La reciente caída de los mercados bursátiles y de las criptomonedas se debió en parte al endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos.
La caída provocó el fracaso de la stablecoin algorítmica TerraUSD (UST) y de su moneda hermana, luna, y el desplome de sus precios.
Sin embargo, las criptomonedas han llegado para quedarse y la creación de regulaciones inclusivas hará que el sistema sea más ágil, eficiente y resiliente.
El motor de la economía mundial avanza a trompicones mientras intenta seguir adelante bajo una pesada carga: una guerra en Ucrania, graves interrupciones de las cadenas de suministro, dudas sobre la seguridad alimentaria, una pandemia mundial que aún tiene graves consecuencias y la inflación más alta en 40 años.
A medida que se disipa el humo de la reciente vorágine de los mercados bursátiles y las criptomonedas, es importante asimilar y aclarar lo ocurrido. Las criptomonedas gozan ahora de un gran atractivo, pero existen desde 2009 y la gente todavía está aprendiendo cómo funcionan.
¿Qué está ocurriendo en Estados Unidos? Los mercados financieros intentan asimilar el endurecimiento de la política monetaria de la Reserva Federal para frenar la creciente amenaza de la inflación. Estamos viendo el impacto en los mercados bursátiles y en los precios de las criptomonedas. También sabemos que algunos criptoactivos se han vuelto más correlacionados con las tendencias generales del mercado.
Bitcoin, la criptomoneda más conocida, perdió valor durante la semana del 8 de mayo, al igual que Tesla, Apple y Microsoft. Ha habido otros tres ciclos de mercado «bajistas» —en 2011, 2013 y 2017— y podríamos estar ante otro.
Sin embargo, últimamente el término «cripto» se ha utilizado de forma imprecisa y generalizada.
¿Qué es una stablecoin?
El término «stablecoin» ya se ha popularizado, y probablemente era la primera vez que muchas personas lo oían. Una stablecoin es un activo digital que busca mantener el mismo valor que un activo estable o una cesta de activos. Hasta la fecha, el activo más habitual ha sido el dólar estadounidense.
La idea detrás de las stablecoins es combinar las capacidades técnicas de los activos digitales y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa a la volatilidad de precios que históricamente ha caracterizado a las principales criptomonedas, como bitcoin y ethereum.
Esto significa que se pueden aprovechar las ventajas de la tecnología blockchain —la trazabilidad, la posibilidad de participar en contratos inteligentes, etc.— y mantener un precio estable.
Sin embargo, no todas las stablecoins son iguales: Coinmarketcap enumera más de 70, por lo que es importante comprender las particularidades de cada tipo de stablecoin.
Para quienes quieran profundizar un poco más, estas son cuatro categorías de stablecoins:
Respaldadas por moneda fiduciaria: Los emisores de stablecoins mantienen reservas de moneda fiduciaria en una proporción de 1:1. El valor total equivale a la cantidad respaldada por moneda fiduciaria.
Respaldadas por criptomonedas: Estas stablecoins están respaldadas por otras criptomonedas mediante contratos inteligentes, en lugar de por un proveedor de servicios. Están «sobrecolateralizadas», lo que significa que el valor de las criptomonedas que las respaldan supera el valor de las stablecoins emitidas, para tener en cuenta las fluctuaciones de precios.
Respaldadas por materias primas: Al igual que en el caso de las stablecoins respaldadas por moneda fiduciaria, sus emisores mantienen valores equivalentes en materias primas, como metales preciosos, petróleo y bienes inmuebles. Las monedas pueden ser canjeables por el activo físico, o no.
Algorítmicas: Estas stablecoins no están respaldadas. En cambio, buscan mantener un valor estable mediante algoritmos y contratos inteligentes que gestionan la expansión y contracción de la oferta de tokens.
¿Qué es UST y cómo funciona?
En términos generales, TerraUSD (UST) es una stablecoin algorítmica descentralizada que busca mantener el valor de 1 UST = 1 $ mediante un mecanismo de «acuñación y quema».
Mantener la paridad con el dólar implica regular algorítmicamente la oferta y la demanda de la moneda: un programa informático equilibra el precio. Para repasar algunos conceptos básicos de economía: cuando la demanda supera la oferta, el precio sube (en este caso, UST > 1 $). Cuando ocurre lo contrario, el precio baja.
Por tanto, la tarea consiste en regular la oferta para que el precio de la stablecoin se mantenga en 1 $. Esto se hace mediante un sistema de dos monedas. Como ya se ha explicado, UST es la stablecoin. La criptomoneda nativa de Terra, luna, respalda UST.
Acuñar 1 $ en UST requiere quemar luna por valor de 1 $, y viceversa. Supongamos que la demanda de UST es demasiado alta. El precio superará 1 $, quizá hasta llegar a 1,01 $. Para volver a bajar el valor, se puede intercambiar luna por valor de 1 $ por 1 $ en USD.
Esto «acuña» 1 $ en UST, aumenta la oferta y, en última instancia, reduce el precio. Al mismo tiempo, «quema» 1 $ en luna. Cuando la demanda es demasiado baja, los usuarios pueden «acuñar» luna para reducir la oferta de UST y volver a elevar su valor a 1 $.
Con la volatilidad del mercado y una tendencia general a la baja, fracasó el mecanismo de equilibrio de esta stablecoin en particular. La reflexividad del sistema hizo que, al caer la demanda de UST, aumentara la presión de venta de luna. Esto puede —y así ocurrió— provocar una espiral descendente que hizo que el precio de ambas se desplomara hasta casi cero.
Las criptomonedas han llegado para quedarse y necesitan regulación
Lo que sí sabemos sobre el futuro es que los responsables políticos siguen de cerca las fluctuaciones de las criptomonedas, y eso es positivo.
Crear regulaciones inclusivas significa que los responsables políticos adoptan una perspectiva a largo plazo y no reaccionan a las fluctuaciones del mercado a corto plazo. Las criptomonedas han llegado para quedarse.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de blockchain?
Cada vez que estalla la burbuja de la euforia, los especuladores se marchan y dejan que los verdaderos usuarios y desarrolladores de la tecnología hagan que el sistema sea más ágil, eficiente y resiliente.
De cara al futuro, las herramientas financieras deberían ser más accesibles, transparentes y eficientes. Deberían aprovechar las nuevas oportunidades que ofrece la innovación.
A largo plazo, las criptomonedas están bien posicionadas para ofrecer estas ventajas y abordar los desafíos de los sistemas financieros tradicionales.




