¿Quiere comprender la magnitud de la brecha digital mundial? Observe estos 3 gráficos

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  • El tráfico global de datos se ha multiplicado por mil en los últimos 20 años.

  • La política de infraestructura de datos contribuye a que la economía digital moderna sea más equitativa.

  • El World Development Report 2021, Data for Better Lives busca destacar y abordar las desigualdades en lo que respecta a la conectividad de datos.

  • Esto incluye ayudar a los países a acceder a una infraestructura moderna de datos que garantice una conectividad fiable y asequible para su población.

Una explosión de datos

El tráfico global de datos se ha multiplicado por mil en los últimos 20 años. Los datos recorren miles de kilómetros a lo largo de esta cadena de suministro de infraestructura de datos global y sin fisuras, a velocidades asombrosas de 200.000 kilómetros por segundo, lo que significa que, en principio, los datos digitales pueden dar la vuelta al globo cinco veces en un segundo. Esta explosión de datos genera una demanda cada vez mayor de infraestructura de datos.

La política de infraestructura de datos, uno de los pilares de un marco de gobernanza de datos, contribuye a nivelar el terreno de juego en la economía digital moderna, haciendo que las cosas sean más equitativas. Sin una infraestructura moderna de datos a nivel nacional, los países no pueden proporcionar a su población una conectividad asequible y fiable. Al mismo tiempo, sin acceso a la infraestructura de banda ancha a nivel local, las personas no pueden acceder a la riqueza de datos existente, ni es posible captar datos sobre esas personas, de modo que sus necesidades y preferencias puedan tenerse en cuenta en el diseño y la prestación de servicios públicos y privados. El World Development Report 2021, Data for Better Lives aboga por mejorar la equidad en el sistema mundial de datos abordando las desigualdades en la disponibilidad de infraestructura de datos, tanto las que existen entre personas como las que existen entre países.

Conectar países

La gestión eficaz y eficiente de los flujos de datos modernos exige que los países dispongan de una infraestructura de datos moderna a nivel nacional. Debido a la falta de competencia y a una buena gobernanza, esta infraestructura de datos moderna es mucho menos frecuente en los países de ingreso bajo (PIB) que en otros lugares (Figura 1), lo que supone desventajas en términos de coste, velocidad y rendimiento.

Figura 1: La red submarina mundial de cables de fibra óptica llega a todos los rincones del mundo, pero el desarrollo de la infraestructura de datos es desigual

La infraestructura de datos moderna es mucho menos frecuente en los países de ingreso bajo que en otros lugares.Image: PeeringDB, Interconnection Database, https://www.peeringdb.com/; PCH Packet Clearing House, Packet Clearing House Report on Internet Exchange Point Locations (base de datos), consultado el 14 de diciembre de 2020, https://www.pch.net/ixp/summary; TeleGeography, Submarine Cables (base de datos), https://www.submarinecablemap.com/. Datos disponibles en http://bit.do/WDR2021-Map-5_1.

El punto de partida para la infraestructura de datos nacional es el establecimiento de puntos de intercambio de internet (IXP), que permiten intercambiar localmente el tráfico de datos nacional, sin necesidad de que los datos recorran grandes distancias para llegar a IXP en el extranjero, lo que supone costes considerables y retrasos en el proceso. Por ejemplo, América Latina gasta alrededor de 2.000 millones de dólares estadounidenses al año en ancho de banda internacional, una cifra que podría reducirse en un tercio mediante un mayor uso de los IXP. En general, los países que dependen del intercambio de datos en el extranjero tienen tarifas de datos fijos 35 veces superiores a las de los países con una infraestructura de datos moderna completa, y tarifas de datos móviles siete veces superiores.

Aunque el desarrollo de los IXP no requiere grandes inversiones, los mecanismos de gobernanza son fundamentales para su éxito. Dos historias contrastadas de África Oriental son instructivas a este respecto. En Yibuti, DJiX actúa como centro regional de intercambio de datos que sirve de manera eficaz a la región de África Oriental; sin embargo, debido a un monopolio en el mercado nacional, los usuarios de internet locales de Yibuti siguen enfrentándose a tarifas de datos muy elevadas. La situación es diferente en Kenia, donde KIXP funciona como una organización sin ánimo de lucro con un consejo de múltiples partes interesadas, que atrae a una gran diversidad de participantes, entre ellos proveedores internacionales de contenidos y de servicios en la nube, que contribuyen a mejorar la asequibilidad y el rendimiento de los servicios de datos en el país.

Una vez establecidos los IXP, los países deben crear un entorno que anime al sector privado a invertir en centros de datos de colocación, que, entre otras cosas, permiten almacenar localmente los contenidos populares de internet procedentes del extranjero, reduciendo notablemente el coste y aumentando la velocidad de uso. Sin embargo, en la actualidad hay más centros de datos en California que en toda el África subsahariana. Para que el sector privado esté dispuesto a invertir en centros de datos de colocación se requiere un entorno físico y normativo muy estable, combinado con energía renovable abundante y de bajo coste. Estas condiciones pueden resultar difíciles de cumplir para los países de ingreso bajo y medio.

Los servicios de computación en la nube en el extranjero son cada vez más esenciales para acceder a servicios de software de vanguardia y aprovechar la inteligencia artificial. Sin embargo, los proveedores mundiales de centros de datos en la nube a hiperescala operan solo en un puñado de mercados emergentes más grandes, como Brasil y Sudáfrica. Si bien puede no ser viable desarrollar la computación en la nube en los países de ingreso bajo y medio más pequeños, la provisión de puntos de acceso a la nube (cloud on-ramps), es decir, conexiones directas baratas, rápidas y seguras con los servidores en la nube que evitan la internet pública, se está consolidando como una alternativa valiosa. Los puntos de acceso a la nube todavía no existen en ningún país de ingreso bajo, pero están disponibles en algunos países de ingreso medio que cuentan con centros de datos de colocación para alojarlos.

Conectar personas

En los últimos años se han logrado avances significativos en el despliegue de la cobertura de los servicios de internet 3G, que ha pasado del 79% en 2015 al 92% en 2018; aunque la cobertura sigue siendo mucho menor en África subsahariana, con un 71%.

Sin embargo, la cobertura de internet no se traduce necesariamente en uso de internet. Un asombroso 40% de la población mundial vive dentro del alcance de una señal móvil, pero, aun así, no la utiliza , y esta proporción (conocida como «brecha de uso») se ha mantenido obstinadamente a lo largo del tiempo, incluso cuando la cobertura ha aumentado (Figura 2). La situación es aún peor en algunas regiones en desarrollo, donde esta brecha de uso asciende al 49% de la población de África subsahariana y hasta al 64% de la población del sur de Asia, lo que equivale a 1.000 millones de personas en total. Asimismo, existe una importante dimensión de género en la adopción de internet, ya que en todo el mundo hay 250 millones más de hombres que de mujeres que usan internet, muchas de ellas concentradas en Asia. El análisis econométrico reveló que el nivel educativo y las relaciones con amigos que ya están en línea son los factores que más impulsan la adopción de internet.

Figura 2: El porcentaje de la población con señal de internet que no utiliza los servicios de datos (brecha de uso) se ha mantenido obstinadamente alto, especialmente en determinadas regiones en desarrollo

«La cobertura de internet no se traduce necesariamente en uso de internet».Image: Equipo del WDR 2021, con base en datos de 2015 y 2018 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones. 2018. ICTs, LDCs, and the SDGs: Achieving Universal and Affordable Internet in the Least Developed Countries. Thematic Report: ITU Development, LDCs and Small Island Developing States Series. Ginebra: UIT. https://www.itu.int/en/ITU-D/LDCs/Pages/Publications/LDCs/D-LDC-ICTLDC-2018-PDF-E.pdf. Datos disponibles en http://bit.do/WDR2021-Fig-5_3.

Datos de una encuesta reciente realizada en más de 20 países de ingreso bajo y medio de África, Asia y América Latina sugieren que, en muchos casos, la alfabetización digital es la mayor barrera individual para la adopción de la conectividad de banda ancha , ya que casi el 70% de las personas indica que no comprende qué es internet ni cómo utilizarlo. Aunque tradicionalmente este aspecto no ha sido un objetivo central de las políticas de acceso universal, algunos países están empezando a tomar medidas serias para mejorar la alfabetización digital. En Ruanda, el gobierno formó a 5.000 jóvenes como Embajadores Digitales para que acudieran a las zonas rurales con el objetivo de formar a 5 millones de personas en un periodo de cuatro años, de 2017 a 2021.

Tras la alfabetización digital, la asequibilidad es la segunda mayor barrera para la adopción, citada por alrededor del 15% de los encuestados. También se están realizando esfuerzos para reducir el coste de adquisición de un teléfono inteligente, que puede absorber hasta el 80% del presupuesto mensual de los hogares pobres. Etiopía ha establecido una alianza con fabricantes chinos para el ensamblaje local de teléfonos inteligentes con el fin de reducir su coste. En África, en general, MTN lanzó un teléfono inteligente de bajo coste que cuesta solo 20 $, mientras que en India, Jio logró reducir los costes hasta tan solo 9 $. Algunos países, como Costa Rica y Malasia, incluso permiten utilizar los Fondos de Servicio Universal para subvencionar la compra de teléfonos inteligentes para grupos desfavorecidos, en lugar de la práctica más tradicional de subvencionar el despliegue de redes por parte de los operadores.

Incluso quienes sí utilizan datos consumen muy poco como para aprovechar plenamente su valor. En los países de ingreso bajo, el consumo medio de datos es de tan solo 0,2 gigabytes al mes, frente a algo más de 7 gigabytes al mes en los países de ingreso alto (Figura 3). Esto ha suscitado un amplio debate sobre cuánto consumo mensual de datos es «suficiente» para satisfacer las necesidades básicas o las crecientes expectativas sociales. Antes de la pandemia de COVID-19, A4AI había defendido un umbral de consumo de subsistencia de 1 gigabyte al mes, pero esta cifra se queda muy lejos de lo que podría ser necesario para respaldar el trabajo a distancia y la escolarización resilientes en situaciones de crisis. Las investigaciones realizadas para el WDR 2021 sugieren que, en circunstancias normales, 0,6 gigabytes al mes bastan para respaldar funciones básicas como la obtención de noticias, las transacciones financieras y comerciales y el acceso a los servicios gubernamentales. Sin embargo, añadir incluso una cantidad modesta de transmisión de vídeo, ya sea para educación, empleo u ocio, eleva rápidamente la necesidad hasta cerca de 7 gigabytes al mes.

Figura 3: Las desigualdades en el consumo de datos móviles entre los grupos de ingresos y las regiones de los países son enormes

El consumo de datos móviles se ve afectado por diversas desigualdades.Image: Equipo del WDR 2021. Datos disponibles en http://bit.do/WDR2021-Fig-5_6. Nota: Los datos corresponden a 2018. Las cifras incluyen promedios de 119 economías con datos. GB = gigabytes.

La competencia entre operadores móviles sigue siendo una de las herramientas más poderosas para promover el acceso. Tanto Camboya como India han experimentado una expansión espectacular de la penetración del 4G tras la entrada competitiva de operadores de redes móviles en el mercado. La intensificación de la competencia provocó una enorme caída de precios, desde niveles iniciales de 4-5 $ por gigabyte al mes hasta menos de 0,20 $ por gigabyte al mes en ambos países. Unos precios más asequibles impulsaron un fuerte aumento de la demanda de servicios de datos, con un consumo que pasó de menos de 1 gigabyte al mes a unos 7 gigabytes al mes, en niveles comparables a los de los países de ingreso alto.

¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para garantizar el acceso a internet para todos?

Lograr la equidad a través de la infraestructura

En adelante, los esfuerzos mundiales por el acceso universal, basados en los objetivos fijados por la Comisión de Banda Ancha de la ONU, desempeñarán un papel fundamental para hacer que la economía de los datos sea más equitativa, garantizando que todos tengan acceso a un servicio de internet asequible, fiable y de alta velocidad. Para alcanzar esta visión, los esfuerzos deberán ir más allá del enfoque tradicional en el despliegue (y la mejora continua) de las redes móviles en zonas rurales remotas, aunque este aspecto siga siendo importante. Cada vez más, los responsables de las políticas tendrán que prestar mayor atención a las barreras de la demanda, como la alfabetización digital y la asequibilidad de los dispositivos, así como garantizar que todo el sistema se sustente en una infraestructura de datos nacional moderna que favorezca el intercambio, el almacenamiento y el procesamiento eficientes de los datos.

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