En un año de contratiempos globales (coronavirus, conferencias aplazadas, objetivos incumplidos), la acción climática ha seguido avanzando;
una carrera hacia las cero emisiones de CO2 debe ir acompañada de inversiones positivas para la naturaleza, tanto para afrontar los desafíos ambientales como para apoyar la recuperación económica;
Las soluciones basadas en la naturaleza, incluidas las soluciones climáticas naturales, pueden abordar tanto los objetivos climáticos como los relativos a la naturaleza. La Natural Climate Solutions Alliance trabaja para desbloquear el potencial de trabajar con la naturaleza en la lucha contra el cambio climático.
Las empresas están en una carrera hacia las cero emisiones
Se esperaba que 2020 marcara la agenda de la acción ambiental para la próxima década. Pero con el aplazamiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica (CDB COP 15) y de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), junto con las enormes presiones fiscales generadas por la COVID-19, este año amenaza con alterar la inversión en nuestro futuro sostenible.
Sin embargo, en un año de contratiempos, el impulso positivo sigue creciendo. Ha habido un fuerte apoyo internacional para invertir en acciones contra el cambio climático como parte de la recuperación económica. Gran parte de ello se ha impulsado gracias al sector privado, que ha asumido compromisos firmes de reducción de emisiones.
Varios grupos, entre ellos la oneworld Airline Alliance y empresas como Walmart han anunciado recientemente su compromiso de alcanzar emisiones netas de carbono cero para 2050. En el momento de redactar este artículo, 1.146 empresas e inversores se han sumado a la iniciativa Race to Zero antes de la COP26, una coalición que abarca casi el 25 % de las emisiones mundiales de CO2. Este impulso generado por los compromisos empresariales puede servir de señal sólida a los gobiernos de que el sector privado está unido en el cumplimiento de los objetivos climáticos de París mediante estrategias de crecimiento sostenible.
Invertir en capital natural como parte de una recuperación verde, mediante la resiliencia de los ecosistemas y la restauración de hábitats ricos en carbono y de la agricultura compatible con el clima, promete alcanzar tanto objetivos económicos como climáticos positivos. Como se indica en The Future of Nature and Business Report, existen importantes beneficios financieros por obtener con la transición a una economía positiva para la naturaleza, concretamente unos 10,1 billones de dólares en ingresos empresariales adicionales o ahorros de costes anuales y 395 millones de nuevos empleos para 2030.
Cómo aprovechar el poder de la naturaleza para el clima
Soluciones climáticas naturales pueden combatir el cambio climático aprovechando la capacidad de la naturaleza para absorber y almacenar gases de efecto invernadero. Estas soluciones utilizan los bosques, los pastizales y los humedales del mundo, en lugar de recurrir a soluciones tecnológicas. Los científicos creen que las soluciones climáticas naturales tienen capacidad para aportar un tercio de la reducción de carbono rentable necesaria anualmente para 2030 con el fin de mantenerse por debajo de 2 ℃. Pueden ofrecer múltiples beneficios, no solo para el clima, sino también en términos de biodiversidad, seguridad alimentaria, mejora de la calidad del aire y del agua, salud y economía.
Para respaldar conjuntamente los objetivos relativos a la naturaleza y al clima, las inversiones en soluciones climáticas naturales deben garantizar salvaguardas y beneficios ambientales y sociales para la naturaleza y las personas. Por ejemplo, la conservación de un bosque podría potenciar una amplia variedad de servicios ecosistémicos y beneficiar los medios de vida de las comunidades locales e indígenas. Por ejemplo, la iniciativa indonesia de carbono forestal con ánimo de lucro, gestionada por PT Rimba Makmur Utama, no solo reduce la deforestación y brinda oportunidades de desarrollo sostenible a las comunidades locales, sino que, en conjunto, evita 7,5 millones de toneladas de CO2 al año.

Algunas empresas han ido más allá de comprometerse a neutralizar sus emisiones actuales y se proponen compensar todos los gases de efecto invernadero que han producido jamás. Microsoft se ha comprometido a restaurar los niveles de carbono previos a su creación en 1975, lo que significa que compensará 45 años de emisiones pasadas y será carbono negativo para 2030. Otros compromisos destacados en favor de la restauración climática incluyen a Henkel, Starbucks, JetBlue e IKEA.
Pese a su extraordinario potencial para aportar 11 gigatoneladas adicionales de mitigación de carbono al año y hacer asequibles los créditos de carbono, las soluciones climáticas naturales solo recibieron el 2-3 % de la financiación climática disponible en los tiempos previos a la pandemia. La gran mayoría de la financiación climática se destina a soluciones tecnológicas. Desbloquear financiación de carbono futura a gran escala para las soluciones climáticas naturales en un mundo post-pandemia, ya sea mediante acciones voluntarias o de cumplimiento, requerirá una estrecha colaboración entre gobiernos, empresas, inversores y sociedad civil.

Un esfuerzo colectivo para desbloquear el potencial de las soluciones climáticas naturales
Convocado por el Foro Económico Mundial y el World Business Council for Sustainable Development (WBCSD), la Natural Climate Solutions Alliance es un grupo multisectorial que reúne a agentes del sector privado y de la sociedad civil, con el objetivo común de ampliar soluciones naturales asequibles para la mitigación del cambio climático, a fin de contribuir a alcanzar los objetivos del Acuerdo de París sobre el clima y resolver algunos de los desafíos ambientales y sociales más apremiantes y persistentes del mundo.
Los esfuerzos de los miembros de la NCS Alliance se orientan a elevar las ambiciones para acelerar la acción voluntaria, fomentar los mercados de cumplimiento y reforzar el discurso sobre las soluciones climáticas naturales para empresas y gobiernos.
El gigante farmacéutico y de ciencias de la vida Bayer anunció recientemente que daba sus primeros pasos para crear un mercado de carbono para la agricultura. La Bayer Carbon Initiative está definiendo actualmente una metodología de carbono del suelo para apoyar a los agricultores de todo el mundo y alimentar a las crecientes poblaciones, al tiempo que se logra un impacto ambiental positivo.
Nestlé, la mayor empresa de alimentos y bebidas del mundo, ha adoptado un enfoque de 'insetting' en sus programas de reforestación, plantando árboles dentro de su cadena de suministro. El programa no solo beneficia a los agricultores, sino que también contribuye a granjas resilientes al clima, al tiempo que alinea a la empresa con sus objetivos de cero emisiones netas. La empresa agroindustrial líder Olam afirmó recientemente que está en proceso de desarrollar una plataforma de comercio de carbono basada en blockchain en toda su cadena de suministro procedente de prácticas forestales y agrícolas sostenibles. Grandes empresas energéticas como Shell, BP y ENI también han asumido compromisos significativos para invertir en soluciones climáticas naturales como parte de sus compromisos más amplios de reducción de emisiones.
Crear una fuerte demanda de soluciones climáticas naturales
Las empresas y organizaciones deben seguir demostrando una fuerte demanda de créditos de carbono procedentes de soluciones climáticas naturales. Esto proporcionará a los gobiernos y responsables de políticas la confianza necesaria para ampliar la inversión e incorporar este enfoque a la recuperación verde.
De cara a la COP26 y a la COP de Biodiversidad de la ONU del próximo año, la NCS Alliance reúne a líderes de la industria y de la sociedad civil para reforzar el discurso y el papel de las compensaciones de carbono como componentes esenciales de una vía creíble hacia las emisiones netas cero. Esto supone una oportunidad única para aprovechar la acción colectiva a fin de preservar y conservar la naturaleza y la biodiversidad, al tiempo que se alcanzan los objetivos climáticos globales y se allana el camino hacia un mundo post-COVID más verde y mejor.





