la presión ambiental. Algunos plásticos de origen biológico están diseñados para biodegradarse; otros no, o solo lo harán bajo las condiciones ambientales adecuadas.

Con sede en Indonesia, Greenhope, por ejemplo, impulsa el desarrollo de materiales a base de yuca con el doble propósito de apoyar a los agricultores locales y a la industria indonesia a gran escala; y Evoware es líder regional en materiales a base de algas marinas. Sin embargo, Tommy Tjiptadjaja, director ejecutivo de Greenhope, es el primero en destacar que estas soluciones son adecuadas para ciertas aplicaciones en determinados entornos. «Cuando tienes un martillo, puede tentarte a ir por ahí golpeando todos los clavos con él, pero debemos ser sensatos al decidir qué soluciones aplicar, cuándo y dónde».

2. Ampliar las inversiones en infraestructura

Las soluciones sistémicas, como invertir en infraestructura para la gestión de residuos, son fundamentales para la región. Esto no solo respaldará la recolección, el procesamiento y el reciclaje de plásticos, sino que también ayudará a resolver los efectos más amplios sobre la salud y el clima derivados de la mala gestión de residuos. Casi 200 personas murieron durante un deslizamiento de tierra en un vertedero mal gestionado en las afueras de Manila, y desde entonces se han registrado incidentes similares en toda la región. Las víctimas de estas tragedias se cuentan entre las personas más vulnerables, pero también son increíblemente ingeniosas y deberían participar plenamente en la ampliación de soluciones seguras y bien gestionadas para la gestión de residuos.

Aunque es notoriamente difícil financiar y ampliar estas iniciativas de forma sostenible, están surgiendo nuevos mecanismos de financiación combinada, como Circulate Capital, para ayudar a movilizar y acelerar el despliegue de los miles de millones de dólares necesarios para financiar el futuro de la infraestructura de gestión de residuos en Asia. Mientras tanto, organizaciones multilaterales como el Banco Mundial están redoblando sus esfuerzos para ampliar la asignación de apoyo y capital.

3. Enfoques centrados en lo económico y lo social

Las soluciones que ponen a las personas en primer lugar son fundamentales para la región. Indonesia, por ejemplo, asumió el audaz compromiso de reducir los residuos plásticos en un 70 % para 2025, mientras que Viet Nam ha propuesto una alianza regional en el Sudeste Asiático para colaborar en soluciones para la región. Luhut Pandjaitan, ministro de Asuntos Marítimos de Indonesia, subraya que, mientras el Gobierno avanza en la implementación de su plan de acción para combatir la contaminación por plásticos, las personas deben ocupar el centro de su enfoque. Con una población de más de 260 millones de personas, distribuidas en 6.000 de las 17.000 islas del país, y un ingreso medio anual per cápita de 3.847 dólares, es fundamental involucrar a esta población diversa y dispersa geográficamente. Las campañas educativas y la garantía de que las soluciones involucren y empoderen a las personas de menores ingresos son una parte fundamental del camino para alcanzar sus objetivos.

4. Colaboración público-privada

La colaboración entre el sector público, el privado y la sociedad civil será fundamental para ejecutar bien las estrategias, apoyar a los emprendedores locales y mejorar los medios de vida. Sin duda, el diablo estará en los detalles cuando las ambiciones de los gobiernos se traduzcan en objetivos y estos, a su vez, en planes viables con el impacto deseado. Los gobiernos pueden desempeñar un papel importante al fijar ambiciones y valores de referencia, pero el sector privado también puede participar plenamente como socio, por ejemplo, gracias a sus conocimientos sobre innovación, su acceso a los consumidores y sus amplias redes logísticas. India inició este proceso de aprendizaje desde que anunció sus ambiciosos objetivos en junio, y es seguro que otros gobiernos la seguirán. La colaboración y las alianzas tempranas entre las partes interesadas regionales y nacionales serán fundamentales para implementar eficazmente las estrategias.

Del cambio gradual a la transformación

Aunque estos enfoques ayudarán a aliviar la crisis actual de residuos, a medida que la región crece también es fundamental reflexionar sobre el verdadero origen de estos desafíos: un sistema económico que promueve grandes volúmenes de producción con poco valor: una cultura de «usar y desechar a gran escala». Dado el impulso político y el énfasis en apoyar la transición hacia una economía circular de los plásticos, lograr esta transformación de manera adecuada puede servir de ejemplo de lo que hace falta para reorientar nuestro enfoque actual de producción y consumo insostenibles de una forma que ayude a las personas y las economías a prosperar.

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