Esta es la conexión oculta entre el contrabando y el cambio climático

Trailers are queued for border customs control at Zaragoza-Ysleta border crossing bridge, in Ciudad Juarez, Mexico January 16, 2020. REUTERS/Jose Luis Gonzalez - RC2AHE9MA4TJ
'Customs jobs are complex and there are much more obvious targets such as drugs, arms and exotic animals.'Image: REUTERS/Jose Luis Gonzalez
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  • Los productos de contrabando eluden las normas climáticas y amenazan nuestros objetivos.

  • El mercado negro de gases HFC genera las mismas emisiones de CO2 que Eslovenia.

  • Las industrias deben colaborar con las autoridades para frenar el contrabando.

El contrabando nos afecta a todos: amenaza la producción nacional, alimenta la delincuencia organizada e inunda el mercado de productos peligrosos. Otra consecuencia poco conocida del contrabando afecta al cambio climático: las importaciones ilícitas de productos sujetos a estrictos controles en Europa ponen en peligro nuestros objetivos climáticos.

En la lucha contra el cambio climático, nuestra visión de un futuro más verde impulsa cada vez más una legislación ambiciosa, pero al mismo tiempo persisten los retos de aplicarla sobre el terreno. Debemos trabajar juntos para frenar el contrabando, haciendo cumplir la ley y apoyando a quienes tienen la responsabilidad de hacerla cumplir.

Tomemos como ejemplo el Reglamento sobre gases fluorados de la UE de 2014, que obligó a la industria a reducir progresivamente los hidrofluorocarbonos (HFC) casi un 80% para 2030 mediante un estricto sistema de cuotas. Los HFC son gases que se utilizan habitualmente para la refrigeración en los sectores automovilístico, de refrigeración y de emergencias, entre otros.

Aunque los productores están comprometidos con esta reducción progresiva, creció un mercado negro de HFC de contrabando fuera de las cuotas establecidas, y estos productos ilegítimos ahora inundan el mercado de la UE.

Según la EIA, en 2018 se introdujeron ilegalmente en el mercado hasta 16,3 millones de toneladas de HFC a granel, en equivalente de dióxido de carbono (MtCO2e), más de un 16% por encima de la cuota permitida. Esto equivale aproximadamente al total de las emisiones anuales de CO2 de todo el país de Eslovenia o a añadir 3,5 millones de turismos al parque automovilístico de la UE en un año. El informe de la EIA publicado en abril de 2019 afirmó además que «varias fuentes del sector señalaron que los refrigerantes ilegales representaban entre el 50% y el 80% del mercado total en Grecia, Bulgaria y Rumanía».

Es un problema complejo y resulta difícil rastrear las pruebas. Sin embargo, el sector se pregunta cómo pueden entrar en la UE con tanta facilidad y en cantidades tan grandes los HFC ilegítimos. Y por qué no se puede frenar el contrabando en esta era de conectividad de datos y comunicación instantánea.

Está claro que los controles fronterizos de la UE no están incautando los HFC que exceden las cuotas. El trabajo de aduanas es complejo y hay objetivos mucho más evidentes, como las drogas, las armas y los animales exóticos. Los recursos son limitados y muchos no saben qué buscar.

Además, las complejas rutas de transporte y los mercados de revendedores dificultan comprender el alcance del problema e identificar qué brechas hay que cerrar. Un cilindro de HFC producido en un lugar puede venderse a través de uno, dos o más intermediarios antes de importarse a través de una frontera de la UE. Además, el volumen de productos legítimos que cumplen las cuotas y ya han entrado en el mercado solo se comunica a posteriori. En conjunto, estos factores obstaculizan los esfuerzos por rastrear y seguir los productos y encontrar soluciones que frenen la delincuencia organizada.

Como sector, creemos que necesitamos establecer alianzas abiertas para ayudar a las autoridades y a nuestra cadena de suministro a combatir el contrabando. Mediante la colaboración a través del EFCTC, un comité que representa a los fabricantes europeos de fluorocarbonos, estamos formulando estrategias para abordar este complejo problema. Un ejemplo es el desarrollo de nuevos sistemas de seguimiento que ayudarán a garantizar que sea más fácil hacer cumplir las cuotas.

Es 2020 y la ciudadanía está tan implicada como siempre y exige los más altos niveles de transparencia y una gobernanza eficaz. Todos debemos cumplir.

La empresa de Orbia, Koura Global, es miembro del Comité Técnico Europeo de Fluorocarbonos (EFCTC), un grupo sectorial de CEFIC. Además de proporcionar recursos e información sobre el sector, el comité trabaja para garantizar la aplicación correcta y eficaz de la legislación vigente en todos los Estados miembros de la UE.

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