El mundo no está en vías de alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible, también conocidos como Objetivos Globales.
Al ritmo actual de progreso, solo se alcanzará el 15 % de los objetivos para la fecha límite de 2030.
Los líderes participantes en las Reuniones de Impacto para el Desarrollo Sostenible, que se celebran del 18 al 22 de septiembre en el Foro Económico Mundial de Nueva York, compartieron ideas sobre cómo acelerar el progreso.
En 2015, los líderes mundiales se comprometieron con 17 objetivos que, de alcanzarse, tenían el potencial de garantizar la paz y la prosperidad para las personas y el planeta. Hoy, hemos superado la mitad del camino hacia la fecha límite de 2030 para alcanzar estos Objetivos de Desarrollo Sostenible, también conocidos como Objetivos Globales.
¿Vamos por buen camino? Ni mucho menos, según expertos que intervinieron en las Reuniones de Impacto para el Desarrollo Sostenible del Foro. De hecho, según las estimaciones, al ritmo actual de progreso, solo se alcanzará el 15 % de los Objetivos Globales en 2030.
“Estos objetivos representan una vía hacia un mundo mejor y más sostenible, pero, por desgracia, no vamos por buen camino para alcanzarlos”, afirmó Miroslav Lajčák, Representante Especial de la Unión Europea para el Diálogo Belgrado-Pristina y los Balcanes Occidentales. “Tenemos que actuar, y tenemos que hacerlo ya.”
Esto es lo que él y otros líderes del debate de panel Generar una confianza sostenible en un mundo fragmentado consideran que debe priorizarse.
1. Fomentar las alianzas público-privadas
Existen numerosos ejemplos de gobiernos nacionales que han puesto en marcha medidas que contribuirán en gran medida a alcanzar algunos de los Objetivos Globales. Tomemos como ejemplo la reciente Ley de Reducción de la Inflación de 2022, que ha sido descrita como la legislación climática más significativa de la historia de EE. UU.. “Esto debería servir de inspiración para muchos otros países”, afirma Svein Tore Holsether, presidente y consejero delegado de Yara International ASA.
Asimismo, son muchos los ejemplos en los que el sector privado ha dado un paso al frente, como el trabajo que Holsether y sus homólogos de la industria alimentaria han llevado a cabo para reducir la huella de carbono de los fertilizantes. “Pero las empresas, actuando por separado, solo podemos hacer hasta cierto punto”, reconoce, y defiende que las alianzas público-privadas, como la First Movers Coalition, impulsarán un cambio más profundo y rápido. “Tenemos que hacerlo en colaboración, ya que esto nos permitirá introducir cambios en cadenas de valor completas.”
Lajčák coincide: “Necesitamos una alianza con el sector privado que aporte conocimientos, experiencia, tecnologías e inversión. Hay cosas que los gobiernos no pueden hacer sin el sector privado, y viceversa.”
2. Compartir las mejores prácticas
Para Lajčák, los silos de conocimiento han impedido que el mundo avance lo suficiente en la consecución de los Objetivos Globales. “Veo que países y organizaciones están atrapados en su propia burbuja informativa, en la que solo hablamos con personas que piensan como nosotros… y no interactuamos lo suficiente con los demás”, explica.
¿El resultado? Los avances y los éxitos de un país no se difunden entre otros. “He visto muchos buenos ejemplos, pero lo que faltaba era la capacidad de convertirlos en un modelo universal que otros puedan seguir”, afirma Lajčák. “Hay poco conocimiento sobre cómo pueden hacerse las cosas y que luego pueda aplicarse en otros países.”
Por supuesto, no se trata de aplicar un enfoque único para todos. “Siempre defendería un enfoque participativo en lugar de uno prescriptivo”, advierte Lajčák. “Los países no son iguales en tamaño ni en muchos otros indicadores, por lo que es muy importante que todos comprendan cuál es el objetivo común, sin necesidad de una única forma prescrita de alcanzarlo.” Aun así, sigue siendo importante que las lecciones puedan compartirse más allá de las fronteras, algo que cada vez resulta más difícil en un mundo cada vez más fragmentado.
3. Dirigir los recursos financieros hacia donde más se necesitan
Tras la pandemia, una ya amplia brecha en la financiación de los Objetivos Globales se ha ampliado aún más, especialmente en los países en desarrollo, según Rania Al-Mashat, ministra de Cooperación Internacional de Egipto. “La mayoría de las promesas no han llegado a donde más se necesitan.”
Por desgracia, un clima económico más complicado está agravando una situación ya difícil. “Actualmente, el entorno es muy restrictivo, con tipos de interés cada vez más altos para combatir la inflación en todas partes”, reconoce Al-Mashat.
Para desbloquear la financiación necesaria para alcanzar los Objetivos Globales será necesaria la acción de todas las partes interesadas. “La financiación en condiciones concesionarias será muy importante para atraer más inversión del sector privado”, afirma Al-Mashat. “También corresponde a cada país crear un entorno propicio, lo que incluye aportar más previsibilidad en la política fiscal y estudiar la desregulación en determinados sectores.”
4. Crear una sensación de urgencia
El avance en muchos de los Objetivos Globales, como la pobreza, la salud y el empleo, se ha ralentizado, y, sin embargo, para muchas personas, especialmente en el mundo desarrollado, los temas en juego siguen pareciendo demasiado abstractos y lejanos. “La amenaza no se percibe con suficiente claridad entre un número suficiente de personas como para generar la urgencia necesaria para impulsar el cambio”, advierte Holsether.
Si logramos crear una sensación de urgencia, es decir, una comprensión del verdadero coste de la inacción, los acontecimientos pasados sugieren que tenemos lo necesario para impulsar el cambio, opina Holsether. “Vimos una respuesta contundente ante la pandemia, cuando el peligro era muy claro y tangible. Contábamos con liderazgo político, con liderazgo empresarial, y ambos se unieron para buscar soluciones.”
Lajčák coincide y sostiene que el coste de no alcanzar los Objetivos Globales es demasiado alto como para que el fracaso sea una opción. “Solo tenemos un planeta. Es nuestra responsabilidad entregarlo a la próxima generación en mejores condiciones de las que tiene ahora.”





