En los próximos cinco años, muchos empleos cambiarán y exigirán nuevas competencias.
Un enfoque que prioriza las competencias da prioridad a la capacidad por encima del historial laboral y los títulos académicos, y se considera una herramienta importante para incorporar nuevos talentos, mejorar la equidad en el lugar de trabajo y hacer frente a la escasez de empleo.
Girls Who Code se centra en cerrar la brecha de género en las competencias digitales, que cobrarán cada vez más importancia en el futuro.
SkillsFuture Singapore anima a la ciudadanía a desarrollar nuevas competencias y ayuda a integrar un enfoque que las prioriza en las empresas.
Tanto si trabajas sentado en un escritorio, manejas maquinaria o atiendes a clientes, es probable que tu empleo sea diferente dentro de cinco años. Los rápidos avances tecnológicos y la aparición de nuevas funciones están cambiando el trabajo que hacemos y las competencias que necesitamos para hacerlo.
«La forma en que trabajamos y el hecho de que se estén produciendo tantos cambios en la tecnología social, los modelos de negocio, etcétera, significa que las empresas, los trabajadores individuales y la economía y la sociedad en su conjunto deben plantearse continuamente: “¿Cómo adquiero nuevas competencias para seguir siendo relevante, superar desafíos y continuar aprovechando las oportunidades de crecimiento?”», afirma Tan Kok Yam, director ejecutivo de SkillsFuture Singapore.
Forma parte de un grupo cada vez más numeroso de líderes empresariales y pensadores que promueven un enfoque laboral que prioriza las competencias. Esto significa fijarse en los talentos y las capacidades de los trabajadores, en lugar de centrarse exclusivamente en su historial laboral o sus títulos académicos.
Tan Kok Yam fue entrevistado junto a Tarika Barrett, directora ejecutiva de Girls Who Code, para un pódcast del Foro Económico Mundial antes de la Cumbre del Crecimiento: Empleo y oportunidades para todos.
¿Por qué adoptar un enfoque que priorice las competencias?
Centrarse en las competencias, en lugar de en cómo se han adquirido, puede democratizar el lugar de trabajo. Muchas más personas que quizá no hayan seguido las vías tradicionales podrán acceder al mundo laboral, lo que creará más oportunidades, empoderamiento y equidad económica.
A medida que evoluciona el futuro del trabajo, ya observamos escasez de talento en algunos sectores de rápido crecimiento. Se considera que un enfoque que prioriza las competencias es clave para ampliar la reserva de talento y ayudarnos a paliar parte de esa escasez.
A esto se suman cambios fundamentales en la demanda de algunos empleos, impulsados tanto por tendencias macroeconómicas como por una adopción más amplia de la tecnología. El Informe sobre el futuro del empleo 2023 del Foro concluye que, para 2027, habrá un descenso de 44 millones de empleos en ámbitos como las operaciones y el trabajo administrativo. En cambio, se crearán más de 30 millones de empleos en áreas como la transición ecológica, la inteligencia artificial y la educación.
Al hablar del crecimiento de los puestos tecnológicos, Tarika Barrett sostiene que un enfoque que priorice las competencias es esencial para desarrollar el talento necesario.
«No podemos permitirnos dejar ni una pizca de talento tecnológico desaprovechado», afirma. «Y un cambio concreto y viable que pueden hacer todas las empresas es dejar de depender de este sistema elitista de acreditación académica y contratación, que a menudo ofrece una perspectiva muy limitada y privilegiada del éxito».
Desarrollar la fuerza laboral del futuro
Barrett fundó la organización sin ánimo de lucro Girls Who Code para abordar la brecha de género en el desarrollo de competencias digitales. Estas competencias cobrarán mucha más relevancia en el futuro, pero las mujeres solo representan actualmente el 17,5 % de la fuerza laboral tecnológica y ocupan apenas el 5 % de los puestos directivos.
«A veces, [las jóvenes] no se ven reflejadas en una industria que, tal como se les presenta, puede ser muy blanca y masculina», afirma Barrett. «Estamos cambiando constantemente una cultura que les dice que no tienen un lugar en la mesa».
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para abordar la brecha de género?
Barrett sostiene que la necesidad de desarrollar estas competencias es cada vez más apremiante. «No podemos renunciar a la tecnología. Ya hemos superado ese punto. Por eso es más importante que nunca que las personas que crean la tecnología que usamos a diario reflejen la diversidad de nuestras comunidades y del mundo en que vivimos hoy».
«Nuestras comunidades serán más seguras, estarán más protegidas y podrán aprovechar mejor los enormes beneficios de una tecnología de calidad si nuestros jóvenes tienen un lugar en la mesa. Por eso nos centramos en un enfoque que prioriza las competencias».
Cómo está creando Singapur un movimiento social en torno a las competencias
Muchas empresas que respondieron a la encuesta para el Informe sobre el futuro del empleo 2023 afirman que la escasez de competencias dificulta su capacidad para transformarse y reconocen una clara necesidad de formación y reciclaje profesional.
SkillsFuture Singapore es un organismo del sector público que incentiva la educación continua y la mejora de las competencias de las personas adultas en Singapur. Sin embargo, Tan sostiene que se trata de algo más que una inversión fiscal del Gobierno: implica un cambio de mentalidad.
«[Debe ser] un movimiento social, por así decirlo, en el que las personas asuman la idea de mejorar continuamente su propio capital de competencias, miren hacia el futuro y se pregunten: “De acuerdo, ¿en qué puedo mejorar para estar preparado para pasar a un nuevo sector o para profundizar y ser más versátil en el mío?”», explica.
«Las empresas deben poder reconocer las competencias y, además, animar y ayudar a sus trabajadores a encontrar oportunidades en el lugar de trabajo y fuera de él para desarrollarlas».
Tan sostiene que la aplicación eficaz de un enfoque que priorice las competencias depende de que las empresas adopten la idea y participen en su desarrollo. «Al fin y al cabo, no se trata de asistir a cursos y poder repartir certificados. Estos no tendrán sentido ni valor si los empleadores no los reconocen en el mercado laboral».
«Para implicar a los empleadores, hay que darles algo en juego, presionar a algunos de los principales líderes del sector y preguntarles si están dispuestos a dar un paso al frente para cuidar de su sector o de su lugar en la cadena de valor».





