Por supuesto, los beneficios son importantes, pero creemos que deben ir de la mano de la creación de valor para el planeta y las personas.
Sabiendo que la demanda de alimentos no hará más que aumentar debido al crecimiento de la población mundial, necesitamos encontrar colectivamente formas de producir alimentos más saludables y nutritivos con una menor huella de carbono.
La colaboración es clave, no solo entre los sectores público y privado, sino también dentro del sector privado.
«Empecé mi empresa con el único propósito de ganar dinero», dijo jamás ningún emprendedor. En nuestro mundo, cada vez más complejo, se siguen fundando empresas para resolver problemas de la sociedad. Sin embargo, centrarse a menudo exclusivamente en los beneficios ha desviado con frecuencia a las empresas de su misión y su propósito.
A veces, las empresas son como las personas y se preguntan qué representan y cuál es su propósito. En DSM, la empresa que he tenido el privilegio de codirigir durante los últimos dos años, hemos incorporado a las personas, el planeta y los beneficios como tres dimensiones de igual importancia en la gestión de nuestras operaciones y la comunicación de nuestros avances. Por supuesto, los beneficios son importantes, pero creemos que deben ir de la mano de la creación de valor para el planeta y las personas. Las empresas que no lo hagan podrían extinguirse.
Colaboración para mejorar la salud a través de la nutrición
El propósito de DSM es mejorar la salud de las personas y del planeta a través de la nutrición. Sabemos que nuestros sistemas alimentarios están rotos y la reciente guerra en Ucrania ha demostrado lo frágiles que son en realidad. En conjunto, el mundo ha fallado a su población: 800 millones de personas padecen desnutrición, 2.000 millones tienen sobrepeso, la mitad de los 1.000 millones de agricultores del mundo vive en la pobreza y alrededor de una quinta parte de todas las emisiones de carbono puede atribuirse a la alimentación y la agricultura.
Sabiendo que la demanda de alimentos no hará más que aumentar a medida que siga creciendo la población mundial, necesitamos encontrar colectivamente formas de producir alimentos más saludables y nutritivos con una menor huella de carbono. ¿Fácil? Por desgracia, no.
Pero, ante toda esta complejidad, corresponde al sector privado encontrar las soluciones. Si tienes los conocimientos y las competencias, tienes la responsabilidad de ayudar a crearlas. Nadie puede hacerlo de forma aislada. La colaboración es clave: no solo entre los sectores público y privado, sino también dentro del sector privado. Cada vez más emprendedores se dan cuenta de que se puede crear más valor trabajando juntos, especialmente cuando se necesitan soluciones sistémicas, como en la alimentación y la agricultura. Para DSM, en este sentido, innovar ya no consiste en encontrar y crear un producto nuevo, sino en crear una solución nueva para un problema existente.
Trabajar juntos
La buena noticia es que cada vez más personas se están dando cuenta de ello, no solo en las empresas, sino también en las escuelas de negocios, la sociedad civil y otros ámbitos. Cuando la COVID-19 nos golpeó a principios de 2020, demostramos colectivamente cómo se puede trabajar juntos: con rapidez, colaboración y de forma constructiva. Demostramos que no solo es posible, sino también necesario, y no únicamente en una crisis.
Sin embargo, las colaboraciones nunca se emprenden con el único propósito de colaborar: deben encajar con el propósito y la visión a largo plazo de una empresa. Como nos enseñan desde el jardín de infancia, trabajar juntos nunca es fácil.
En DSM, las alianzas no surgen por casualidad, sino que son una parte esencial de nuestra estrategia, que tiene un enfoque institucionalizado en la renovación. Para una empresa que se ha reinventado varias veces, la colaboración sigue siendo clave. Hoy, DSM forma parte de cuatro empresas conjuntas que existen desde hace más de 35 años. Nuestra alianza estratégica con el Programa Mundial de Alimentos está actualmente en su 16.º año y se renovó recientemente por otros tres años.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en favor de la naturaleza?
El Centro para la Naturaleza y el Clima ayuda a los líderes a comprender las interconexiones entre el clima, la naturaleza y el desarrollo económico. Ofrece una plataforma para explorar vías que promueven la resiliencia y la prosperidad dentro de los límites planetarios.
Al facilitar la cooperación entre sectores y regiones, el Centro ayuda a sus socios a convertir una comprensión compartida en soluciones prácticas para el clima y la naturaleza.
En particular, hemos observado un notable aumento de las colaboraciones en los últimos años en el ámbito de la innovación. Esto pone de relieve que innovar no consiste en desarrollar un producto, sino en crear una «tracción» en el mercado. La empresa conjunta de DSM, Veramaris, con la compañía química alemana Evonik es un claro ejemplo: actualmente ofrece una alternativa sostenible al aceite de pescado omega-3. Junto con Cargill, también estamos creando un método de producción sostenible del edulcorante stevia. Ambas empresas conjuntas crean claramente valor para las personas y el planeta.
Como creemos que el futuro de la nutrición será cada vez más personalizado, creamos una empresa independiente, Hologram Sciences, e invitamos a otros socios a invertir. Creemos que la velocidad del desarrollo aumentará considerablemente en comparación con el desarrollo interno.
Hay, sin embargo, tres elementos clave para que la colaboración tenga éxito: una visión compartida, asegurarse de que los valores de todos estén alineados y garantizar que haya espacio para desarrollarse (y cometer errores). Así podemos afrontar juntos los desafíos que plantea el mundo actual…





