Mantener nuestros niveles actuales de consumo exigiría los recursos de 2,3 planetas para 2050.
Pasar a una economía circular, en la que reducimos, reutilizamos y reciclamos, puede desvincular el crecimiento mundial del consumo.
Impulsar la circularidad en la construcción y las ciudades puede crear empleo y reducir los residuos y las emisiones de carbono.
Nuestra economía mundial está creciendo, y alcanzó la cifra sin precedentes de 94 billones de dólares en 2021 – con el aumento de la población, la urbanización y los niveles de vida. Ahora nuestro reto es mantener este impulso de una manera que beneficie a las personas y al planeta.
Si observamos los niveles de consumo actuales, mantener nuestra trayectoria de crecimiento actual exigiría los recursos ecológicos de 2,3 planetas para 2050. Esta cifra es significativamente mayor en los mercados maduros. Estados Unidos, por ejemplo, necesitaría cinco planetas para mantener los niveles de consumo actuales; Alemania necesitaría tres.
La buena noticia es que tenemos una solución a nuestro alcance. Podemos desvincular el crecimiento mundial del consumo de los recursos de la Tierra pasando de una economía lineal de «extraer, producir, desechar» a una economía circular de «reducir, reutilizar, reciclar».
La oportunidad empresarial de nuestro tiempo
Crear una economía circular es la oportunidad empresarial de nuestro tiempo. Fortalece las economías locales de forma socialmente inclusiva y crea muchos más empleos que el enfoque lineal tradicional de los residuos. La economía de la reparación y el alquiler crea aún más empleos. Impulsar la circularidad es una palanca eficaz para ayudar a la sociedad a alcanzar las cero emisiones netas y, al acercar más nuestra economía a los límites de la Tierra, la circularidad también tiene claramente un impacto positivo en la naturaleza.
La construcción, a la vanguardia
Algunas de las posibilidades más interesantes para una economía circular se encuentran en el sector de la construcción. El reciclaje generalizado de materiales de construcción, junto con un diseño inteligente, podría reducir en más del 30 % las emisiones de CO₂ generadas por los edificios.
La circularidad también es beneficiosa para el empleo en la construcción. La transición a una economía circular creará numerosos empleos nuevos, desde el reciclaje y la reparación hasta el trabajo digital y basado en la innovación.
En Holcim, estamos situando los principios de «reducir, reutilizar, reciclar» en el centro de nuestro modelo de negocio e impulsando la construcción circular. Para reducir la huella de los edificios, seguimos ampliando nuestra cartera de soluciones de construcción sostenible, como el hormigón ecológico ECOPact, que se comercializa en distintas versiones bajas en carbono, con entre un 30 % y un 100 % menos de emisiones de carbono que el hormigón estándar (CEM 1). Cuando las condiciones normativas lo permiten, el hormigón ECOPact+ incorpora materiales valorizados procedentes de la construcción y la demolición.
En 2021 reciclamos 54 millones de toneladas de material. Nuestro objetivo es duplicar esa cantidad hasta alcanzar los 100 millones de toneladas para 2030 y convertir aún más residuos de construcción y demolición (RCD) en nuevos productos: 10 millones de toneladas de RCD para 2025. Vamos por buen camino: hemos lanzado Susteno, el primer cemento del mundo que incorpora un 20 % de RCD reciclados. Por ejemplo, en nuestro negocio de cubiertas, cada tejado residencial promedio utiliza 3.200 bolsas de plástico y cinco neumáticos de caucho valorizados.
Para promover la reutilización, nuestros avanzados sistemas de cubiertas, impermeabilización y aislamiento mejoran la eficiencia energética de los edificios y prolongan su vida útil, haciendo que duren más. Los sistemas inteligentes, como Airium —una tecnología propia de espuma aislante mineral—, contribuyen al aislamiento de los edificios, al igual que nuestras cubiertas frescas, verdes y aislantes.
Si seguimos avanzando por este camino para crear una economía circular, nos acercaremos cada vez más a hacer realidad mi visión de la construcción: construir más con materiales reciclados, aprovechando lo antiguo para crear lo nuevo en cada edificio.
Las ciudades serán el eje de la economía circular
Con la rápida urbanización del mundo, las ciudades serán el eje de esta transición de una economía lineal de «extraer, producir, desechar» a una economía circular de «reducir, reutilizar, reciclar».
La ciudad de Seattle, por ejemplo, recicla o composta casi el 60 % de sus residuos sólidos municipales y aspira a elevar esa cifra al 70 % para finales de 2022. En Delhi, el hotel ITC Maurya, con certificación LEED Platino, recicla el 99 % de sus residuos sólidos y obtiene localmente el 30 % de sus alimentos y bebidas.
En lo que respecta a la construcción, ciudades como Zúrich ilustran el enorme potencial de nuestro sector. Lanzamos allí Susteno porque las autoridades locales modificaron sus normas reglamentarias para permitir el uso de cemento que incorpora un 20 % de RCD reciclados. Esperamos ampliar esta oferta a más jurisdicciones a medida que sigan su ejemplo.

Ante los innumerables ejemplos que surgen en todo el mundo, necesitamos comprender urgentemente qué están haciendo las ciudades circulares más innovadoras para acelerar esta transición. Por eso nos hemos asociado con Bloomberg Media para crear el Barómetro de Ciudades Circularesy entender cómo las ciudades lideran la transición hacia una vida circular para un futuro sostenible. El estudio abarca 25 ciudades de todas las regiones del mundo y esperamos que estas perspectivas inspiren a otras ciudades a actuar para impulsar el cambio. Invito a alcaldes, urbanistas, arquitectos e ingenieros a consultar el Barómetropara ver cómo pueden contribuir a impulsar una economía más circular.
En particular, en el ámbito de la construcción, Holcim demuestra que una economía circular en este sector ya es posible. Mi llamamiento a todos es que pasemos de las palabras a los hechos para hacer realidad más rápidamente la construcción circular: exijámosla, incluyámosla en las especificaciones y adaptemos las normas para que se generalice.





