3 formas de construir una Asia-Pacífico sostenible y digital

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  • Muchos países de Asia-Pacífico han publicado estrategias nacionales de digitalización.

  • Las tecnologías de la nube y la computación son la piedra angular de la frontera digital.

  • Para que las economías digitales prosperen, deben adoptar un ecosistema abierto y ecológico.

Los dos últimos años han sido una sucesión de pruebas. Entre los cambios, ha aumentado la atención prestada al mundo digital y se ha renovado el ímpetu por encontrar formas de adaptación para las personas, las empresas y las organizaciones.

Como una de las regiones más pobladas y diversas del mundo, Asia-Pacífico está llamada a convertirse en la economía de más rápido crecimiento, a la vanguardia del panorama digital mundial. Representa dos tercios de la población mundial y obtendría un dividendo económico de más de 1,7 billones de dólares anuales. McKinsey también señala que la COVID-19 ha acelerado la transformación digital siete años a escala mundial y 10 años en Asia-Pacífico.

Para ponerse al día con esta tendencia generalizada, muchos países han publicado estrategias nacionales de digitalización. Por ejemplo, Singapur publicó su plan Smart Nation 2025, Indonesia y Malasia publicaron estrategias para avanzar en la digitalización, Bangladés publicó su plan Digital Bangladesh y Tailandia anunció su visión de convertirse en un centro digital de la ASEAN.

Desde el punto de vista tecnológico, la Asia-Pacífico del futuro necesitará una economía digital sustentada en soluciones avanzadas de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), así como un ecosistema industrial abierto y ecológico que sirva de base para la innovación. Por último, tendremos que trazar un rumbo eficaz que aborde las brechas de igualdad para nivelar el terreno de juego.

1. Construir infraestructura de TIC para una economía digital

Las TIC ya han demostrado su valor para acelerar la recuperación económica tras la pandemia. La conectividad y la computación son la savia de la frontera digital. Mientras la conectividad sigue tendiendo puentes sobre la brecha digital y ofreciendo nuevas oportunidades educativas y laborales, las empresas recurren a la nube, la conectividad y la inteligencia artificial para optimizar sus operaciones.

Sin embargo, el grado de preparación digital de la región varía mucho. Por ejemplo, China está entrando en una etapa de dividendos de datos e información, mientras que el Sudeste Asiático (SEA, por sus siglas en inglés) aún se encuentra en la fase máxima del dividendo demográfico. En China, la cobertura 5G está muy extendida por todo el país y la tasa de penetración supera el 40 %; la tasa de hogares con acceso a fibra de más de 100 Mbps supera el 90 %. Sin embargo, el uso de 5G a gran escala apenas comienza en algunos países del SEA. En el SEA, la cobertura móvil 4G supera ligeramente el 50 % y la banda ancha de fibra llega solo a un tercio de los hogares. La penetración de la nube en las empresas del SEA es inferior al 20 %, lo que indica un amplio margen para monetizar los datos y digitalizar la industria.

¿Cómo promueve el Foro Económico Mundial una economía digital sostenible e inclusiva?

La tecnología 5G ya se perfila como un factor de cambio en sectores industriales clave. Por ejemplo, el Hospital Siriraj, el mayor hospital público de Tailandia y uno de los centros en primera línea de la lucha contra la COVID-19, inauguró el primer hospital inteligente 5G de la región de la ASEAN, con logística inteligente, ambulancias 5G y gestión inteligente de inventario (véase la foto de abajo). Según el profesor doctor Prasit Watanapa, decano de la Facultad de Medicina del Hospital Siriraj de la Universidad Mahidol: «El proyecto del hospital inteligente 5G será un nuevo modelo para los centros médicos modernos. La tecnología 5G proporciona las conexiones de alta velocidad necesarias para garantizar la transferencia fluida de los datos de los pacientes y el funcionamiento de los equipos de telemedicina».

Vehículo no tripulado 5G en el Hospital Siriraj de Tailandia. Fuente: Huawei.

En algunas zonas remotas con acceso limitado a 5G, la infraestructura digital desempeña un papel aún más importante. El Gobierno de Bangladés ha realizado grandes esfuerzos y avances para instalar redes en más de 2.600 municipios, que representan el 60 % del total de municipios del país, y permitir servicios para el bienestar social, como la administración electrónica y los servicios financieros.

En Malasia, conocida como «el reino de las especias», HEXA Food creó un equipo de Internet de las cosas (IoT) para entrenar un modelo de identificación de chiles en Cloud ModelArts. La tecnología de reconocimiento de imágenes de Atlas 500 identifica la calidad de los chiles con rapidez y precisión. La clasificación inteligente basada en IA elimina los errores de la clasificación manual y mejora la eficiencia en un 50 %.

ModelArts para identificar la calidad de los chiles. Fuente: Huawei.

2. Crear un ecosistema abierto y ecológico

Mientras tanto, en los últimos tiempos, todos los países, empresas y personas se han enfrentado a algunas preguntas comunes: ¿cómo sobrevivir y desarrollarse con resiliencia y solidez en un entorno lleno de incertidumbre? El auge de la economía digital y la descarbonización generarán nuevas formas de negocio, nuevas relaciones de producción y nuevos sistemas de distribución de valor. Por ello, se necesita un ecosistema industrial más saludable y ecológico.

En primer lugar, adoptar una Asia-Pacífico digital hará imprescindible un ecosistema de TIC abierto y colaborativo. Estos ecosistemas incluirán a gobiernos, socios, operadores y usuarios, y contribuirán a crear oportunidades de transformación en distintos sectores. Un buen ejemplo sería el laboratorio abierto conjunto de Singapur. Todas las empresas, instituciones académicas y agencias gubernamentales pueden utilizar el laboratorio, donde tendrán acceso a soluciones robóticas de vanguardia, gemelos digitales inteligentes y kits de desarrollo de IA para la investigación.

En segundo lugar, en el camino hacia la neutralidad de carbono, las tecnologías de energía digital serán esenciales para impulsar la digitalización de la energía y lograr un futuro más ecológico. En Tailandia, se están instalando tejados fotovoltaicos (FV) inteligentes en más de 1.200 tiendas de conveniencia. Se prevé que esto reduzca las emisiones de dióxido de carbono en más de 1.300 toneladas cada año. Al integrar la IA y la nube en los sistemas FV para optimizar la generación de energía, se consigue que la planta solar sea muy eficiente, segura y fiable, y se sientan las bases para que la energía solar se convierta en la principal fuente de energía.

3. Trazar un rumbo sostenible e inclusivo

Al mismo tiempo, debemos tener presente que la mitad del mundo aún no tiene acceso a internet. En Asia-Pacífico, según la Fundación APNIC, la tasa total de adopción de internet en la región sigue por debajo de la mitad de la población, en un 48,4 %. Se estima que para 2023 aumentará al 72 % (3.100 millones de usuarios), lo que dejará desconectada a más de una cuarta parte de la población de la región.

Adopción de internet en Asia-Pacífico. Fuente: Fundación APNIC.

Esto es sencillamente insostenible en un mundo cada vez más digital: las personas no pueden beneficiarse de la tecnología si no saben usarla. Servicios como los pagos móviles, los servicios gubernamentales y el acceso a la educación digital y a la atención sanitaria deben servir de puertas de entrada para todas las personas y ayudar a las comunidades desatendidas, incluidas las mujeres, las niñas y las generaciones mayores.

Tomemos la educación como ejemplo: la posibilidad de adquirir conocimientos independientemente del lugar ha contribuido a democratizar el acceso a los recursos educativos. En Filipinas, la Fundación PLDT-Smart (PSF) colaboró con la empresa tecnológica para promover el proyecto School-in-a-Bag. Cada mochila incluye una computadora portátil para el docente, 20 tabletas y un dispositivo Wi-Fi de bolsillo Smart LTE. El proyecto mejoró significativamente la capacidad de aprendizaje del alumnado, ayudó a los niños a asimilar las lecciones y mejoró las estrategias de enseñanza.

El futuro es digital

La tecnología puede nivelar el terreno de juego. Puede llevar educación, atención sanitaria y empleo a cualquier persona, en cualquier lugar del mundo. Revolucionará las empresas y la industria, y puede ayudar a gestionar el uso de los recursos del planeta para hacer posible un futuro sostenible y ecológico.

En la región de Asia-Pacífico, la economía digital impulsa la recuperación social y hace posible un futuro resiliente. Genera sinergias para la colaboración industrial entre el sector público y el privado más allá de las fronteras nacionales y en distintos contextos. Al acercarnos al umbral de un futuro digital, debemos esforzarnos por centrarnos en la armonía entre el mundo real y el digital que tenemos por delante.

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