Quienes inician su carrera profesional suelen verse más afectados por las perturbaciones externas del mercado laboral.
La contratación de jóvenes de la generación Z ha mejorado, y los puestos de tecnología y ventas ofrecen más oportunidades a quienes comienzan su carrera profesional.
Centrarse en la contratación basada en las competencias y ofrecer más flexibilidad puede ayudar a la generación Z y a todas las demás personas a incorporarse y prosperar en el mercado laboral.
Entre los primeros en sentir el impacto de la pandemia en el mercado laboral estuvieron los grupos infrarrepresentados, incluidas las mujeres, las personas con salarios más bajos y quienes se encontraban al comienzo de su carrera profesional.
Los grupos infrarrepresentados se ven muy afectados por las perturbaciones económicas. Las personas jóvenes, en particular, lo pasaron mal durante la pandemia, cuando desaparecieron muchos de los puestos con los que suelen iniciar su vida laboral, como los de hostelería. Además, comenzar una carrera en situación de subempleo —es decir, trabajar en un puesto que no se corresponde con las competencias, la experiencia y la capacidad propias— puede perjudicar la trayectoria profesional y los ingresos. Por eso, es fundamental pensar detenidamente cómo ayudar a quienes empiezan su carrera profesional a hacerlo con buen pie.
Los datos de LinkedIn muestran que el mercado laboral para quienes inician su carrera profesional está mucho mejor hoy que hace dos años, cuando acababa de comenzar la pandemia y las tasas de contratación de recién graduados cayeron de forma significativa. La buena noticia es que vemos que quienes comienzan su carrera están siendo contratados a un ritmo más rápido que el resto del mercado laboral en Alemania y Francia mientras que en el Reino Unido y en Estados Unidos la contratación va ligeramente por detrás del promedio general. Se trata de una mejora notable respecto al comienzo de la pandemia, pero los mercados aún no se han recuperado por completo y todavía queda mucho por hacer para reparar los daños de los últimos dos años aproximadamente.
Reconocer las competencias de la generación Z
Un cambio positivo en el mercado laboral que crea más oportunidades para la generación Z es el avance hacia una contratación más basada en las competencias, es decir, centrada en las competencias y el potencial de las personas candidatas, en lugar de fijarse únicamente en su formación y experiencia laboral. La generación Z suele contar con diversas competencias muy demandadas y de vanguardia que los empleadores buscan con urgencia, aunque no siempre se reflejen directamente en su historial laboral.
Los datos de LinkedIn muestran que el 40% de quienes contratan en todo el mundo se basan explícitamente en las competencias para buscar e identificar candidatos (un 20% más que el año anterior). En LinkedIn, estamos facilitando que quienes buscan empleo destaquen sus competencias al añadir la posibilidad de indicar competencias vinculadas a una experiencia concreta en el perfil y mostrar si estas encajan bien con los puestos vacantes. Además, al vincular experiencias y certificados con competencias, quienes buscan empleo pueden explicar más fácilmente los conocimientos que han adquirido.
Las mayores oportunidades para la generación Z
Nuestro análisis muestra que la digitalización de la economía sigue impulsando las mejores oportunidades profesionales para quienes empiezan. Al observar los sectores que más contratan a quienes inician su carrera para puestos de nivel inicial, los sectores de tecnología y TI destacan de forma constante. El puesto de ingeniero de software fue el más frecuente entre quienes empezaban su carrera y fueron contratados en Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania.


Contratación basada en competencias y flexibilidad
Mientras las empresas intentan adaptarse al nuevo mundo laboral y reflexionan sobre cómo contratar a los mejores talentos, se plantean una gran pregunta: cómo atraer a la generación Z, muchas de cuyas personas se incorporaron al mercado laboral durante la pandemia y nunca han conocido las formas «antiguas» de trabajar.
Una investigación realizada por LinkedIn en enero reveló que la generación Z (69%) es la más propensa a haber dejado un empleo o haber considerado hacerlo porque su empleador no ofrecía una política de trabajo flexible viable (frente al 63% de los millennials, el 43% de la generación X y el 36% de los baby boomers).
Sin embargo, aunque nuestra investigación muestra que la generación Z desea mucha flexibilidad, eso no significa necesariamente trabajar totalmente a distancia. Nuestros datos muestran que las personas de 20 a 24 años tienen menos probabilidades de solicitar puestos a distancia que los grupos de más edad. Aunque los puestos a distancia siguen aumentando en casi todos los países y las personas que buscan empleo los solicitan cada vez más, en el Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Alemania este grupo de edad registró la menor proporción de solicitudes para puestos a distancia.
Las oportunidades de desarrollo que ofrece trabajar en una oficina podrían ser un factor clave en este caso. Una investigación anterior con líderes empresariales del Reino Unido reveló que les preocupaba que los trabajadores más jóvenes estuvieran experimentando un «estancamiento del desarrollo» porque el trabajo a distancia les había impedido estar cerca de colegas con más experiencia, aprender habilidades interpersonales y crear redes profesionales.

Apoyar a la generación Z es fundamental
Aunque las personas jóvenes han afrontado una serie de problemas muy difíciles en los últimos dos años, vemos señales alentadoras para quienes comienzan su carrera profesional. La notable mejora de la contratación respecto a hace dos años y el cambio hacia la contratación basada en las competencias son señales positivas para quienes empiezan su carrera. Pero, al pensar en cómo impulsar las carreras de la generación Z, creo que ofrecer flexibilidad será clave. Será esencial para los empleadores que quieran atraer a los mejores talentos, pero también será vital para lograr lugares de trabajo más equitativos que reflejen las circunstancias personales de cada quien.
La generación Z pronto representará el 30% de la fuerza laboral mundial y desempeñará un papel fundamental en la configuración de la sociedad y la economía durante las próximas décadas. Por eso, ayudarla a empezar con buen pie es esencial para todas las personas.





