Para abordar plenamente la crisis climática, hay que destinar más financiación a ayudar a las personas a adaptarse al cambio climático.
Esto exigirá un compromiso considerable y creatividad, no solo por parte de los gobiernos, sino también del sector privado.
Los inversores privados empiezan a considerar estas oportunidades de financiación, pero hay que hacer más para crear los ecosistemas inclusivos e inteligentes frente al clima del futuro.
Uno de los anuncios más inesperados de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) de noviembre no vino de un gobierno, sino de un compromiso de inversión del sector privado asombroso: el grupo GFANZ, una coalición de instituciones financieras privadas, anunció que los compromisos del sector financiero con las emisiones netas cero superan ahora los 130 billones de dólares.
Este y otros compromisos de la COP26 deben ponerse ahora en práctica. La edición de este año de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial brinda una oportunidad a los líderes de los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado para empezar a diseñar hojas de ruta viables para soluciones climáticas escalables. Para mantener el impulso de la COP26, estos líderes no deben perder de vista una cuestión importante: dado que ya es demasiado tarde para centrarse únicamente en reducir las emisiones, ¿cómo ayudaremos a los más vulnerables a adaptarse a un planeta que se calienta?
Abordar la adaptación climática, no solo la mitigación
Los agricultores de Centroamérica a África ya ven cómo sus cultivos se marchitan en la planta debido a las sequías prolongadas, mientras que otros ven cómo sus cosechas se pierden por inundaciones cada vez más impredecibles. En gran medida, estas comunidades se encuentran en el Sur Global y son responsables de solo una fracción de las emisiones mundiales; por ejemplo, todo el continente africano contribuye solo con un 3,7 %.
Para evitar las peores consecuencias de la crisis climática, hay que destinar más financiación a ayudar a las personas a adaptarse al cambio climático. El mundo necesita invertir unos 5,7 billones de dólares al año en infraestructuras verdes y otros esfuerzos de adaptación y mitigación. Esto exigirá un nivel de creatividad y compromiso que defina una generación, no solo por parte de los gobiernos, sino también del sector privado.
"Dado que ya es demasiado tarde para centrarse únicamente en reducir las emisiones, ¿cómo ayudaremos a los más vulnerables a adaptarse a un planeta que se calienta?"
Tjada D’Oyen McKenna, Mercy Corps
Impulsar la financiación del sector privado
Las fuentes de financiación tradicionales —agencias gubernamentales, fundaciones e instituciones multilaterales como la ONU y el Banco Mundial— han sido durante mucho tiempo el principal medio para afrontar desafíos arraigados del desarrollo mundial, como la pobreza, la inseguridad alimentaria y los conflictos. Sin embargo, para hacer frente a la crisis climática se requerirán opciones más allá de los proyectos, generalmente puntuales y con plazos definidos, de estas instituciones, así como una mayor disposición a asumir riesgos, más propia del sector privado.
El coste de la adaptación climática podría alcanzar los 300 000 millones de dólares al año para 2030, según un informe del Grupo del Banco Mundial y del Fondo Mundial para la Reducción y Recuperación de Desastres. Aunque la inversión en adaptación climática va en aumento tanto en fuentes privadas como públicas, menos del 2 % —es decir, unos 500 millones de dólares— de la financiación para la adaptación procede actualmente de fuentes privadas. Además, las inversiones privadas en adaptación se destinan principalmente a países de mayores ingresos, y no a los países de menores ingresos donde las comunidades intentan sobrevivir hoy a los efectos de la crisis climática.
Respaldar la innovación en la acción climática
Los emprendedores de la acción climática en mercados emergentes están desarrollando con rapidez soluciones comercializables para ayudar a las comunidades vulnerables a afrontar las consecuencias de la crisis climática. Necesitan capital y apoyo para reducir el riesgo de estos proyectos para los grandes inversores comerciales y para desbloquear flujos de capital a gran escala.
Algunos inversores están liderando el camino. Union Square Ventures lanzó el año pasado el USV Climate Fund, dotado con 162 millones de dólares y dedicado a soluciones de mitigación y adaptación climática. Pero el capital riesgo convencional ha tardado en ver el tamaño de la oportunidad que representa el mercado climático, lo que deja muchas oportunidades sin aprovechar.
Mercy Corps Ventures, la división de inversión de impacto de mi organización, busca startups en fase inicial en mercados emergentes, asumiendo riesgos que otros inversores a menudo no están dispuestos a asumir. Entre los proyectos en los que hemos invertido se encuentran una plataforma habilitada por inteligencia artificial que permite a los gobiernos y las aseguradoras evaluar, valorar, transferir y responder con precisión al riesgo de inundaciones catastróficas; una empresa que ofrece microseguros a pequeños agricultores vulnerables al clima en África francófona; y una iniciativa que proporciona previsiones meteorológicas hiperlocales a agricultores de los trópicos.
Estas inversiones ayudan a las personas y las comunidades a adaptarse y prosperar frente al cambio climático. También demuestran lo que es posible cuando los emprendedores sociales que crean soluciones de adaptación climática se conectan con financiación catalizadora.
"El capital riesgo convencional ha tardado en ver el tamaño de la oportunidad que representa el mercado climático, lo que deja muchas oportunidades sin aprovechar."
Tjada D’Oyen McKenna, Mercy Corps
Fomentar el flujo de información
Para garantizar que el capital fluya hacia las soluciones con mayor impacto, los inversores también necesitan acceso a información y conocimientos sobre el ecosistema. El Grupo de Trabajo sobre Inversión en Adaptación y Resiliencia Globales, lanzado en la COP21 de París en 2015, proporciona a los inversores privados y a otras partes interesadas informes y contactos sobre la intersección práctica entre la inversión y la adaptación y la resiliencia climáticas.
La recién lanzada Serie Insurtech guía a los inversores en las consideraciones para escalar los microseguros agrícolas, un servicio con un potencial transformador para los más de 600 millones de pequeños agricultores vulnerables al clima en todo el mundo.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial frente al cambio climático?
Un cambio significativo en la financiación climática procedente del sector privado también puede catalizar a los donantes institucionales para que impulsen estructuras de financiación no convencionales. Algo de esto ya está ocurriendo. Por ejemplo, la política de colaboración con el sector privado de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional ha creado un nuevo mandato para que las Unidades Operativas en el Extranjero de USAID trabajen cada vez más con el sector privado en las operaciones nacionales. La AFD, la agencia de desarrollo francesa, cuenta con un fondo semilla para startups digitales en África y permite utilizar fondos de subvención para inversiones de capital. Necesitamos ver mucho más de esto en los próximos años.
La adaptación climática es una estrategia de inversión inteligente
El cambio climático es el desafío que define a nuestra generación. La mitigación es fundamental para la supervivencia de nuestro planeta, pero no financiar la adaptación provocará un enorme coste económico y un aumento generalizado de la pobreza. Esto socavará gravemente las perspectivas económicas mundiales a largo plazo y la recuperación tras la pandemia.
Con el capital adecuado, los emprendedores pueden afrontar este momento crítico de frente. Una adaptación climática bien hecha salvará vidas, reducirá la desigualdad y creará oportunidades. Y lo más importante: la adaptación climática no solo es lo correcto, sino también una estrategia de inversión inteligente. Crear de forma proactiva los ecosistemas inclusivos e inteligentes frente al clima del futuro dará ventaja a cualquier empresa. La pregunta es: ¿quién va a dar un paso al frente para hacerlo?





