'Ahora o nunca': cómo la tecnología y la colaboración pueden acelerar la descarbonización

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  • Acelerar la aplicación de tecnologías innovadoras de descarbonización puede ayudar a abordar la crisis del cambio climático.

  • La colaboración público-privada puede aprovechar estas innovaciones a lo largo de toda la cadena de valor para ayudar a reducir las emisiones de carbono.

  • Pero necesitamos un conjunto de marcos y políticas respaldados por los gobiernos, las empresas y la sociedad civil para hacer posible una recuperación sostenible.

Con la idea de que «ahora o nunca» sobrevolándonos, ¿deberíamos sentir miedo u optimismo? Sigo siendo optimista. En primer lugar, ya contamos con la tecnología y, en segundo lugar, todos reconocemos que ninguno de nosotros puede hacerlo en solitario. Si aceleramos la aplicación de tecnologías esenciales, tenemos una oportunidad única de ayudar a resolver juntos los desafíos más apremiantes del mundo. Desafíos como cumplir el objetivo del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global a 1,5 °C.

Queremos crear un futuro más sostenible y equitativo para todos mediante tecnología con propósito. Ya estamos proporcionando tecnologías para la descarbonización de sectores industriales esenciales, capaces de marcar la diferencia en el mundo, y creemos en el poder de la innovación y en su impacto cuando se amplía su escala. Con el último informe del IPCC que señala que «ahora o nunca» es el momento de limitar el calentamiento global, el impulso que puede aportar el sector empresarial es fundamental.

Siemens contribuye a los esfuerzos de descarbonización.Image: Siemens.

Más allá de la tecnología, empresas como Siemens tienen el alcance y la reputación necesarios para actuar como «articuladoras» y facilitadoras de los actores pertinentes del sector. El progreso puede acelerarse considerablemente si abandonamos los compartimentos estancos y trabajamos juntos en ecosistemas sólidos. Estas «redes de redes» permiten a las empresas unir fuerzas y cocrear. A medida que se incorporan más socios, los ecosistemas llevan nuevos productos y servicios al mercado con mayor rapidez; aceleran el cambio, crean nuevas fuentes de ingresos y facilitan la colaboración público-privada. Son herramientas poderosas para abordar problemas complejos.

El valor pleno de la «cadena de valor»

Al reunir a los actores en ecosistemas, el resultado conjunto supera la suma de las partes. Tomemos como ejemplo la industria manufacturera. Entre el 70 % y el 90 % de las emisiones de carbono de un producto se generan a lo largo de la cadena de valor. Por eso, es esencial lograr transparencia y hacer un seguimiento de las emisiones en toda la cadena para reducir la huella de carbono.

Estainium es una respuesta a este reto. Puesta en marcha por Siemens a finales de 2021, es una red abierta que permite a fabricantes, proveedores, clientes y socios intercambiar datos fiables sobre la huella de carbono de los productos. Esto nos acerca un paso más a la neutralidad de carbono y acelera la transición climática.

Un sector a la vanguardia de esa transición es el automovilístico. También aquí se busca el intercambio abierto de datos entre empresas dentro de un ecosistema europeo en el que fabricantes y proveedores de automóviles, asociaciones de concesionarios y proveedores de equipos puedan participar en igualdad de condiciones.

Esta red de socios, de la que Siemens es miembro fundador, es Catena-X. Está claro que un ecosistema que reúna a todos los actores, incluidas las empresas más grandes y consolidadas y las pymes, tiene muchas más posibilidades de mejorar la eficiencia e impulsar la descarbonización.

Una cuestión de confianza

Estos ecosistemas prosperan gracias a la diversidad de sus socios, pero necesitan el compromiso genuino de todos. Este puede conseguirse creando una base de confianza y seguridad de los datos. Es necesario proteger la voluntad de las empresas de compartir datos frente al uso indebido accidental de esos datos, que podría poner en peligro su propia competitividad. Para ello se necesita un ecosistema con plena soberanía de los datos.

En el caso de Estainium, se utiliza la tecnología de registro distribuido para garantizar tanto un alto nivel de protección de los datos como su fiabilidad. Además, como no se realiza ningún almacenamiento centralizado, cada una de las partes conserva la plena soberanía de sus datos. En el caso de Catena-X, las empresas participantes han acordado adoptar el estándar International Data Spaces (IDS) para la soberanía de los datos.

El poder de lo público y lo privado

Para que la colaboración tenga éxito, debe sustentarse en marcos proporcionados por instituciones sólidas como la UE. Estos incluyen vías claras para crear condiciones equitativas y taxonomías de políticas, regulación y divulgación en los distintos mercados. La Taxonomía de la UE, un elemento clave del paquete legislativo del Pacto Verde Europeo, es un ejemplo destacado.

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La transición que permite la descarbonización mediante la electrificación de las necesidades energéticas de nuestra economía —ya sea en los sectores industrial, de infraestructuras o de movilidad— es un claro ejemplo de un ámbito en el que las empresas proveedoras de tecnología y las instituciones reguladoras deben trabajar codo con codo para acelerar una recuperación sostenible.

Un resultado positivo requiere la participación de múltiples partes interesadas

Un ejemplo con el que muchas personas pueden identificarse hoy es la adopción de calentadores eléctricos (también conocida como conversión de electricidad en calor) y de tecnología de recarga eléctrica, junto con la integración de fuentes de energía renovables. En cuanto a las soluciones tecnológicas, ya existen bombas de calor y equipos de recarga de vehículos eléctricos, así como programas informáticos y herramientas de control en los bordes de la red para equilibrar la generación, el consumo y la demanda.

Entonces, ¿qué necesitamos para llevar esto al siguiente nivel? Por mencionar solo algunas áreas: políticas que incentiven la adopción a gran escala de sistemas de conversión de electricidad en calor y un marco regulatorio, con normas que respalden la gestión inteligente de la red y la coordinación con sus operadores, por ejemplo mediante dispositivos en los bordes de la red instalados en todos los calentadores y cargadores eléctricos. Por tanto, un resultado positivo dependería de la colaboración entre múltiples partes interesadas: los gobiernos, las empresas y el público en general.

Los gobiernos y las empresas también tienen un papel que desempeñar para fomentar la inversión en la transición climática. La inversión en energía renovable alcanzó los 322.000 millones de dólares en 2018 y sigue aumentando, según IRENA. Sin embargo, todavía está muy por debajo del nivel necesario para cumplir los objetivos climáticos mundiales. De hecho, el informe del IPCC concluyó que los flujos financieros son entre tres y seis veces inferiores a los niveles necesarios para 2030 a fin de limitar el calentamiento a menos de 2 °C; aun así, hay suficiente capital y liquidez a escala mundial para cerrar las brechas de inversión. Una vez más, se requiere la colaboración entre gobiernos, empresas, inversores privados e instituciones financieras para impulsar el despliegue de ese capital en los proyectos adecuados y en los lugares adecuados.

Crear valor para todas las partes interesadas

Las empresas son una fuerza poderosa para impulsar la sostenibilidad, y viceversa. Las empresas que ofrecen tecnología con propósito pueden ayudar a resolver los mayores desafíos del mundo. Trabajar en ecosistemas —con clientes, proveedores, instituciones, inversores y la sociedad en general— acelerará aún más el progreso. Esto reafirma nuestra convicción en Siemens de que lo que es bueno para las empresas y lo que es bueno para las personas y el planeta van de la mano.

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