La necesidad de ayuda humanitaria ha aumentado significativamente en todo el mundo.
En la Reunión Anual 2023 del Foro Económico Mundial, la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional anunció un nuevo fondo para el desarrollo de 50 millones de dólares.
El fondo está diseñado para facilitar la participación del sector privado en el desarrollo global.
La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) está lanzando un nuevo fondo para el desarrollo destinado a potenciar la contribución del sector privado al desarrollo global. Samantha Power, administradora de USAID, anunció el fondo durante su intervención en la Reunión Anual 2023 del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza.
«Queremos dar a conocer que existe este nuevo fondo», declaró Power. «Esperamos que las empresas aprovechen la oportunidad para actuar en colaboración con nosotros».
El fondo, denominado Fondo de Empresas para el Desarrollo, el Crecimiento y el Empoderamiento (EDGE, por sus siglas en inglés), está diseñado para crear nuevas alianzas con el sector privado que impulsen los objetivos de desarrollo. El fondo se establece con una aportación inicial de 50 millones de dólares del gobierno de Estados Unidos.
El fondo EDGE se lanza en un momento en que la necesidad de ayuda humanitaria aumenta significativamente en todo el mundo. El mes pasado, las Naciones Unidas solicitaron un récord de 51.500 millones de dólares en ayuda para 230 millones de personas en casi 70 países para 2023. La solicitud supone un aumento del 25 % con respecto a la de 2022.
«Las necesidades aumentan porque nos han golpeado la guerra en Ucrania, la COVID-19 y el clima», declaró Martin Griffiths, Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios y Coordinador del Socorro de Emergencia de la ONU, en un comunicado. «Me temo que 2023 será una aceleración de todas esas tendencias».
Movilizar las contribuciones del sector privado ha sido durante mucho tiempo un desafío para las agencias de desarrollo y las organizaciones no gubernamentales. Según los expertos, uno de los principales problemas es el riesgo percibido de invertir en regiones del mundo en crisis.
«El problema no son los recursos financieros, sino dónde los alojamos y cómo invertimos en ellos», declaró Vera Songwe, presidenta de la Junta Directiva de la Liquidity and Sustainability Facility, durante la Reunión Anual. «En el continente [africano] hay un buen número de países que cuentan con el entorno normativo adecuado y necesitan liquidez».
Se invita a las empresas privadas cuyas operaciones comerciales contribuyen de forma positiva a las necesidades de desarrollo a presentar su solicitud para recibir apoyo del fondo EDGE. Según anunció USAID, varias organizaciones ya están previstas para recibir apoyo del EDGE.
En Barbados, por ejemplo, el Blue-Green Bank de Barbados está previsto que reciba financiación del EDGE, junto con cofinanciación de otras fuentes, para apoyar medidas de mitigación del clima, como la vivienda resiliente y la conservación del agua. Por su parte, el fondo EDGE apoyará a la Alianza Mundial para la Facilitación del Comercio, que facilita el comercio en democracias emergentes como Zambia, Malawi y la República Dominicana.
«La idea es que estos recursos existen», afirmó Power, y añadió que el fondo puede ayudar a mostrar a los directivos empresariales que «la barrera de entrada es más baja de lo que quizá habrían visto de otro modo».





