Cómo reinventar las cadenas de suministro en un nuevo orden económico mundial

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  • La pandemia de COVID-19 y la guerra en Ucrania han causado importantes perturbaciones en las cadenas de suministro, así como pérdidas económicas.

  • Las cadenas de suministro son fundamentales para el crecimiento europeo, por lo que resolver cualquier problema que las afecte es vital para reconstruir las economías tras la pandemia.

  • Es necesario reinventar las cadenas de suministro para que sean más resilientes y estén preparadas para el futuro, a medida que toma forma un nuevo orden económico.

La combinación de la COVID-19 y la guerra en Ucrania puede afectar significativamente a la economía europea. Aunque los expertos coinciden en que Europa evitará una recesión este año, se espera que la guerra provoque una desaceleración considerable del crecimiento.

Durante la pandemia ya habíamos sufrido importantes perturbaciones en las cadenas de suministro y, antes de la crisis entre Ucrania y Rusia, esperábamos cierta normalización en 2022 y, en parte, en 2023 para determinados productos.

La pandemia estaba frenando el crecimiento incluso antes de la invasión rusa, y las perturbaciones costaron a las principales economías 112.750 millones de euros en pérdida de producto interior bruto (PIB) en 2021, mientras la inflación aumentaba. Según Oxford Economics.

Esto demuestra hasta qué punto las cadenas de suministro son fundamentales para el crecimiento europeo. Por ejemplo, la industria automovilística representa más del 8 % del PIB de la UE, y dado que se prevé que el 80 % de su crecimiento se produzca fuera de la UE, resolver los problemas de las cadenas de suministro es crucial para el sector y nuestras economías.

Aumento de la demanda tras la COVID y escasez de mano de obra

El repunte de la demanda y el acaparamiento preventivo desbordaron las cadenas de suministro, y los cuellos de botella socavaron la recuperación de la industria. En Alemania, la producción de automóviles durante los primeros meses de 2022 cayó un 32 % con respecto a 2019 debido a laescasez de chips.

Además, los cuellos de botella en el transporte agravaron la escasez de insumos y dispararon los costes. Por ejemplo, las tarifas del transporte marítimo en contenedores siguen estando10 veces por encima de los niveles de junio de 2020.

A la falta de materiales y a las interrupciones logísticas se suma la escasez de mano de obra, generalizada en la fabricación, la construcción y la logística, que plantea desafíos a largo plazo. La falta de camioneros de vehículos pesados en Europa, que haalcanzado los 425.000, da una idea de los problemas a los que se enfrentan las organizaciones.

El impacto de la guerra en Ucrania afecta los precios de los alimentos en todo el mundo en desarrollo.
El impacto de la guerra en Ucrania afecta los precios de los alimentos en todo el mundo en desarrollo.
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La guerra agrava estos tres desafíos principales y afecta a las economías al elevar los precios de la energía, lo que repercute en industrias de gran consumo energético como los servicios públicos, el transporte de pasajeros y mercancías, y la industria química.

Las industrias también afrontan interrupciones en las importaciones rusas no energéticas, incluidos los metales que se utilizan en vehículos eléctricos y aviones, así como productos químicos y fertilizantes. Ucrania suministra a Europa cereales, productos animales y vegetales, y semillas oleaginosas; exporta mineral de hierro y produce el neón necesario para fabricar chips.

Las consecuencias de que continúen las perturbaciones son graves, pero resolver los problemas llevará tiempo y las industrias se están viendo afectadas de manera desigual.

Cómo podría afectar la guerra en Ucrania a las cadenas de suministro

La característica principal de la crisis es la incertidumbre, con repercusiones impredecibles para las empresas.

Para ayudarles a prepararse, modelizamos tres posibles escenarios que reflejan distintas tasas de crecimiento del PIB y del índice de precios al consumo (IPC), con el fin de comparar las condiciones previas a la guerra en Ucrania con posibles situaciones futuras.

El mejor escenario posible es un impacto controlado en el que las sanciones contra Rusia no se intensifican e incluso podrían reducirse, lo que aliviaría las perturbaciones. Lamentablemente, este escenario de impacto controlado ya no es posible.

Los precios de las materias primas volverían a los niveles anteriores a la guerra, la confianza, que actualmente está por los suelos, aumentaría, y se reanudarían los planes de inversión y el gasto.

En un escenario prolongado, resolver las perturbaciones de las cadenas de suministro podría llevar hasta 24 meses. Image: Accenture

Un segundo escenario, que constituye la previsión de referencia actual, anticipa que los factores perturbadores seguirán teniendo repercusiones y que las cadenas de suministro de materias primas clave se mantendrán volátiles durante todo 2022. Se seguirán creando puestos de trabajo: el empleo aumentaría un 1 % en el Reino Unido y Alemania, y un 0,5 % en Francia para 2023.

En este escenario, algunos países impondrían un embargo de petróleo y gas a Rusia, y las perturbaciones del suministro de materias primas sostendrían el aumento de los precios. Los consumidores reducirían el gasto en productos no esenciales y las empresas darían prioridad a la eficiencia.

Repercusiones de la prolongación de la guerra en Ucrania hasta 2023

El peor escenario sería que la guerra se prolongara hasta 2023. El impacto sería duradero: el crecimiento del PIB europeo se reduciría en 2,8 puntos porcentuales con respecto a las previsiones anteriores a la guerra para este año, hasta tocar fondo en el 1,1 %, y el próximo año se produciría un nuevo estancamiento. La inflación podría aumentar hasta el 7,8 % antes de retroceder en 2023.

Esta situación contempla un embargo más amplio de petróleo y gas que provocaría una interrupción estructural del suministro, y los precios de las materias primas se mantendrían elevados y volátiles hasta 2023. Las subidas sostenidas de los precios afectarían al gasto de los consumidores y reducirían la confianza y el crecimiento.

El tiempo necesario para mitigar los desafíos de las cadenas de suministro y los costes asociados variará. En el peor de los casos, se tardarán 24 meses en aliviar las perturbaciones de las cadenas de suministro y el coste podría ascender a 920.000 millones de euros.

Mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro

Las cadenas de suministro impulsan el crecimiento europeo, pero los modelos operativos no están preparados para la incertidumbre.

Esta crisis entre Ucrania y Rusia tendrá un impacto significativo, ya que prevemos más perturbaciones durante más tiempo. Habrá que evaluar la gravedad en cada escenario, pero todos requerirán una reinvención más profunda de las cadenas de suministro en torno a la seguridad del abastecimiento, la transición energética y el mercado laboral, así como un nivel distinto de agilidad para hacer frente al panorama económico emergente.

La resiliencia exige visibilidad integral en tiempo real, respaldada por centros de control, en toda la cadena de suministro ampliada, incluidos los proveedores de nivel 2 y nivel 3. Los datos y la analítica pueden acelerar la toma de decisiones y aumentar la competitividad; las empresas pioneras crean gemelos digitales de las cadenas de suministro para poner a prueba sus respuestas.

Además, para prepararse ante riesgos desconocidos, las empresas deben pasar de un enfoque «justo a tiempo» a uno «por si acaso», diversificar sus fuentes de suministro, planificar rutas de transporte alternativas, flexibilizar sus centros de distribución y acumular inventario. Tiene un coste, pero en tiempos difíciles esta «póliza de seguro» tiene sentido.

Es necesario reinventar las cadenas de suministro

Es necesario reinventar las cadenas de suministro para hacer frente a un cambio de paradigma: antes se diseñaban principalmente para optimizar los costes, mientras que hoy deben ser más resilientes y ágiles para responder a la creciente incertidumbre del suministro y, al mismo tiempo, convertirse en una ventaja competitiva clave que permita el crecimiento futuro.

Para aprovechar las oportunidades de crecimiento, las cadenas de suministro «preparadas para el futuro» deben ser pertinentes y ofrecer experiencias personalizadas centradas en el cliente. Pasar de modelos de suministro centralizados y lineales a redes descentralizadas que recurren a la producción bajo demanda y, en algunos casos, acercar la producción al punto de venta puede ayudar a las organizaciones a satisfacer mejor las expectativas de los clientes en cuanto al cumplimiento de los pedidos.

También deben ser sostenibles, lo que significa demostrar el compromiso de abordar los problemas ambientales y sociales, entre otras cosas reforzando los esfuerzos de los socios para mejorar la sostenibilidad durante todo el ciclo de vida del producto. La transparencia será fundamental para generar confianza entre todas las partes interesadas.

¿Cómo ayuda el Foro a afrontar las perturbaciones de las cadenas de valor mundiales?

La clave está en invertir en tecnología de vanguardia que permita contar con cadenas de suministro resilientes, pertinentes y sostenibles: desde gemelos digitales y analítica hasta algoritmos para centros de control. La nube también será fundamental, pues ofrece una enorme capacidad informática de forma rentable, flexible y sostenible.

Se necesita una reinvención integral a medida que toma forma un nuevo orden económico, en un contexto de inflación, mayor regionalización, transición energética y un mercado laboral con escasez de talento.

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